No te enamores de mi…
Espero que nunca te enamores de mi… pues soy de esos novios que llegaría por ti al salir de clases con un ramo de rosas.
No te enamores de mi, pues a mí me gusta entregarlo todo por la persona que amo sin ningún temor, aún sabiendo que esa parte de mi no volverá jamás.
No te enamores de un hombre que buscará la manera de reinventar la forma de amar con cada una de sus locuras.
Pues te mandaría mensajes por las mañanas para desearte lo mejor y en la noche hablaríamos de como estuvo nuestro día.
Me presentaría con tus padres, para que sepan que conmigo no andas con rodeos y lo nuestro es algo serio.
Tan solo me bastaría con que me dijeras “estoy enferma, me siento muy mal”, para que en cuestión de minutos estuviera a tu lado para cuidar de ti.
Estaría contigo en esas aburridas fiestas familiares, para volverlas más divertidas con mis tonterías.
Cuando estemos lejos te dedicaría canciones y cuando te tenga cerca te cantaría al oído.
Hablaríamos hasta altas horas de la noche de todo lo que tú quieras, hasta que alguno de los dos caiga dormido.
Me tomaría todo el tiempo del mundo para escuchar tus sueños, metas por lograr, proyectos y planes a futuro, pues para mi, ahí está lo que te hace única y especial.
No te enamores de mi, porque también sería aquel novio que te enamoraría a la antigua con cartas, chocolates, flores, serenatas a media noche y paseos por el parque tomados de la mano o más bien dicho del corazón.
No te enamores de mi, porque yo sería aquel caballero que dedicaría una y mil vidas solo para amarte y quererte eternamente.
Sería aquel que esperaría con ansias la noche, para poder encontrarte una vez más en cada uno de sus sueños.
Y sobre todo no te enamores de alguien como yo… porque serás la musa de cada uno de mis escritos y conocerás la inmortalidad por medio de palabras.
Entonces dime…
¿Aún crees qué es buena idea querer andar conmigo?




