Avatar

Agus

@agushoss

Avatar

“I’m not wise at all. I told you, I know nothing. I know books, and I know how to string words together—it doesn’t mean I know how to speak about the things that matter most to me.”

CALL ME BY YOUR NAME (2017)

Te Miro - Magalí Tajes

Te miro dormir y siento que sos la persona más linda del mundo, aunque en este momento tengas la expresión enojada, probablemente por mi intensa manía de tocarte el pelo. Tengo miedo de que te despiertes y me preguntes: ¿Qué hacés? Tengo miedo de que me lo preguntes porque realmente no sé qué hago tocándote el pelo hace más de media hora. Creo que es una necesidad, sabés, la de tocarte, digo. Es como si el cuerpo me doliera si no lo hago. Te miro dormir y siento que sos la persona más linda del mundo. Yo sé que no conozco todo el mundo, pero tampoco me hace falta. Una puede percibir bastante el mundo sin conocerlo. ¿Viste esos días en los que te levantás triste y no sabés decir la razón? Bueno, yo estoy segura de que es el dolor del mundo que cada tanto se nos cala en los huesos. El dolor es tan fácil de sentir… con el amor la cosa es un poco diferente. Difícil, sí. Porque los malos momentos vienen solos y de repente, pero el amor se construye y lleva tiempo. Debe ser el amor el que me hace verte como la persona más linda del mundo, aunque no lo conozca. Al mundo, digo. Del amor escuché algunas cosas, sabés. Que duele. Que es mutuo. Que si no es mutuo, se parece al amor, pero es otra cosa. Que se termina, a veces. Que te da sensaciones raras en la panza. Que nunca te completa, pero sí te parte. No tiene buena fama el amor, pero todos lo buscan. Te miro dormir y siento que sos la persona más linda del mundo. Y que si no lo fueras, igual te querría durmiendo al lado, por hacerme sentir que lo sos. Queda cursi, sabés. Pero a veces hay que ser cursi, digo. Porque de todas las millones de personas que están existiendo, vos sos la que me moviliza. Y en este momento, sabés, ahora, digo, sigue habiendo enfermedades, guerras, muertes, balas, policías reprimiendo, políticos estafando, pibes robando cosas que no querían robar, pibes disparando a personas que no querían ser robadas, sigue habiendo pibas secuestradas, y millones y millones de tipos y tipas infelices, asfixiados en una vida que los va a matar de angustia, si no es que los y las matan antes las pastillas que consumen para tapar esa angustia. Sigue habiendo corrupción, xenofobia, pedofilia, homofobia. Sigue habiendo injusticias. Sigue habiendo todo, pero te miro dormir y yo me olvido. Por un rato, el mundo se vuelve un lugar habitable. Para ser honesta, hermoso. Hasta pienso que quizás tu ceño fruncido no sea producto de mi insistencia con tocarte el pelo, sino la manera inconsciente que tenés de estar en desacuerdo con lo horrible del mundo. Y sonrío, triste. Me pregunto cómo hacés vos para olvidarte un rato del mundo cuando no tenés la suerte, la increíble suerte, de verte durmiendo.

Intercambio.

Te fuiste. Yo te creí cuando me prometiste que te ibas a quedar, igual te fuiste. Me quedaron algunas cosas sin decirte, y ya no tiene sentido que te las diga, porque no estás. Debería escribirlas en un papel, y después prenderlo fuego. Una vez escuhé que las palabras que se queman, ya no duelen tanto. Lástima, cuando te fuiste, te llevaste mis ganas de escribir. Cosa curiosa, yo escribo más y mejor cuando estoy triste. Pero esta vez no. Creo que fuiste la primera persona que amé. En un futuro le voy a decir a alguien: Una vez quise tanto a una persona que me robó las ganas de escribir y no la denuncié en ningún lado.

Me hubiera gustado que me robaras el desorden, sin onfender. Mi casa es cada día más una cosa que una casa. No duermo mucho pero cuando lo hago no me quiero despertar. No tengo ganas de levantarme y esquivar esos infinitos montones de objetos, papeles y ropa, que desparramó alguna parte de mi que yo no considero mi persona. ¿Alguna vez te pasó de no reconocerte?.

Mi mamá dice que tengo los ojos tristes, y que no le gusta verme con los ojos así. A mi tampoco me gustan mis ojos tristes, mamá. Tampoco me gustan mis rodillas, que no están tristes, por suerte (o eso creo). No me gustan porque se achuecan, pero las tengo así y no me quejo. Y así tengo los ojos, tristes, y me los banco. Yo no te sé mentir la mierda. Mi mamá sí sabe mentir y yo sospecho que en parte por eso me reta los ojos. Como si sus palabras escondieran: ¡Ay, nena! Todos estamos tristes, pero hay que aprender a disimular.

Te fuiste. Yo te creí cuando me prometiste que te ibas a quedar, igual te fuiste. Te envidio en el fondo. ¿Sabés la cantidad de veces que me quise ir de mi? Ojalá pudiera. Ojalá pudiera ahora.

Mi profesor de guitarra dice que soy buena con la música, y todas las semanas me pregunta ¿practicaste? y yo le digo obvio, y omito el “para no pensar en otra cosa, para no pensar”. Me duelen los dedos de practicar guitarra, me duelen casi tanto como escuchar el único audio que guardé tuyo. Yo sé que tengo que borrarlo, pero no puedo, porque tiene tu risa y seis palabras que juntas forman una oración tan hermosa que me dan ganas de irte a buscar corriendo para gritarte en la cara que nunca te las voy a devolver, así no se las podés decir a nadie nunca más. Vos también tenés palabras mías que no le voy a poder decir a nadie nunca más, y me parece injusto, pero te perdono. Te perdono, también, que no te importe.

Te fuiste. Yo te creí cuando me prometiste que te ibas a quedar, igual te fuiste. Mi analista dice que está de acuerdo con que te hayas ido. Él siempre está de acuerdo con las decisiones que otros toman, y me cuestiona las mías. Creo que debería empezar a decirle a todos los que conozco: Le debés plata a mi analista, en mis sesiones te da la razón a vos.

Te extraño. Y me extraño un montón a mi, antes de vos. Devolveme las ganas de escribir, amor. Te doy a cambio tu risa y las seis palabras. Devolveme las ganas de vivir, amor. Tomá tu risa, usala un montón. Las seis palabras guardalas para cuando conozcas a alguien que te dé unas ganas de quedarte que no entren en el mundo: “Te quiero, idiota, me hacés feliz”.

Y quedamos a mano.

-Magalí Tajes.

“¿Cómo decirle que desde que tomaste mi mano la vida dio un giro de 180 grados, cómo le explico a los demás que lo que siento va más allá de una distancia territorial? Si pudiera decirle a todos que el amor es tu mirada encontrando la mía, son tus latidos buscando mi corazón, es tu reloj esperando nuestro encuentro. ¿Cómo uno explica lo extraordinario, los milagros, la tibieza de un abrazo, cómo le digo a los demás que el amor yo lo vi en unas cordilleras, sembrando colores y con sabor extranjero? Si pudiera decirle a otros, que lo que sentimos es tan real, lo llevo en la yema de los dedos, lo oigo en todas las canciones y lo encuentro en todas las poesías. Pero amor, ¿cómo se le dice a los demás que tu te quiero me devolvió la vida, que me cambiaste la piel con tu sonrisa, que el amor es eso, tener la certeza de que te elegiría desde antes de coincidir ?”

M. Sierra Villanueva | La de antes (via ideasviajando)

Loving you it´s not always being by your side, is not always thinking about you, is not always dreaming about you; it´s to be available for you, it´s to be you, become one with you, it´s to be aware of your dreams, and of mine with you, it´s allowing you to know me completely all the way to the very center of my pain, and of my love.

Loving you is not to shelter myself  in you; it´s building a shelter together, with our hands, where the whole world can fit in.

Loving you is not writing you love poems; is being love when I write to you, and when I don´t.

Loving you is not expecting something from you; is simply waiting for you, in the silence, at night and in the day.

Loving you is not flattering you, it´s not enhancing your vanity, it´s not weakening you, it´s not confusing you; it´s to show you the value of your shadow, the wonder of your own light, it´s to help you to live alert, it´s to want you to fly while I watch you, absorbed, joyful.

Loving you is not just looking at you, smelling you or tasting you; it´s to look along with you at anything at the same time, to become one with your scent, to be a part of you.

Loving you is not to write that I love you; is sharing with you the best of me (love), without ever turning back, without a horizon.

Loving you it´s not renounce to my dreams for you; it´s to awake from my dreams with you, held by your hand.

Loving you is not to demand from you, it´s not forcing you, it’s not to put pressure on you, is not convincing you, is not defeating you; it´s to help you to break free from yourself, from me, from it all, it´s to give you my breath, to seduce you without any desire, nor an objective, it´s to enjoy you.

Loving you is not saying that I love you, is not thinking that I loved you, that I will love you; it´s to ask myself whether I love you, it´s to feel it, allowing it to develop in me, without even needing to tell you about it.

Loving you is not projecting ideas about you, it´s not idealizing you; it´s to see you from afar, from up close, from inside, (from you), from outside, see you beyond me.

Loving you is not to fear you, is not to own you, is not to guard you, Is not to watch you; it´s to hug you warmly, it´s to open my door to you, it´s to observe you in plain sight, in total darkness, with the eyes of my soul.

To love you it´s not to want you only when you love me, when you´re pretty, when you smile, when you kiss me, when you caress me, when you walk with elegance, when you are calm, when you are happy; it´s to accept you completely just as you are, always and everywhere, with simplicity, and joy.

Loving you it´s not to reject your flaws; it´s to become sensitive to them, without ever expecting you to change them. Loving you is not to desire to be the center of your life; it´s to lead you, if you allow me, if am able to, to the life of your core, without looking for any rewards.

Loving you is not to look at you from above, or from below, from behind, from the front; it´s to cultivate a balance that goes back and forth passing by our common center.

Creative Commons (cc) Authors:  mavisu   kumsal-things boowormblue  ousia-poetica

Amarte no es desear ser el centro de tu vida; es conducirte, si tú me lo permites, si soy capaz de hacerlo, a la vida de tu centro, sin buscar recompensas.
Amarte no es refugiarme en tu persona; es construir un refugio juntos, con nuestras propias manos, donde pueda caber el mundo entero.
Amarte no es escribirte mis poemas de amor; es ser amor cuando te escribo, y cuando no.
Amarte no es esperar algo de ti; es simplemente esperarte, en silencio, de noche y de día.
Amarte no es estar siempre a tu lado, no es pensar siempre en ti, no es soñar siempre contigo; es estar disponible para ti, es ser tú, hacerme uno contigo, es ser consciente de tus sueños, y de los míos contigo, es permitir que me conozcas por entero hasta el mismo centro de mi dolor, y de mi amor.
Amarte no es halagarte, no es envanecerte, no es debilitarte, no es llamar tu atención, no es confundirte; es mostrarte la valía de tu sombra, la maravilla de tu propia luz, es ayudarte a vivir alerta, es querer que vueles mientras te miro, absorto, dichoso.
Amarte no es escribir que te amo; es compartir contigo lo mejor de mí (el amor), sin vuelta atrás, sin horizonte.
Amarte no es renunciar a mis sueños por ti; es despertar de mis sueños, contigo, tomado de tu mano.
Amarte no es exigirte, no es obligarte, no es presionarte, no es convencerte, no es derrotarte; es ayudarte a liberarte de ti, de mí, de todo, es prestarte mi aliento, seducirte sin deseos, ni objetivos, es disfrutar de ti.
Amarte no es decirte que te amo, no es pensar que te amé, que te amaré; es preguntarme a mí mismo si te amo, es sentirlo, dejando que se desarrolle en mí, sin necesidad alguna de decírtelo.
Amarte no es proyectar ideas sobre ti, no es idealizarte; es verte desde lejos, desde cerca, desde dentro (desde ti), desde fuera, verte desde más allá de mí.
Amarte no es temerte, no es poseerte, no es custodiarte, no es vigilarte; es abrazarte cálidamente, es abrirte mi puerta, es observarte a plena luz, en total oscuridad, con los ojos del alma.
Amarte no es exigirte, no es obligarte, no es presionarte, no es convencerte, no es derrotarte; es ayudarte a liberarte de ti, de mí, de todo, es prestarte mi aliento, seducirte sin deseos, ni objetivos, es disfrutar de ti.
Amarte no es quererte únicamente cuando me amas, cuando estás guapa, cuando te sonríes, cuando me besas, cuando me acaricias, cuando caminas con elegancia, cuando estás tranquila, cuando estás feliz; es aceptarte entera tal cual eres, siempre y en todo lugar, con sencillez, con alegría.
Amarte no es rechazar tus defectos; es hacerme sensible a ellos y hacerte sensible a ellos, sin esperar jamás que los cambies.
Amarte no es sólo mirarte, olerte, o probarte; es mirar contigo a la vez cualquier cosa, hacerme uno con tu olor, formar parte de ti.

Fusión poética (Turquía - Argentína)