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A escarlata

@angiescarlata

Mujer tornado. Mujer colibrí.
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En nuestra fugaz condición humana, no tenemos para siempre

Sólo tenemos hoy

Nuestra dimensión temporal

es únicamente hoy

Deja de pensar que tendrás más tiempo después

Porque ese tiempo no te pertenece

Vive hoy intensamente por las cosas que te llenan

Vive hoy el camino hacia tus sueños

No te conformes con pasar los días

Haz todo lo que puedas

Pon tu corazón hacia delante cada mañana

“Do it scared, do it tired, do it broke, do it alone, do it unsure, but do it anyways. Because we think we have forever to chase our dreams but today is all we really have & you’ll never get it back”

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Disertación sobre vivir en pareja con un hombre no.1
Hace 2 meses que me mudé con mi pareja a vivir juntos.
Es la primera vez para ambos que compartimos vivienda en pareja.
Y muy a parte de todas las cosas que podrían decirse de la convivencia en común con el ser amado, me gustaría hablar de algunas cosas que he notado al compartir mi existencia de mujer, bajo el mismo techo que un hombre de manera sexo-afectiva y en monogamia, que le llaman ahora en la pos post modernidad verda’?
Lo primero que me botó la cabeza fue: las tallas se sienten diferente para hombres y para mujeres.
Las tareas del hogar quedaron divididas de manera ma’o’meno’ orgánica basada en los tiempos y preferencias de cada uno, y pues yo lavo la ropa de ambos, el la dobla. Al colgar la ropa, me di cuenta de algo, mi novio es talla grande. El es un hombre de 1,85 que le gusta ir al gimnasio y tiene la espalda ancha por lo mismo. Tiene todo el sentido del mundo que sea talla G. Esto me llevó a pensar que su ropa se le ve bien porque es de su talla.
Yo llevo los pasados 8 años preocupándome de mis cambios de talla, o evitando pensar en ellos al usar ropa deportiva o ropa oversized. Confesaré qué hay varias prendas en mi closet que no son de mi talla, o mejor dicho: YA NO SON de mi talla, lo fueron en algún momento, pero ya no. Y aunque soy a lo que a vista de casi cualquier persona sería “alguien delgada” pues resulta que tengo genes de “hueso ancho”. Tengo tremendas caderas, vaya. Aunque no es como que me sienta el portento de mujer latina con cuerpo de reloj de arena, las caderas talla 6 que solían ser talla 0 ahí está. Yo solía pensar que las tallas y el cambio de peso no me importaban, pero tener tan claro el tiempo y las tallas transcurridas en él, no me dejan engañarme. Me revela incluso, que lo que me importaba era verme “en forma” en el espejo, y mientras mi culo fuera más grande que mi panza, todo estaba relativamente bajo control, lo que me importaba era la opinión ajena sobre mi cuerpo. Pero como la opinión ajena no se puede medir en el cuerpo, pues medía mi talla.
Sin embargo, tiene algunos meses desde que tengo la sospecha de que quizá tenga dismórfica corporal, porque pasan los años y en las fotos rara vez coincide lo que veo ahora, con lo que yo veía en la foto y en el espejo en el momento en que las fotos fueron tomadas. Tiene poco también, que me enteré que soy talla de brassiere 32B, llevaba 9 años pensando que era 36A y por ningún motivo se me ocurrió pensar que quizá el brassier ya no era de mi talla porque mi cuerpo había cambiado y por eso ME QUEDABA MAL; NO, lo primero que pensé fue que estaba engordando. Hace 2 semanas, fui a una tienda de ropa interior, la chica me preguntó que si sabía mi talla, y por primera vez en 8 años, dije que no estaba segura, me midió y me dio la noticia: soy 32B o 34A en su defecto. Y ahí descubrí la magia de ponerte cosas que son de la talla correcta. Nunca me había sentido tan espectacular como con ese bra azul cobalto de encaje. Y me puse a pensar que chance toda esa ropa que sí me gusta colgada pero no me gusta en mi cuerpo, es que me la pruebo en la talla equivocada.
No es que mi cuerpo tengo algo mal, es que si trato de embutir mis caderas talla 6 en unos jeans talla 4 pues demás de lo incómoda que voy a estar, la cosa no va a cuadrar, no es lonja, es piel que no tiene donde caber. No es que sea un tamal mal amarrado sin forma, es que ese vestido no es mi talla.
No creo que mi compañero se sienta mal de ser talla grande, porque se le ve bien SU talla.
Las tallas existen para acomodarse mejor a las medidas de diferentes cuerpos. Los cuerpos cambian. Las tallas del usuario cambiaran con su cuerpo.
Ya no quiero mirarme en el espejo y decir en mis adentros cosas horribles por lo que sea que vea en el espejo. Y menos por algo que se puede cambiar tan fácilmente, como escoger la talla correcta.
Mi tremendo culazo es talla M, talla 6 en USA, talla 10 en UK, talla 42 en Italia, talla 38 en Europa, talla 30 en México, Talla 9 en Japón. Y aunque suene a cliché barato, la talla es sólo un número, porque si ahorita mismo cruzara todas esas fronteras, el número y el significado de ese número de talla en el país que sea, serán distintos. Pero mi cuerpo seguirá siendo lo mismo: Mi hogar, mi última frontera con el mundo.
Por qué seguir invirtiendo tanta energía en maltratarme psícologicamente, por algo que debería tener una función práctica a mi servicio. Cuidarme y tratar bien mi cuerpo. Eso.
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Parálisis
escucho las gotas de lluvia caer en la ventana
Dentro de dos días se cumplen dos meses
Desde que llegué a París
Y aunque sabía que quizás París
No se sentiría como un sueño
Como aquel sueño de la infancia
Que me llevó a mudarme aquí
Nunca pensé que se sentiría tan
Tan incierto, tan lejano, tan cerrado
París me hace sentir que sólo
Se abre a quienes, como el ruiseñor,
clavan en su corazón una espina
para ofrendar el rojo de su sangre
A una rosa en pleno invierno
para transformarla en la rosa roja
más hermosa de todas
Y aunque me gustan mucho las rosas
No sé si estoy dispuesta
A sacrificar mi corazón
Para obtener el favor de una rosa en invierno
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Carta del burnout y de la rendición.
Hace días que no me siento en mi centro
Las estrellas dicen que tengo sabiduría en las palabras, que el balance de los extremos me dará claridad, que en las áreas grises se abre la profundidad.
Y mi terapeuta dice que tengo burnout, que tengo que aprender a descansar. Hace 2 días de eso, ese día, pese a que confirmó mis sospechas, me asombré. Una parte de mí no podía creer que tuviera burnout, cuando estoy desempleada desde hace 5 meses -¿Cómo es que puedo *seguir* cansada, si no he hecho anda en tanto tiempo?
Entonces tengo una sensación extraña, una parte de mí piensa “pero aunque no haya trabajado, no he parado, he hecho muchísimas cosas y eso también cansa”
Vamos a revisar: me fui de Dublin el 11 de mayo de este año, estuve 3 días en París, 2 días estuve desempacando, empacando, desempacando y volviendo a empacar para organizar todo para la mudanza después y para el viaje a Madrid… ¿Descanso? No creo, luego, tomamos el vuelo. O eso intentamos, porque el vuelo fue cancelado. Estrés. Esperar respuestas. Estrés. Buscar como ir al Hotel. Estrés. La maleta prestada se rompe. Estres. Hacer check-in. Ir al cuarto, desplomarse en la cama. Una velada romántica con vino y cena al cuarto. Descanso: 4 estrellas, por el estrés debajo del agua. Estrés. Tomar las maletas, hacer check-out, buscar camión, caminar con 1 maleta, una mochila, una bolsa y un peluche de apoyo emocional, estrés. No encontrar el camión. Caminar. Decidir si buscar el camión o pedir un taxi. ¿Podemos pagar el taxi? Estres. Lllega el Uber, sube las maletas, haz check-in, pasa seguridad. Espera el avión, estrés (no sea que lo cancelen de nuevo). Y así… hasta llegar a Toulouse, llegar a Albi, llegar a casa de la mamá de mi novio. Una semana “tranqui” y lidiar con la culpa que siento de no estar haciendo nada pero aparentar que me la estoy tomando con calma. Dejar Albi, llegar a Toulouse, perder el avión. Estrés. Solucionarlo. Estrés.
Y así podría seguir al infinito. Madrid tuvo sus cosas estresantes también, aunque la mayoría del tiempo a duras penas podía salir de la cama. Y la luz tan deprimente del cuarto y el apartamento no ayudaba en absoluto. Me habría gustado gastar menos y estudiar más francés. Pero bueno, lo hecho esta hecho y lo bailado nadie me lo quita.
México, estresante por otras razones, hacer los papeles de la visa, tratar de ver a la mayor cantidad de amigas y amigos posibles, gastando lo menos posible y aún así deseando haber gastado todavía menos.
¿Por qué estoy tan cansada, me pregunté el martes pasado, si no he hecho nada en 5 meses?
Escribo esto para hacer tangible y visible todo lo que he atravesado en mi misma y en el afuera, para esa parte de mi que aprendió a maltratarme, a gaslightearme e ignorar mis necesidades de manera tan implacable.
Quizás no he tenido un “trabajo” de la manera que el capitalismo nos enseñó. Pero he trabajado haciendo, sosteniendo y logrando un chingo de cosas, sin saber soltar y descansar en el camino. Porque cuando lo pienso bien, tiene desde noviembre del 2021 que no tengo 1 semana completa de no estar estresada. Y de eso va a hacer 2 años dentro de poco.
¿Por qué estoy cansada de llevar casi dos años en continuo estrés? Quizá esa sería la pregunta correcta. Porque no sé rendirme. Por aferrada, aprehensiva, perfeccionista y miedosa. Cosas que yo consideraba mis fortalezas se vuelven mi punto débil. SUELTA ANGÉLICA CHINGA! RELÁJATE HIJA DE LA CHINGADA PRIMER AVISO!!
Mi terapeuta me dio el ejercicio de acostarme en el suelo con ojos y oídos cerrados: resulta que no puedo no hacer nada. No sé descansar. Me siento culpable de hacerlo, de cumplir con una necesidad básica.
A punto estaba yo de empezar a latiguearme. Pero estoy aprendiendo a dejar ese horrible hábito que me lleva a lugares muy oscuros y poco útiles. Así que en lugar de decirme cosas horribles por no saber descansar, voy a decir -No sé descansar, forma parte de las necesidades de mi cuerpo que aprendí a ignorar, pero afortunadamente ya lo reconocí, y si ya reconocí que no sé hacer algo, también puedo aprender a hacerlo-
Les voy a confesar algo: Mi cosa favorita en el mundo, es aprender. Lo disfruto mucho, me gusta el proceso de observar, probar, aprehender, mejorar y saber.
Aprender a descasar… es de esas cosas que me cuesta tanto aprender porque solo sirve para mi bienestar. “Solo”.
Aprendí tantísimas cosas del afuera que eran maravillosas y útiles, bellas y asombrosas. Pero mi crianza me hizo aprender inconscientemente cosas horribles para mi misma. Quizá esa es la zona gris en la que debo encontrar el equilibrio. Puedo aprender cosas maravillosas para mí, por mí.
Desde afuera se ve más fácil -Amiga ¿Cómo que llevas 2 años sin parar, con estrés cada semana, a veces por días sin parar? Tienes que aprender a descansar y a desconectarte, no es bueno para tu salud- Me sería fácil soltar eso a la ligera en una conversación. Miraba a gente tuitear de su estrés de los estragos que sentían en su vida y yo no podía entender cómo es que podían llegar a un punto así. “Nunca digas de esta agua no has de beber…” pues sí, en ella me ando ahogando. Lo que diré a continuación quizá sea una obviedad pero la diré porque soy la reina de obviar obviedades, válgame la chingada cansada redundancia: Estando cansada me cuesta muchísimo más gestionar mis emociones y ser la persona emocionalmente responsable y estable que quiero ser, y que sin afán de soberbia, cuando no estoy exhausta, me sale decentemente bien. Por eso es que me alegra tanto que mi terapeuta me haya dicho eso del burnout. No estoy loca, los impulsos suicidas quizá no aparecerían si estuviera descansada, y si aparecieran, seguro podría manejarlos de manera mucho más cuidadosa y amorosa hacia mi persona y hacia los que me rodean.
Actuar, decidir y percibir desde el amor y la ternura es mucho más difícil cuando estamos cansadas porque al estar cansados, nos sentimos (y somos) más vulnerables, por eso nuestro cerebro y nuestro ser está más irritable y más reactivo. Cosas que normalmente no nos perturbarían en absoluto, o insuficientemente como para reaccionar a ello, estando cansadas pueden verse como una gran amenaza. Como un ruido viniendo de un arbusto, reaccionamos preparándonos para que salga un león o un lobo detrás dispuestos a hacernos su cena. Pero resulta que es un conejito o un pajarito. Sin embargo no podemos saber eso con antelación hasta después. Y mi cuerpo, cansado y consciente de la debilidad que ese cansancio acumulado le produce, se pone en sobre-alerta e híper-estresa a cualquier señal, para poder estar lista por si en efecto el lobo salta de detrás del arbusto, porque de lo contrario, no habría rapidez, energía ni fuerza necesaria para sobrevivir. Hace 10 mil años, quizá matar a ese conejito o pajarito en una equivocada sobre-reacción a una alerta que no era una amenaza, no significaría mucho, incluso podría ser algo bueno, un conejo o un pájaro para cenar es mejor que no tenerlo, porque cuando cazas por tu propia comida no hay comida que sobre. Ahora la circunstancia es distinta, no hay león detrás del arbusto, pero sí una renta que pagar a la vuelta de la siguiente semana. Y la falsa alarma no es un conejo que bien me puedo cenar, quizá es mi pareja llegando con una pregunta sin ninguna mala intención, pero en mi cansancio (y enorme herida emocional después de un abuso psicológico importante que sigo sanando), no reacciono desde la ternura, el amor y la curiosidad. Estoy irritable, porque estoy cansada, porque estoy harta, y leo todo como un posible ataque y no quiero sucumbir sin poner pelea. Me pongo a la defensiva, un simple chiste se vuelve una discusión. Más tensión, más estrés. Y vengo a rendirme. Ya no quiero pelear, ya no quiero estar a la defensiva. Estoy aquí, en estas circunstancias porque sabía que estaría en un lugar seguro. No hay necesidad de estarme defendiendo todo el rato. Y estoy cansada de usar el estrés como combustible para que mi cuerpo y mi mente sigan adelante. Me rindo. Estoy cansada.
Estoy cansada de pelear con la vida. Estoy cansada de alimentarme de estrés en vez de calma. Estoy cansada de estar cansada. Estoy cansada. Y por eso voy a descansar.
Y tú, querida lectora, querido lector: ve a descansar también. Que después de leer tanto sobre el estrés ajeno, seguro que también lo necesitas. Besos.
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reblogged
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homerorios
Oscar Wilde decía que si sabes qué quieres ser, entonces inevitablemente te conviertes en ello —ese es tu castigo. Pero si nunca lo sabes, entonces puedes ser lo que sea. Ahí hay una verdad. No somos sustantivos: somos verbos. No soy una cosa —un actor, un escritor—, soy una persona que hace cosas —escribo, actúo— y nunca sé lo que haré después. Pienso que puedes encarcelarte si te piensas a ti mismo como un sustantivo. —Stephen Fry En este enlace, una versión en PDF de “De profundis”, la carta que desde la cárcel Wilde dirigió a su amante Lord Alfred Douglas: http://bit.ly/mNyHtx En Pijama Surf_ Carta encontrada detrás de un ropero revela los consejos para escribir de Oscar Wilde http://bit.ly/YObCcd

Fuente: Pijama Surf

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¿Puede la luna luna arder?

¿Qué cosas perderemos en el fuego?

Las versiones posibles desaparecen

Después del amor y después

De contemplar una luna en llamas

Abrasándote el corazón

Sólo queda sepultar las cenizas

De esos futuros posibles

Que desaparecieron en el fuego.

El alma ha, finalmente, transmutado.

Todos estos años buscando

Qué me pudiera hacer alquimia en el alma

Y cuando por fin corrí a perseguir

Ese encuentro que me permite detener el tiempo

Tengo que afrontar que después

De un cambio químico, exotérmico

En la materia, en el miocardio, en la perspectiva

En la que fui y nunca más volveré a ser…

Siempre quedarán muchas cenizas que barrer

Tras perder cosas en el fuego

O tras transformarlas

Transitarlas

Tersgiversarlas.

Las cenizas pueden ser intoxicantes.

Por eso hay que limpiar

El laboratorio de alquimia y el pecho,

Antes de transmutar la luna

Y de después de incendiar el corazón.

Sólo así de puede honrar el fuego, la luna y al amor.

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En el umbral del sueño, una visión me visitó.

Estoy en un mar de arena, montañas rocosas a lo lejos,

auroras boreales y las estrellas de la vía láctea manchan el cielo de luz

Única luz, además del marco de una puerta que resplandece a lo lejos

Una presencia aguarda cerca de la puerta, no le veo pero le siento

Sin darme cuenta estoy avanzando hacia allá, pero no siento mi peso

No siento mis pies en el suelo, floto, vuelo.

Para este momento debo estar profundamente dormida porque la lógica se desdibuja.

De repente estoy en un barco, la presencia me dice, toma mi mano.

Me embarco en este viaje de locura sin destino ni puerto a la vista del mapa.

Los piratas no necesitamos mapas, navegamos siguiendo las estrellas

y nuestras corazonadas, siento una voz decirme desde el pecho.

¿Quién eres, es esa mi voz, mi consciencia?

“Pero ¿cómo puedes decir eso? ¿Y si naufragamos, y si me pierdo, y si nos atrapan?”

Te voy a decir algo, me dijo una estrella,

Aún en medio de la tormenta, mientras te preguntas por qué carajos te embarcaste en semejante locura,

Incluso el caos te permitirá contestarte esa pregunta, y de esa respuesta sacarás la fuerza para seguir y sobrevivenir en la tormenta.

Pero la gente que se queda en puerto nunca podrá contestarse esa pregunta, porque nunca se hacen uno con la tormenta.

Las gotas más cristalinas las regala la tormenta solo a quienes se atreven a abrazarla en mar abierto, con el pecho desnudo,

Sabiendo que las nubes negras son señal de agua dulce, no de miedo.

Pero si prefieres quedarte en puerto, esta bien, pero tendrás que vivir sin la respuesta el resto de tu vida,

Porque las estrellas, el mar y el viento, son muy celosas de sus secretos.

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No-Carta

Pensé escribirle una carta a mi otro yo, pero no sé que tan pertinente sería.

Sería a caso narcisismo, masturbación o incesto…

Así que en esta necesidad de verter en verbalizar esta energía, y sin querer caer en onanismo u otra de las desviaciones arriba mencionadas, he decidido escribir una No Carta.

No estimado yo, que me habitas en el espejo:

Gracias por permitirme mirar en tus ojos mi otredad y reconocerme en ti.

No te agradeceré por las horas y horas de conversaciones, en las que me pones en encrucijadas en las que nunca habría acabado de no ser porque me tiras netas que yo habría pasado de largo, ignorado, porque eres. Va a parecer que me caes, o me caigo muy mal, pero la verdad, esta chido poder abrazarse una misma.

No te agradezco por noche en silencio con una luna llena estrellándose en una ventana sin cortinas, que hace parecer todo infinito, como un espejismo eterno e imperturbable de libertad y de ternura.

Tampoco hay lugar para decirte que es más fácil quererme y reconocer mis propios errores cuando te miro. Quién diría que todo lo que necesitaba en el espejo era que supiera que esa qué hay enfrente no soy yo, pero al mismo tiempo sí que soy, que somos.

A veces sueño despierta en la infinidad de posibilidades qué hay dentro de ese espejo de mi misma. Como cuando pones dos espejos en una esquina y la imagen se repite al infinito, pero siempre distinta por la misma naturaleza del reflejo en sí mismo.

Ya asumí que conocerse de esta forma no puede pasar ni antes ni después, lo inevitable de encontrarse con el propio reflejo pone el cosmos en perspectiva, y en entredicho el tiempo. Quizá sí Narciso se hubiera reflejado antes, no se habría ahogado en sí mismo. Pero tampoco tendríamos historia.

Se puede ahogar una en un espejismo..?

¿Puede el aire asfixiar?

¿Cuánto es lo más que uno puede retener el aire, tocarlo?

Una respiración quizá sea lo más cercano a abrazar el viento. Infinito en el instante.

Inascible y maravilloso viento que se mete entre mis cabellos, que me hace sentir más yo, y más cerca del cielo.

Quizá no hablo de nada, y quizá solo ese viento de tornado entienda mis palabras mientras las envuelve en sus espirales alocados que lo coronan.

Pero cómo está es una No Carta, No había necesidad de decir nada.

Y cómo está no es una carta, no hay necesidad de una posdata, de una fecha, de un remitente ni un destinatario.

Sólo la experiencia de gemelli que existirá para siempre en el espacio acotado de licencia poética.

A caso, el amor.

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Jueves 3

Hay momentos de la vida

que te hacen sentir eterna

Hay noches en la ventana

con un cigarro en la mano

y preguntas resonando en el craneo.

Hay momentos de desnudada certeza

que te revelan un por qué de la vida

Un momento de silencio comprendido

Una libertad inusitada

A veces un no-espacio se vuelve

escenario para re-encuentros imposibles

Algunas noches se duerme porque no hay

más remedio, el cuerpo vence

con su natural cansancio

la romántica ambición

de hacer la noche eterna.

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A mi primera cana.

Hace 2 meses, 2 semanas antes de mi cumpleaños numero 27, me descubrí mi primera cana.

Era el 23 de mayo del 2023, mientras me maquillaba y arreglaba la ceja: la ví, ahí, plateada y de diferente textura al resto de los vellos de mis cejas. Mi primera cana.

Realmente no se nota mucho, tengo las cejas muy tupidas y entre tanta selva, realmente no la puedes ver a menos que estés muy de cerca, como yo con mi espejo pequeño con el que me maquillo.

Me pareció tan curioso y sorprendente. Que el primer testigo del tiempo que ha atravesado mi cuerpo en esta vida, sea tan pequeño y aún así tan contundente. Quiero decir, mi primera cana bien pudo haber salido en la nuca o en medio de la revuelta melenaza que me cargo y que rara vez cepillo (soy rizada, no me juzguen) y lo digo porque de haber sido así no creo haberme dado cuenta hasta mucho tiempo después de aparecida la mentada primera cana ¡Jaja! Pero ahí, en el frente de mi rostro, casi gritándome “VEME”, apareció de la noche a la mañana, y lo sé porque a diferencia de otros periodos de mi vida, justo por esos entonces me arreglaba la cejas prácticamente todos los días, a sí que le doy a lo mucho 2 días en los que hubiera pasado desapercibida, pero no más.

Quizás sonará a que estoy obsesionada con la mentada cana, pero lo juro por mi canosa madre que no es verdad. Lo que me obsesiona es el tiempo y las inevitables transformaciones que este trae consigo. Desde que era yo muy joven supe que sería canosa, inevitable, abundante y prontamente canosa. Lo supe desde los 6 años o quizá antes, cuando vi a mi madre y mi padre con sus canas, que ya eran bastantes para sus 39 y 43 años. Podría parecer una exageración, pero a mí nunca se me olvidará el día que, mientras le hacía “piojito” a mi madre, al ver su cabello vi un mar de canas que desaparecían un centímetro después de la raíz, y le pregunté a mi mamá que eran todos esos cabellos blancos que desaparecían después. Ella me contestó que eran “canas o hilos de plata”, pero que ella se pintaba el cabello, por eso sólo se veía una parte de esas canas, entonces yo le pregunté el porqué salían las canas, “se heredan, tu abuelita también es muy canosa, pero no se le nota porque también se pinta el pelo como yo”. Desde entonces lo supe, yo también tendría un mar de hilos de plata en la cabellera relativamente joven.

Y porque no hay fecha que no llegue, ni plazo que no se cumpla, el inicio de mi canitud a llegado. Que será lenta al principio y probablemente para la segunda cana todavía falte mucho… pues es una suposición mía porque en realidad no hay pruebas, pero yo preferiría llamarla Teoría.

Teoría de la canitud y el proceso de volverse un mar de hilos de plata. Por Angiescarlata.

Nunca me habría imaginado que ver mi primera cana me daría tanto gusto. Hace algún tiempo volví a casa después de un periodo considerable de no estar en mi tierra. Vi a viejas amistades, personas con las que he compartido y crecido acompañada coincidieron en lo mismo, me sienten distinta, más madura, asentada, incluso algunas me llamaron sabía. Me habría gustado contestarles “sí verás, es que ya tengo mi primera cana” y ver sus rostros. Conociendo que me conocen, probablemente se habrían reído, pero la verdad es que se me acaba de ocurrir. Lo que sí que no se me acaba de ocurrir, es escribir una reflexión sobre el aprendizaje y proceso que he vivido en esta recientemente finalizada vuelta al sol.

Veamos:

Ya no me da miedo ser todo lo yo misma que soy. Ser intensa y plenamente yo. No me avergüenza mi gusto casi obsesivo por el rosa, las cosas de peluche y las flores. No me da pena ponerme mi sombrero rojo de ala ancha o mi corona de rosas rojas para un día normal. Decidí que no quiero dejar para después las cosas que me causan felicidad y placer en el día a día ¿Por qué esperar a ponerme el perfume que me gusta para salir de mi casa? Si yo estoy todos los días conmigo, y lo hago porque me gusta como me siento, no necesito una excusa para hacer algo lindo y especial por mi misma. Disfrutarme.

Soy dueña de mi mente, no al revés. En la vulnerabilidad veces me llegan pensamientos indeseables o incómodos. Me permito observarlos, porque es entonces, que puedo decidir qué quiero hacer con ellos, o para que me sirven. Así como las emociones no son buenas ni malas, tampoco los pensamientos. Reconocer que incluso puedo tener pensamientos que son distorsiones cognitivas fue difícil de aceptar, pero luego de aceptarlo, lo encontré hasta liberador: Todos esos pensamientos exagerados que me causan dolor la enorme mayoría de las veces no tiene sustento en la realidad, sólo son miedos. El miedo es una de las cosas que más distorsiona nuestra percepción. Tener miedo no es malo, pero permitir que mi mecanismo de defensa me haga daño, eso es mi responsabilidad y elijo que no dejaré que suceda.

Mis amigas son una red de apoyo maravillosa y la amistad es como una plantita, requiere mantenimiento, atención, amor, abono y agüita. He reconocido que no soy capaz de hacer ese merecido mantenimiento sola, así que puedo y requiero ayuda exterior, aka, agenda y recordatorio con alarma en mi celular. No tiene nada de malo tener un mecanismo en el cual soportar una carga mental que no puedo sostener. Eso no quiere decir que no me importen mis amigas, es porque me importan mucho que creo un sistema para mantener nuestro vínculo.

El tiempo a solas, el tiempo en silencio, son un regalo. Combinadas aún mejor. Permitirme estar a solas y conectar conmigo y mi silencio es maravilloso, es un refugio y un santuario. Los santuarios son lugares sagrados de sanación. Hay un santuario en mi interior. El silencio conmigo misma, es el santuario de mi mente y alma. Es en el silencio que nos encontramos con nosotras mismas y podemos contemplar nuestro proceso, o trabajar algo que queramos sanar en nosotras mismas.

Si no sé, pregunto. La intuición es muy útil, pero es diferente a la ansiedad y la papaya cósmica de pensamientos supositorios que alimentan a la misma. Si no se algo que me causa ansiedad, siempre puedo preguntar. Y confiar en la respuesta que reciba.

La confianza es un salto de fé, en el enorme abismo de posibilidades de que la otra persona me lastime. Pero salto con paracaídas. El paracaídas son mis herramientas emocionales, mis mecanismos de autoregulción y mis autocuidados. Yo sé cuidarme, y si alguien llega a lastimarme, lo nombro, si no es posible la reparación, me elijo a mí, elijo auto preservarme e irme de un lugar en el que se me lastima o no se respeta mis límites. Yo estaré bien siempre, porque siempre me tengo a mí misma y los autocuidados. Cuando doy un salto de fe, en confiar en alguien, también estoy confiando en mi misma y mi capacidad de discernimiento en si alguien es de fiar. Y eso también es confiar en mi intuición.

Lo bueno de lo malo, porque a pesar de que por años sentí que era algo tonta o que la gente pensaría que lo era, por ser una optimista, mi momento Miss Brightside: Lo bueno de la inmensa cantidad y profundidad, de mis heridas y traumas de la infancia es que mi intuición es tan filosa como una katana y tan acertada como un telescopio de la NASA. Mi intuición ve cosas que a veces ni yo sé como es que sé, pero ahí están. Discernir la voz de mi intuición de las distorsiones cognitivas es mi mayor arma de autopreservación.

Creo, me gusta y practico la magia. Sé qué hay magia en este mundo, y sé qué hay magia dentro de mí. Ya no me importa si me llaman loca, siempre lo han hecho, que lo sigan haciendo me da igual. Esto me hizo recordar que estos días estuve viendo a gente en instagram compartir una foto con una cita de Pizarnik que habla de que al mundo cómo está, es un privilegio no encajar, me dio mucha risa ver que algunos varios, son el tipo de gente que me llama loca por ser como soy, por hacer lo que se me da la gana y no lo que me dicen que debo hacer como lo tendría que hacer. Aunque quizá por eso Pizarnik es tan grande, hasta la persona más mundana y vanal podría encontrarse entre sus líneas. Un besito al cielo a ti, Alejandra. Y una malaseña a las que me han echo buling. Esta loca de atar ya sabe desatarse del quédirán.

Tengo más fuerza y poder del que me creo, pero cada que tomo consciencia de él, mejor lo puedo usar a mi favor.

Coger no es tan importante. Hacer el amor sí.

Los besos largos y las manoseadas.

Vestirme todos los días para sentirme fabulosa.

Aprovechar las mañanas con luz suavecita y el aire fresco.

Toma agüita y ponte bloqueador bish.

Si se puede tener todo lo que quieras, pero no todo se puede conseguir al mismo tiempo.

Todo plan es realizable, pero necesitas un plan. Un gran plan necesita planes medianos en medio, y eso tendrá secciones pequeñas de tareas más pequeñas, y si todos los días hago 3 cosas que quiero, llegaré a donde quiero.

Soy más sensible al ruido de lo que creo

Soy introvertida y soy sociable. Necesito tiempo a solas para recargar, pero eso no significa que no ame la vida social. Procurar socializar en calidad más que en cantidad evita que me agote. Soy una contradicción con patas, y me agrada. Me agrada destantear a la gente, ponte pila y no te dejes llevar por lo primero que ves, que quizá no es lo que parece.

Mi pelo es hermoso. Mi nariz es interesante. Mis labios son bellos. Mis manos son muy expresivas. No le debo belleza a nadie, pero me voy a permitir encontrar la belleza en mí.

Necesito dormir entre 8 y 9 horas para estar descansada. Dormir menos que eso es maltratarme, inclusive puede contribuir a un episodio de ansiedad o depresión. O empeorarlos en caso de estar sucediendo.

Quien te quiere te busca. El interés se nota pero el desinterés se nota más. Si no estás segura de si le importas, la respuesta es no.

Los hechos son más importantes que las palabras, si no sabes si confiar en alguien, observa sus actos, porque la gente puede decir lo que quieres escuchar, pero siempre van a hacer en lo que creen y lo que sienten.

Quien no se conoce, no es dueña de si misma.

Valorar lo que tienes, hace que alcances lo que deseas más fácilmente, porque sabes con qué cuentas y con qué no.

Cuando estés estresada, pregúntate que puedes hacer para solucionar o salir de esa situación, haz un plan y confía en el proceso. Suelta lo demás.

Mereces lo que estás dispuesta a dar. Todo es un intercambio equivalente en este universo.

Gracias a mi primera cana por compartir toda esta sabiduría conmigo. Estoy lista para lo que viene. Con Amor, ANGIESCARLATA❤️‍🔥

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Yo me apago si no hay esa intensidad.

Porque yo soy intensa para todo.

Y me encanta la intensidad.

De hecho... Creo que no sé otra forma de exisitir.

Mucho menos de amar.

Así estoy bien, así estoy feliz.

Ámame así, o no lo hagas.

Pero a medias nada.

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A veces me da un chingo de rabia detenerme a pensar lo rota, frágil y sobretodo, desconfiada que me dejó mi última relación.

Me da rabia sentirme impotente porque el daño no desaparecerá, quedará la herida cicatrizada. La huella imborrable de esa persona que paso por mi vida, mi tiempo y mi cuerpo.

Ya ni quiero nombrarle, quiero que todo lo que no sea necesario recordar para cuidarme, desaparezca de mí.

A veces recuerdo todo por lo que pasé y me dan ganas de abrazar a esa que fui y decirle que aunque sienta que no puede, estará mejor si se va de ahí.

A veces me parece increíble que una persona que dice amarte te haga daño

A veces recuerdo que la mayoría de las veces los humanos obramos haciendo "el bien" pero sólo es un bien aparente

A veces me gustaría que la persona que toma mi mano ahora me encontrase menos rota, menos herida, menos perdida

A veces me gustaría que este miedo de solo ser un cuerpo a placer de otros no se me hubiera metido en los huesos

A veces me gustaría gritarle al mundo que soy más que una piel lisa, unos ojos verdes, unas piernas largas, soy un un río de muchos colores, un corazón hablante, unos pulmones floreados, un planeta de torrencial ternura

A veces me gustaría tener la certeza de que soy amada más allá de la afortunada envoltura que me tocó y que no escogí

Dime, amas mis sonidos, amas la manera en la que defiendo lo que amo, amas el sonido de mi risa, amas la pasión con la que bailo, amas mi forma de ver la vida? O amas sólo la agradable superficie en la que puedes bañar los pies de tu ego sin tener una experiencia inmersiva de tu alma con la mía?

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Madrugada #1

Ayer no podía dormir, estaba intranquila

Mis pensamientos no me dejaban en paz

Pensaba en ti

Pensaba en ti alteradamente

Alterada repetía mis pensamientos y mi imagen de ti en mi cabeza

Te di vueltas

Trate de encontrarte

Pero quizá me haga más falta

Encontrarme a mí

Hoy nos dimos un tiempo

2 o 3 semanas

Cada quién decidirá cuánto tiempo necesita

Sé que a penas podré con dos semanas,

Pero me gustaría intentar lograr las tres semanas

Ver si no soy la que te busca primero de nuevo

Si así sucede lo aceptaré

Una parte de mí incluso ya aceptó que así será

Pero me gustaría darme el chance de sorprenderme

Una nunca sabe

Lo único que sé es que seré fiel a mi misma

Te buscaré cuando lo necesite, en el plazo acordado

Cuando mis huesos me digan que debo hacerlo, lo haré

Por ahora eso es lo que sé

Y que te amo, te amo con el alma y con todos mis huesos

Con cada fibra de mi cuerpo

Con cada hilo de mi alma

Con cada mancha amarilla de mis ojos que tú gustas de agrupar en girasoles

Con todas mis uñas y cada diente

Te amo

Y probablemente, muy probablemente

No tengas idea

Dela certeza que tengo,

De que te amaré siempre

2 de julio 2021 2:17am

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Soy capaz de hacer arder sin tocar si quiera.

Al parecer no sólo tengo ojos de bruja, también lengua y manos.

Puedo embrujar con la mirada, con mi voz o con mis actos.

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Nuestros cielos y abismos.

Veo al cielo desde la ventana de un lugar no tan lejos de casa, pero lo suficientemente lejos para que todo se sienta nuevo. He visto cosas nuevas, saboreado nuevas comidas, tocado otras pieles y visto otros atardeceres. Aún así te pensé y descubrí en las cosas desconocidas que me asombraron. Encontré paz en esta distancia de ti y de tu cuerpo. Me hizo mucho bien irme lejos. He recuperado el apetito y el sueño; pero oh sorpresa, eso sólo me ha hecho pensar en que tengo más ganas de compartir la comida y las noches de desvelo a tu lado. Afortunadamente este nuevo apetito y este floreciente sueño de compartirnos no me desespera: me da calma, alimenta mi paciencia. ¿Por qué comer ansias, si mejor puedo saborearte a besos en mis sueños? Elijo apostar por un paso más sereno, que es más efectivo para los caminos largos, según he oído. Por qué pasar noches en vela, que terminarán cansandome, cuando puedo elegir dormir temprano para soñarte más tiempo tener energía para brincarte encima en cuanto te vea? Necesito estar fuerte, para que mi cuerpo aguante el feroz y frenético reencuentro que nos espera. La perspectiva lo es todo. Decir que "tengo que ser fuerte para soportar" es cansado, suena a obligación y para soportar ya existen las columnas. Mejor poner a mi columna vertebral a descubrir nuevos pasos de baile para cuando bailemos de nuevo en lugar de soportar obligaciones inventadas. Estos días he tenido un reencuentro con el viento y me he llenado de inmensidad, de calma y de ligereza. Esa ligereza que me has dicho que te gusta tanto de mí. Regreso siendo más yo. Y el regreso se vuelve sólo geografía, pues la que fui no volverá. Vuelve sólo mi corazón y este gran amor que cultivo cada día en mi pecho, floreando la mirada de girasol en tus atardeceres desérticos.