Cuanto miedo en una sola frase,
en seis únicas palabras.
Cuanto miedo en una sola sílaba,
que puede romperte en pedazos.
¿Me quieres o no me quieres?
Quizás esperaba que dijeses que no,
pero después de verme llorar,
después de verme reír,
después del día malo
y
de todos los buenos.
¿Qué podía salir mal?




