— Oríah ☁️.
“I’m not saying that everything is survivable. Just that everything except the last thing is.”
— John Green, Paper Towns
Y yo siempre lo esperaba.
Mal de amores-Ángeles Mastretta
“Me molesta el mar, no se calla nunca, parece mujer”
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“Porque a un cuerpo le caben varias monogamias, pero una es más monogamia que las otras y ellos sabían eso tan bien como pregonaban lo otro.”
— Maridos, Ángeles Mastretta
Arráncame la vida, Ángeles Mastretta (via alfinvertebrado)
Sadness
“Hay muchas maneras de dividir a los seres humanos-le dijo-. Yo los divido entre los que se arrugan para arriba y los que se arrugan para abajo, y quiero pertenecer a los primeros. Quiero que mi cara vieja no sea triste, quiero tener las arrugas de la risa y llevármelas conmigo al otro mundo. Quién sabe lo que habrá que enfrentar allá”
— Mujeres de ojos grandes
Yo preferí no saber qué hacía Andrés. Era la mamá de sus hijos, la dueña de su casa, su señora, su criada, su costumbre, su burla. Quién sabe quién era yo, pero lo que fuera lo tenía que ser siendo por más que a veces me quisiera ir a un país donde él no existiera, donde mi nombre no se pegara el suyo, donde la gente me odiara o me buscara sin mezclarme con su afecto o su desprecio por él. 
Arráncame la vida. Ángeles Mastretta. 
El cielo de los leones, Ángeles Mastretta.
Partir siempre fue más fácil para ti, jamás te detuve, y siempre te esperé con gusto al atardecer.
Perdóname por no entender que nunca sentirías por mi, lo que sentías por ella.
Intense
“Era generosa, íntegra, valiente, perfecta. Y si ella alguna vez le había dicho a alguien te quiero, ese alguien debió postrarse a sus pies. ¿Cómo era posible que la hiciera llorar?”
— Mujeres de ojos grandes.
“En el amor no hay posturas ridículas, ni cursis ni obscenas. En el amor todo es ridículo y cursi y obsceno.”
— Mario Benedetti
Miércoles.
Me volví infiel mucho antes de tocar a Carlos Vives. No tenía lugar para nada que no fuera él. Nunca quise así a Andrés, nunca pasé las horas tratando de recordar el exacto tamaño de sus manos ni deseando con todo el cuerpo siquiera verlo aparecer. Me daba vergüenza estar así por un hombre, ser tan infeliz y volverme dichosa sin que dependiera para nada de mí.
Me puse insoportable y entre más insoportable mejor consentida por Andrés. Nunca hice con tanta libertad todo lo que quise hacer como en esos días, y nunca sentí con tanta fuerza que todo lo que hacía era inútil, tonto y no deseado. Porque de todo lo que tuve y quise lo único que hubiera querido era a Carlos Vives a media tarde.







