Pequeña L.
No eres cursi, pero escribes poesía, disfrazada de versos tristes que se mueren de agonía.
Un conjunto de características perfectamente imperfectas, comenzando con tu rostro y terminando en tu silueta.
He intentado describirte, sin embargo, he fallado, empezaré por decirte, que me has dejado anonadado.
No encuentro las palabras precisas, para hablar sobre ti, pero quiero hacerlo, por todo lo que me haces sentir. Amas el cielo, sin importar como esté. te quedas a observarle, aunque a veces llueve en él.
Amas los amaneceres, el inicio de un nuevo día, empezar nuevas cosas, no llorar por tonterías.
Amas el otoño, y todo lo que en él concierne, el caer de las hojas, y la brisa que en tu rostro se impregne.
Odias el calor, no soportas que el sudor en tu piel este, amas el frío, porque describe tu manera de ser.
Te encanta estar sola, pero te asusta la soledad, sentirte vacía, y no tener a alguien más.
No tengas miedo, nada malo va a pasar, te quiero y no te voy a fallar.



