Nunca había entendido el efecto del amor que te cegaba y te endulzaba en una relación que a los ojos de otros era desastrosa y desagradable, jamás lo entendí hasta que te vi y perdí la razón y la cordura, poco después también la dignidad, pero en mi mente todo perdura porque según lo que dice el corazón, éramos el uno por el otro.