Los gatos no somos celosos
Al menos yo. ¿Y sabéis qué? Odio los celos, ¡a muerte! Cuando los empiezo a notar y se acentúan, ¡brrrrr!, no puedo con ellos, ¡de verdad!
Otra cosa que suele gustar a los gatos (o repito, al menos a mi…)es que invadan su espacio personal. Por personal, entended también el privado. Oh, sí, sí, que no os sorprenda. Sienta muy mal, te sientes controlado, como si desconfiaran de ti, como si buscaran tus fallos o alguna evidencia de algo malo… ¡Ojo! Y luego, no sabes como exactamente, es culpa tuya. Todo. ¡Qué cosas!
Y vosotros, gatos y no gatos, ¿sois celosos?