Vázquez Mota Confirms Confidence In The Pan Rules ! http://newish.info/207648-vazquez-mota-confirms-confidence-in-the-pan-rules
Vázquez Mota Asks To Be “Unity Candidate” ! http://newish.info/206586-vazquez-mota-asks-to-be-unity-candidate
The Time Has Come For Citizens And Dialogue: Vázquez Mota ! http://newish.info/207776-the-time-has-come-for-citizens-and-dialogue-vazquez-mota
It Haunts Me As A Candidate: Vázquez Mota : http://newish.info/12770-it-haunts-me-as-a-candidate-vazquez-mota
El Vázquez.
El Vázquez, hombre de unos sesenta y pocos años, ojos saltones, poco cabello desarreglado, un tanto encorvado y una barriga colgando por delante.
Camina por la colonia con las manos por detrás, buscando con la mirada a alguien despistado para hacerle la plática. O venderle quesos. Muchos quesos.
Todo un personaje. Su voz chillona y aguda usualmente repica desde lo lejos.
-¿No quieres un queso?
-No, Vázques, gracias.
-Ah, todavía tienes ¿Verdad?
-Si, de la última vez que te compré.
-Pero eso fue hace como 15 días…
Olvidé mencionar que el señor sufre (?) de algún tipo de transtorno mental. No sé qué tan importante al tema sea pero siempre ha sido una de sus características, al menos para mi.
Hace algunos años, cuando recién llegábamos a la colonia, mi padre tenía un cibercafé donde mi primo trabajaba. A veces su madre venía por él y aprovechaba a pasar al tianguis. Los miércoles.
Un miércoles, regresó la señora muy satisfecha del tianguis.
-No vas a creer lo que me pasó.- me contó mi primo que su madre le dijo.
-¿Qué?
-Un señor vino y me preguntó “Disculpe, ¿Tiene la hora?” y le dije “Si, claro. Son las 3:30” “Ah, gracias.”
-…
-Se fue un momento y regresó: “¿Sabe cómo se dice “Dama” en inglés? “Si, “lady”” “Gracias, mi lady” y se fue - acabó, emocionada por su nuevo y misterioso caballero.
Mi primo, en algún tipo de milagro, se le iluminó el camino y preguntó por las señas particulares del susodicho Juan Tenorio y al verse satisfecho con ellas, soltó
-¡Es el loco de la colonia! - pare después soltar la carcajada.
Yo también reí ante la anécdota aunque el término “loco de la colonia” no me parecía, sobretodo porque en aquellos días habían muchos drogadictos/alcohólicos andando por ahí, durmiendo en el parque o en alguna banqueta cómoda al medio día.
Y si, era típico del Vázquez pedir la hora para hacer la plática.
A mi en lo personal me cae bien de lejos. Me ha pegado varios sustos al pasar junto a él de regreso de la escuela. Creo que le divierte saludar en un tono demasiado alto y sorpresivo a la gente.
Después de varios años de vivir a una calle de distancia, se vuelve un personaje entrañable. Le gusta vender sus quesos frente a mi ventana. A todo mundo le gusta pararse a platicar frente a mi ventana. No estoy segura por qué, pero me he enterado de una cantidad de chismes que hablaré de ello en otro post. Algún día. Tal vez.
Alguna vez mi padre escuchó a la madre del Vázquez (una señora mucho más grande) regañándolo por no venderle queso a alguien. Dato random.
En fin, encontrábame yo el día de hoy sentada en el sillón disfrutando de mi nuevo y hermoso ukelele cuando sentí el piso temblar un poco. Creí que era un camión, pero al notar que el movimiento continuaba, pregunté el voz alta “¿Está temblando?” a lo que mi madre contestó con un apresurado “Si, avísale a tu hermana”
Hallé a mi hermana en el baño probándose ropa nueva, le dije que estaba temblando y al notar que la intensidad aumentaba le ordené que se acercara a la puerta mientras yo corría a coger mi celular del sillón. Mi madre se nos unió y nos gritó que saliéramos. Mi hermana hiperventilaba.
-Ya cálmense - les dije a ambas. Desde que tengo memoria, mi madre me ha espantado más que el maldito temblor. SIEMPRE.
Mi hermana seguía respirando ruidosamente y quejándose a punto de las lágrimas.
-Mami, tengo miedo.
Mi hermana tiene 11 años.No pido que salga a la calle a evacuar a todos los vecinos de forma ordenada pero entrar en pánico no le va a ayudar de nada. Especialmente porque nunca antes se había puesto así y si mal no recuerdo, el último temblor que hubo fue por el estilo pero más corto.
-Ya, enana. No pasa nada. Ya cálmate- le decía, sin pensar, ahora que lo pienso. Me estresan los quejidos.
-Bueno ya, déjala que se queje. - soltó mi madre sacándome los ojos y acercando a mi hermana a su pecho.
Estábamos en el garage y teníamos una linda vista de la camioneta de la vecina de en frente que se mecía hacia delante y atrás como si no hubiera un mañana. Intenté llamar a mi abuela desde mi celular pero fue más estúpido que darle un disco de Led Zeppelin a una bieleber.
Llegó mi padre del mercado, caminando cual borracho peleando contra las fuerzas de la naturaleza (LOLZ), contando que todas las señoras salían corriendo de sus respectivos lugares (verduleras, quesadilleras, “polleras”, etc, etc, etc) al grito de “¡Mi hijo! ¡Mi hijo está en la escuela!” (La escuela está frente al mercado. Yo asistí ahí mis dos últimos años de primaria.)
Durante las siguientes (inserte cantidad aquí porque yo perdí la noción del tiempo) horas (I´m guessing) mi hermana siguió aferrada a la mano de mi madre cuyos ojos se posaban furibundos en mi por mis aparentes comentarios poco delicados mientras mi padre miraba a la calle secretamente esperando que pasara algún conocido para preguntarle por el temblor.
Y en eso…
-Martínez - le dijo el Vázque a mi padre.
-Vázquez - contestó - ¿Cómo estás?
-Temblado - contestó tras un segundo, resignado y siguió caminando.
Mi padre soltó la carcajada, mi madre se puso roja de aguntarse la risa, mi hermana seguía amarilla y yo reí.
Y así fue el fatídico día en que el Vázquez estuvo temblado.
