Anónima
no sé qué esperas de mi, pero te recomiendo que no esperes nada
a veces pierdo las ganas de tener cualquier tipo de contacto con los demás
Quiero hacer lo que ya no hacen muchas personas, quiero conocerte.
Definitivamente tengo un jodido problema con verme al espejo, no entiendo por qué nunca me parece bien lo que veo ¿Acaso estoy pagando la deuda de mi otra vida?
Te despiertas en la mañana, te miras en el espejo, y comienzas a contar todas las razones por las cuales nadie nunca te va a amar.
Es tan malo pensar
que no puedes encajar con nadie,
sólo haces que te limites
a poder amar(te)
aunque sea un poquito.
Muchos de nosotros hemos sentido como el aire se nos va cuando no paramos de llorar.
¿A qué le tenés tanto miedo?
Todos extrañan a esa niña
alegre y risueña;
que pasaba sus días pintando arco iris,
decorándolos con el brillo de su sonrisa de leche;
la que se ilusionaba de nada,
y el único miedo que tenía
era que la oscuridad fuera su única compañía;
la que se ponía nerviosa por un pequeño examen,
y su preocupación nacía en aprender a dividir;
no conocía el amor,
tampoco sabía qué es sentirse rota,
llorar sin un motivo,
suplicar ayuda entre aullidos,
o esa punzada en el pecho ante una decepción.
Esa niña era yo.
Quizá deberíais ver que por fin creció,
y aceptar de una vez que jamás volverá.
Cuidado, esta persona suele colapsar a cada instante, su sonrisa se borra y se vuelve distante, se aísla de todos, no quiere hablar con nadie pero no es porque quiera es su forma de cuidarse, tienen heridas muy profundas que aún no logran curarse.





