Se que eres tú, pero debo estar loco; Aun así, esos ojos tuyos son unicos, no estoy equivocado; Un solo brillo de luz, hacen que vea nuestro beso en un recuerdo grabado.
Entre la oscurida de la habitación, frente a frente, perdiendo la noción del tiempo, mientras acariciaba tu mejilla, mil pensamientos en el momento venían a mi mente.
Era tu corazón y el mío, sonando al compaz de un vinilo; acompañados del susurro del viento que nos llevó a nuestro beso suave y lento.
Si estás tú a mi lado, deseo que la noche sea eterna, así que iré más lejos de lo imaginado, ofreceré mi alma a mis sentimientos, eso quiero, detener el tiempo, en nuestra velada, no solo ardieron las velas, más bien nuestro lazo se consumó en forma de beso.
Más que un acuerdo pactado.
Seguridad
El interior
Como mariposas arrancaron volando mis ojos, dejando entre ver a ese otro yo. Aquel que yace en mi interior. martirio se volvían esas cadenas, que como hilos cortantes sujetaban aquel dulce y rojo corazón.
La ví a ella, ahí sentada. Esa silla estuvo mucho tiempo vacía y parecía que ella encajaba a la perfección, o tal vez... Yo la hice encajar.
Utilicé mi entrenamiento militar, psicológico y emocional con mis años de experiencia y me senté a hablarle.
- Hola, hermosa.
Su pelo, sus ojos, su sonrisa... Todo se detenía por un momento mientras ella simplemente existía.
Me miró y me respondió.
- ¿Sabes? Eres una persona muy importante para mí.
- Oh, quieres hacerme ver que nuestra relación es importante para ti, que bonito.
- Siempre estaré aqui para ti si me necesitas.
- Dejarme claro que no estoy solo en esta vida, que dificilmente puede uno navegar por su cuenta es muy valioso.
- Siempre que me trates igual, porque las relaciones son dar y recibir.
- Vale, establecer una amistad sana, en la que ambas partes nos apoyamos con mutuo cariño y respeto ¿no?
- O sea, mientras no hagas algo que me haga sentir mal y me moleste ¿ok?
- ¿Ok? O sea puedo contar contigo pero mientras yo no comenta ningún error, que haga que no estés...
Me interrumpió como si no me escuchase
- Bueno un error, o sea quiero decir, no me digas ni hagas ninguna cosa que no me guste. Porque entonces yo te vería de otra forma y como diríamos coloquialmente "¿cómo te voy a querer?"
- O sea que ¿Tú me quieres contigo mientras yo sea la persona que tú quieres que yo sea para ti?
- No. Solo te estoy diciendo que no me hagas daño, porque yo tengo una forma de ver las cosas y lo único que te pido, es que lo respetes.
- Vale, o sea que para disfrutar de nuestra relación yo tengo que modular mi honestidad, para que se adapte a tu forma de ver las cosas, para que tú estés bien conmigo.
- Debería ser natural que tú quieras tratarme bien y yo te estoy diciendo cómo.
- Pero yo te quiero tanto, que quiero poder decirte cuando me estás haciendo sentir mal. Porque a todos nos pasa.
- Si te estoy ofreciendo mi amor y mi apoyo, lo mínimo que puedes hacer, es hacerme feliz.
- Déjame ver si entendí. Entonces, en vez de regalarme tu amor por ser quién soy, lo que pasa es que si yo te hago sentir bien yo recibo un premio por ser quién tú quieres que yo sea.
- Solo estoy intentando decirte que te quiero.
- Claro siempre y cuando gane al juego de quererte que te has inventado, porque si pierdo...
- Y si no me tratas bien según lo que yo considero que es eso, por mi te puedes ir a la mierda.
- Si pierdo me castigas, efectivamente.
- Es una carretera de doble sentido.
- Si... Yo creo que es más una carretera de doble vía, en el mismo sentido, mientras yo voy a campo travessa con una motocross en un campo de minas que tú has puesto sin avisar.
Querida te quiero, pero esta silla, no te queda.
Procedí a levantarme con ella, la abrace, le dije cuánto la quería y la acompañe a la salida de mi vida...
Arkham
Sexta marcha.
Voy en mi viejo volkswagen por las calles que un día recorrimos a pie. Busco tu mano en la palanca de cambio, pero no está. Cambio de dirección, directa a la autovía. Pongo quinta y acelero, escuchando tu canción. Aún no la borré de la playlist, pero ya lo haré. Pongo el coche al máximo y busco meter sexta marcha, no hay. Un día me dijiste que meter sexta era como alcanzar el cielo, no te entendí. Veo el acantilado de mi izquierda y sonrío, me recuerda a ti. Veo los árboles de mi derecha y sonrío, me recuerdan a mi. Veo la carretera que tengo delante y no sonrío, si acelero a fondo estamos nosotros. Busco meter sexta de nuevo, sigo sin poder. Creo que ya te entiendo, meter sexta era tener(te). Grito hasta quedarme sin voz, me duele tanto joder. Apago la música en un intento desesperado de olvidar, ¿como te he podido perder? Alcanzo los 220, me voy a caer. Hay una curva a 100 metros, me voy a ir de lado. Intento frenar, no funciona. Reduzco como puedo y cambio de marcha, tu mano no está. Estoy dando vueltas de campana, va a doler. Me caigo por el acantilado pero no suelto la palanca de cambios. Siento que se me va la vida y veo una sucesión de diapositivas. Tu sonrisa está por todos lados. La de ella, también. Tú eras mi sexta marcha, joder.
Katastrophal
Hay muchas despedidas cobardes,
pero no hay peor
que aquella que hace tanto ruido
para al final dejar la puerta cerrada
y observar desde la ventana.
Hay muchas despedidas valientes,
pero no hay mejor
que aquella que es tan calmada
para dejar una pequeña cicatriz
y una nostalgia sana.
Hay muchos adioses definitivos,
pero no hay peor
que aquel que no se cumple,
uno que deja una rendija abierta
para volver al despunte.
Hay muchos adioses momentáneos,
pero no hay mejor
que aquel que se realiza,
uno que cierra todas la puertas
para no volver de visita.
Hay muchos hombres que sufren,
sentimientos que no reconocen,
caminan todos los días
para estar frente a un jardín de recuerdos marchitos.
Hay muchos seres inhumanos,
parecen reír sobre el sufrimiento ajeno,
con cadenas de odio
que destruyen hogares que no son suyos.
Mei & Katastrophal
Así seamos tan sólo un momento, cariño, quiero que lo seamos todo. Porqué he aprendido que el amor se puede difuminar como un arcoíris en el cielo.
Te quiero aquí, allá, nos quiero ahora ya abrazados como si no hubiese un mañana, porque aunque lo más seguro es que el día de mañana te ame con más fuerza, la verdad es que no hay mejor momento para tenernos como el ahora.
Y si, nos quedarán años, décadas quizás, pero es cierto que me apego a la idea de que ni el ayer, ni el mañana existen, que tú y yo existimos en el ahora, siendo el todo, siendo el uno del otro, siendo imperfectos probablemente, mas encajando a la perfección entre nosotros.
Siendo así, ¿qué más nos da lo demás?
Si lo que más nos da es el ser nosotros mismos estando juntos.
Y he de ser sincero, muchas veces he creído que entiendo el amor, pero la verdad es que es como un libro sin fin, donde cada letra que leo se siente como volver a nacer, entonces por qué no tendría sentido el decir que cada vez que te veo a los ojos es como sentirme ajeno a la Tierra, como si fuese visitante de mi propio cuerpo, como si estuviera viendo todas las maravillas del mundo a la vez.
¿Por qué sería una estupidez querer amarte por el resto de mis días sabiendo que el “siempre” es incongruente con nosotros los humanos, con nosotros que vivimos tan poco?
¿Por qué? Si la única estupidez sería amarte a medias y con miedo.
Elijo amarte ahora que puedo, ahora que respiro, ahora que nos tenemos, de una manera total y sin temor. Porque la vida y el tiempo se van como las gotas de lluvia en el cristal.
Y aunque tal vez sólo soy un romántico sin remedio; puedes decir que en este pedacito de existencia eterna, un tipo entre letras te amó a vivir más que a morir.





