¿Quién no sueña con satisfacer cada arrebato de lujuria? 

Pueden cortarme la lengua, pero eso no me hará callar.

¿Debemos permitir que alguien castigue nuestros pensamientos?

El amor perjudica los delirios del gozo más de lo que favorece.

“Imperioso, colérico, irascible, extremo en todo, con una imaginación disoluta como nunca se ha visto, ateo al punto del fanatismo, ahí me tenéis en una cáscara de nuez... Mátenme de nuevo o tómenme como soy, porque no cambiaré.”

—Marqués de Sade
A carregar mais publicações...