Avatar

UN PENSAMIENTO

@amyaryt

POR FAVOR VUELVE

Ha sido difícil encontrar la manera de que tu recuerdo no duela, de la semana mínimo una o dos veces vives en mi mente...

Cada día que eso pasa, pienso que podré volver a verte, volveremos a reír juntos, podré sentir tus brazos, escuchar tu voz cuando me arremedabas, cuando me regañabas por no comer o me decías lo mucho que me amabas y te preocupadas por mi y cada día duele lo mismo ver que no pasa, ni pasará.

Tus fotos siguen siendo de las favoritas en mi galería, cada una de ella guarda miles de palabras y recuerdos.

Nos falto tiempo, siempre voy a querer verte de nuevo, tanto así que hasta te sueño, sueño que estamos juntos, la vida corre en un perfecto estado de paz y amor, despierto llorando y se acaba todo.

Te ame lo más que he podido amar en estos tiempos, un amor incondicional, y aunque ya no estás yo te sigo amando.

Sigo usando el perfume que tanto te gustaba, sigo escuchando esa primera canción que me dedicaste.

La vida no sabemos cuando acaba, me haces tanta falta, quiero que me aconsejes y me digas que voy a estar bien, que vamos a estar bien.

No será la última vez que te escriba y que se me escurran las lagrimas porque no estas aquí.

Hasta siempre, tu tan querida Ary.

Avatar
Y no podrás decir que no te quise, porque hasta cuando más daño me hiciste, intenté entenderte.
Hace mucho que no me pongo triste por alguien, si acaso me pone triste algo, es la forma en como pierdo demasiado el tiempo.

Emm.

Confession #1
Si me das más afecto del necesario, terminaré por desarrollar un tipo de apego insano hacia tu persona.
(Créeme, odiarás experimentarlo.)
Me dirás qué me quieres, y para cuando lo expreses; yo ya estaré con un pie en la palabra "amor", pensando ansiosamente que en tu vida, debo ser yo.
Y no, no me refiero al cariño que como amigo me puedes brindar, sino a ese tipo de atención, sentimientos que me harán de ti, cada vez necesitar más.
¿Porque, sabes? Soy el vivo compendio de la obsesión, la necesidad de amor, que se convierte en una total afección.
Sentiré tan adictiva tu presencia, cruda tu ausencia. Y es más muy seguro que, en una de esas tantas noches, bajo el estado de ebriedad, llame a tu teléfono con demasiada necedad. O, que me pierda al intentar amainar el impulso de correr hasta tu puerta, esperando que tú seas mi realidad.
Entonces no me des más afecto del necesario, que prefiero sentirme vacía, a con tu persona hacerme más daño.

“A veces lloro sin razón y no espero que lo entiendas, sólo te pido que estés cuando suceda.”

— Lya