No me interesa ser el primero en tus ojos, solo quiero ser el último en tu sonrisa.
Un amor que te haga sentir que nunca has estado tan completo.
Menos bonita que la vida, pero más hermosa que el destino.
Aunque podamos ser nuestros propios verdugos, preferimos dejar esa responsabilidad en manos de quién más amamos.
Llega un momento en que los recuerdos se convierten en cicatrices, las personas pierden su poder y las heridas se convierten en fortaleza.
A veces el corazón quiere lo que la cabeza sabe que no es bueno.
Tejer una historia de amor entre letras y suspiros, solo para descubrir que nuestros errores se ocultan en la distancia, y no en las líneas trazadas por las palabras.
Mi problema más grande es que me cuesta entender que no todas las personas son como yo, no todas piensan o actuarían de la manera en que yo lo hago.
hace mal ser buena persona en un mundo tan egoísta
La eternidad deja sus marcas, y a veces son las cicatrices las que nos recuerdan que estuvimos aquí.
De repente, irrumpiste en mi vida como una ráfaga de lo extraordinario, sin preámbulos ni señales, dejándome asombrado y maravillado.
Ella es una combinación exquisita de sofisticación y desenfreno, de elegancia y provocación, de sutileza y tentación.
En medio de este mundo de perdidos, anhelaba que alguien me encontrara y trajera luz a mi oscuridad.
A veces no nos damos cuenta que hacemos hasta lo imposible por conservar una mentira; una relación, un amor que no tiene continuidad.
Ámate tanto que no necesites convencer a alguien para que se quede junto a ti.





