“Sí sí sí, eso era. La juventud tiene que pasar, ah, sí. Pero en cierto modo ser joven es como ser un animal. No, no es tanto ser un animal sino uno de esos muñecos malencos que venden en las calles, pequeños chelovecos de hojalata con un resorte dentro y una llave para darles cuerda fuera, y les das cuerda grrr grrr grrr y ellos itean como si caminaran, oh hermanos míos. Pero itean en línea recta y tropiezan contra las cosas bang bang y no pueden evitar hacer lo que hacen. Ser joven es como ser una de esas malencas máquinas. ”

—Tercera parte, Capitulo 7 “La naranja mecánica”

Los inéditos de Burgess

image

Anthony Burguess

Puede parecer irónico que sea un libro más bien pequeño, La naranja mecánica, lo que llevó a la fama (gracias a su celebrada versión cinematográfica) a Anthony Burgess. Sin embargo, el autor era muy prolífico y no solo de novelas o cuentos. Luego de su muerte, se ha encontrado en sus casas, tres en total, una serie de inéditos que están siendo evaluados por sus críticos.

Dice la nota en “El Cultural”, tomada de The Guardian:

La publicación destaca que entre los textos encontrados figuran guiones biográficos sobre personajes como Atila, Freud y Miguel Ángel, además de una obra de teatro en torno al mago Houdini en la que colaboró con Orson Welles. Will Car, subdirector del Centro de Estudios de Manchester, donde nació el autor, y responsable de la investigación, ha declarado que aún hay cajas por desempaquetar, de manera que el hallazgo de inéditos podría ser mucho mayor. En su opinión, los documentos ofrecen una panorámica del proceso de aprendizaje de Burgess, pues abundan los relatos cortos, género en el que destacó especialmente y que cultivó sobre todo al comienzo de su trayectoria literaria. “Burgess solía escribir este tipo de cosas y luego se olvidaba de ellas”, ha ampliado el investigador. 

En cuando a la calidad, el estudioso ha definido el material encontrado como “muy bueno, divertido y mordaz” y con un estilo en el que se reconoce perfectamente al escritor, que a lo largo de su carrera publicó 33 novelas y que también fue crítico, locutor, guionista y compositor. Hay que recordar que ante el diagnóstico en la cuarentena de un tumor cerebral irreversible el autor se puso a escribir compulsivamente pensando en no dejar a su mujer sin una garantía para poder seguir viviendo, aunque finalmente resultó ser un diagnóstico erróneo y Burgess vivió muchos más años de lo que pensó en aquel momento. 

Entre las cajas se encontraba también su guión adaptado de La naranja mecánica y que fue rechazado por Kubrick, así como otro guión para una película sobre la vida de Napoleón que el cineasta nunca realizó y otros proyectos no culminados como un ballet sobre la vida de Shakespeare y un musical sobre Leon Trotsky. 

(…)


El director del proyecto se muestra sorprendido ante la abrumadora cantidad de material inédito, hasta el punto de preguntarse cómo fue posible para él escribir tanto: “¿Es que nunca dormía?”. Sobre su fama, escondida de un tiempo a esta parte, Will Car asegura que es algo que sucede a muchos escritores, que se olvidan a su muerte pero que luego resurgen, como es muy probable que suceda con Burgess, al cumplirse el próximo año el 50 aniversario de la publicación de La naranja mecánica. 

Loading more posts...