Avatar

Agustina

@agusg2001-blog

Cuentan que hace muchísimos años se reunieron algunos sentimientos y algunas cualidades del ser humano. Cuando el Aburrimiento bostezaba por tercera vez, la Locura propuso: "-¡Vamos a jugar a las escondidas!" La Intriga se levantó extrañada y la Curiosidad, sin poder contenerse preguntó: "-¿A las escondidas?, ¿Y eso cómo es?". "Es un juego en donde yo me tapo la cara y comienzo a contar desde el uno al cien, mientras ustedes se esconden. Cuando termine de contar los buscaré hasta que los encuentre", explicó la Locura. El Entusiasmo bailó contento y la Alegría dio tantos saltos que terminó de convencer a la Duda e, incluso a la Indiferencia, a la que nunca le interesaba nada. Pero no todos quisieron participar. La Verdad prefirió no esconderse. ¿Para qué, si siempre la encontraban? La Soberbia pensó que era un juego muy tonto pero, lo que le molestaba era que la idea no había salido de ella. Y la Cobardía prefirió no arriesgarse. La Locura rápidamente comenzó a contar. La primera en esconderse fue la Pereza que, como siempre se dejó caer en la primera piedra que encontró. La Envidia se fue detrás del Triunfo, quién con su propio esfuerzo había logrado subir a la copa del árbol más alto. La Generosidad casi no alcanzaba a esconderse, pues cada sitio le parecía maravilloso para alguno de sus amigos y se los cedía. Por fin, después de pensar primero en todos, terminó ocultándose en un rayito de sol. El Egoísmo en cambio, encontró un sitio muy bueno desde el principio, sólo para él. La Mentira se escondió detrás de un arcoiris y la Pasión y el Deseo entre unos volcanes. Cuando la Locura ya casi terminaba de contar, el Amor aún no había encontrado un sitio para esconderse, pues todo ya estaba ocupado. Hasta que al fin vio un rosal y decidió esconderse entre sus flores. -"¡Cien!", dijo la Locura y comenzó a buscar... La primera en aparecer fue la Pereza, que estaba solo a tres pasos. A la Pasión y el Deseo los sintió en el vibrar de los volcanes. En un descuido encontró a la Envidia y claro, también al Triunfo. Al Egoísmo no tuvo que ni buscarlo, pues él solito salió de su escondite, que resultó ser un nido de avispas. La Locura, de tanto caminar, sintió sed y al acercarse al lago, descubrió a la Belleza. Encontrar a la Duda fue mucho más fácil, ya que halló sentada aún sin poder decidir a dónde se iba a esconder. Así fue encontrando a todos. Pero solo el Amor no aparecía por ningún lado. Entonces, buscó detrás de cada árbol, bajo cada arroyo de la tierra, en las cimas de las montañas y, cuando estaba por darse por vencida, vio el rosal. Tomó una pequeña vara y comenzó a mover fuertemente las ramas. De pronto, escuchó un doloroso grito, porque las espinas habían herido los ojos del Amor. La Locura no sabía qué hacer para disculparse, así que lloró, rogó, imploró, pidió perdón y hasta prometió acompañarlo para siempre. Desde entonces, se dice que el Amor es ciego y va guiado siempre por la Locura.

I’ve been looking out of a window for eighteen years, dreaming about what I might feel like when those lights rise in the sky. What if it’s not everything I dreamed it would be? It will be. And what if it is? What do I do then? Well, that’s the good part I guess. You get to go find a new dream.

Avatar
For Attractive lips, speak words of kindness. For lovely eyes, seek out the good in people. For a slim figure, share your food with the hungry. For beautiful hair, let a child run their fingers through it once a day. For poise, walk with the knowledge that you never walk alone.  People, more than things, have to be restored, renewed, revived, reclaimed, and redeemed. Remember, if you ever need a helping hand, you will find one at the end of each of your arms. As you grow older, you will discover that you have two hands, one for helping yourself and the other for helping others

Sam Levenson (via pre-party)

Source: pre-party

Todo tiene un propósito.

Las personas llegan a tu vida con un propósito, este rara vez puede ser quedarse para siempre, ya que también puede ser un avance más, para llegar a esa persona que se va a quedar eternamente a tu lado sin importar qué. Llegan muchas personas a tu vida, la mayoría se mete dentro de tu corazón, demasiado dentro, tanto, que ya ni siquiera podés imaginar como sería una vida sin esa persona. Pero lamentablemente se termina yendo. Abrís los ojos un día, todo parece ir bien, mirás un mes atrás, una semana atrás, e incluso, un día atrás, unas horas atrás, y te causa un dolor en el alma darte cuenta de que en este preciso momento esa persona que tanto querés se está esfumando de tu vida. Se está despidiendo y te está diciendo que te quiere, pero que no puede, y te cuesta entenderlo, pero sólo querés verla bien, aunque no sea a tu lado, y la dejás ir. Al igual que a tu alegría. A la par de tus ganas de conocer a alguien más. Pero el tiempo pasa y todo duele cada vez menos, aunque no lo creas, aunque al principio parezca imposible. Aunque creas que nunca más habrá alguien igual, o alguien mejor, o alguien. Empiezan a pasar los meses, estuviste tanto tiempo evitando saber de esa persona, pero la volvés a ver, y su sonrisa sigue luciendo hermosa, sus expresiones aún no han cambiado, su pelo sí. Pero te mira, sus ojos y los tuyos se miran y no se reconocen. Nunca habías visto esa mirada reflejada en su cara, esa mirada de sorpresa, de asombro e inquietud. Sorpresa por encontrarte en donde menos lo esperaba. Asombro porque has cambiado tu forma de vestir y tu pelo se ve diferente. Inquietud, porque sabe, claramente se da cuenta de que tu mirada está rota, de que tus ojos brillan al verlo, y recuerda todo el daño que te hizo al irse. Porque sabe con poca exactitud lo mucho que lo amabas, pero lo sabe. Y gira la cara, sin siquiera sonreír, sin mover un sólo dedo para saludarte. Esa persona continúa con su vida, quizás ni siquiera se le estruja un poco el corazón al verte, pero a vos, a vos se te paraliza hasta el cuerpo. Es la persona más resiliente del mundo; y vos, la más frágil. Pero vuelven a pasar los días y dejás de pensar en aquel efímero reencuentro, y te olvidás nuevamente de si tenía seis o cinco lunares en su cara. Te das cuenta de que es tiempo de conocer a alguien más, dejás de quedarte encerrada en los recuerdos y aceptás que es tiempo de dejar de vivir en esa época de dolor. Te das cuenta de que hay que avanzar, y llega alguien que parece ser bueno, y te encanta que esté en tu vida, pero en el fondo tenés miedo de volver a pasar por aquello, y cuesta confiar desde el alma, completa y honestamente, pero lo intentás. Reaccionás lo que dije al principio, y sí, valió la pena todo el dolor, todas las personas del pasado fueron un puente para tener a quien tenés ahora caminando a tu lado. Y sonreís, y agradecés, deseando que nunca se vaya esa nueva persona de tu vida, como antes lo deseaste con diferentes corazones. Todo es un ciclo. No lo dudes, todo en esta vida tiene sentido y algún propósito.

You'll regret not kissing him longer a lot more than not kissing him at all
Y así es como suceden los cambios.Un gesto.Una persona.Un momento en el tiempo