visitare

anonymous asked:

C'è un posto in particolare che vorresti tanto visitare?

le braccia di quella persona che ancora devo incontrare e di cui ho estremamente bisogno.

Hay una pequeña historia que quiero contar. Igual, ni se si alguien la vaya a leer completamente, pero creo que es de la única manera en la cual voy a poder desahogarme. Mi nombre es Antonio. Y ésta es mi historia. Mi vida no ha sido la mejor que digamos… Los últimos 4 años he estado batallando con una enfermedad que por desgracia (creo) es terminal. He ido de doctor en doctor… Clínica en clínica… Y no he encontrado muchos resultados positivos que digamos. Pero igual, ya estoy acostumbrado a visitar los hospitales, las muestras de sangre y todo eso. También estoy acostumbrado a los medicamentos. Esas dulces pastillas que me ayudan a sentirme mejor. Las inyecciones no ne gustan, pero ya estoy acostumbrado a ellas de todas formas. Creo que en pocas palabras simplemente estoy acostumbrado a vivir con muchas limitantes. Gracias al apoyo de familiares y amigos no he caído. O eso creo. Según mis doctores tengo depresión y conducta suicida. Pero yo no creo eso, solo una vez he intentado quitarme la vida. ¿Como? Con esas dulces pastillas. Solo que por desgracia (o fortuna) no funcionó. Bien, como sea, tarde o temprano a todos les llega la hora, y supongo que solo tengo que esperar. Ya hablé de lo fácil. Ahora lo difícil es hablar sobre el amor. ¿Qué no podré decir sobre el amor? Estoy enamorado de ella, de sus cachetes rojos, su mirada, sus pupilas, todo de ella. A pesar de miles de cosas que han pasado, no hay día y no hay noche en la cual deje de pensar en ella. En su forma bipolar y extraña de ser. En pensar si está bien o que estará haciendo. Llevo queriéndola desde hace aproximadamente 733 días. Y hasta la fecha, no he logrado encontrar a alguien mejor que ella. Para mi, ella es la única persona que vale la pena en éste planeta. Puedo decir que a ella la he amado como se que no voy a volver a amar. Y no, no fue mi primer amor, pero si fue (Y aún es) mi verdadero amor. Por desgracia… Todo lo que empieza tiene su final, y ese final supongo que tenía que llegar tarde o temprano. Y desde ese final, cada noche… Pienso que en que error cometí. Que hice para que se alejara de mi. Pero equis. No hay cosas que me pudiera llenar de mas alegría que tenerla a mi lado… Hacerla reír… Comer… Escuchar música… Ver hora de aventura… Esas pequeñas cosas cotidianas que nos hacen feliz. Vivo enamorada de ella, y no creo que eso vaya a cambiar. Por desgracia (para mi), ella está enamorada de alguien mas. Y esa es de las cosas mas dolorosas que he tenido que aceptar. No se si me entienda en esta parte…. Sería feliz si ella estuviera conmigo. Eso es lo que trato de explicar. Igual, si es feliz ella con alguien mas, yo trataré de ser feliz también. Ella me daba vida, y me hacia sentir vivo… Me hacia sentir que valía la pena vivir. Ahora… No le encuentro significado a la vida. ¿Por que? Porque ella es mi vida entera. Pero como dicen… Mas vale amar y haber perdido… Que no haber amado nunca. Quien sabe si alguien aun este leyendo esto, pero continuaré de todas formas. Puedo seguirles contando miles de cosas sobre ella… Lo que siento y todo eso, pero no tiene caso. Escribo esto para desahogarme… Y tratar de sentirme mejor. Si llego a ya no despertar… Cualquiera que esté leyendo esto, no quiero que sienta lastima por mi. No soy una persona que valga la pena. Nunca lo he llegado a valer. Y estoy plenamente consciente de eso. Aquellos que me conozcan estarán de acuerdo. Tampoco quiero que aquellos que me conozcan lloren por mi. Si ya no llego a despertar.. Quiero que sepan que hace tiempo morí. Morí de una decepción amorosa. Morí por la desesperación de no poder hacer lo que quería. Morí por una enfermedad que no pude controlar. Aun no se si voy a despertar o no. Pero igual. Estoy muerto por dentro. Aquellos que aun estén leyendo esto, quiero decirles que por mas fuertes que sean sus problemas… Busquen una solución. Aquellos que aman realmente… Luchen por aquello que aman. Y pase lo que pase, no dejen de luchar. Gane la batalla, pero perdí la guerra. Recuerda que te amo, y que siempre será así. Ya nos veremos luego. O eso espero.

Ultimo tango a Parigi è un film del 1972 diretto da Bernardo Bertolucci, con protagonista Marlon Brando affiancato da Maria Schneider.

La sceneggiatura fu scritta da Bernardo Bertolucci, Franco Arcalli e Agnès Varda (dialoghi aggiuntivi), e adattata da Robert Alley. La fotografia è di Vittorio Storaro. Le musiche jazz del film furono composte da Gato Barbieri, arrangiate e condotte da Oliver Nelson. Dopo il suicidio della moglie Rosa, il quarantacinquenne Paul, un americano trapiantato a Parigi, sembra aver smarrito ogni ragione per vivere.

Vagando senza meta per la città, incontra la ventenne Jeanne in un appartamento in affitto in rue Jules Verne, nel quartiere di Passy, che i due casualmente si trovano a visitare insieme. Scattano l’attrazione e la passione, e i due sconosciuti hanno un rapporto sessuale nella casa vuota. Prendono l’appartamento come pied-à-terre e fra loro nasce una relazione di sensi nel corso della quale, ignorando tutto dell’altro partner, persino il nome, esplorano a fondo le rispettive sessualità. Jeanne, figlia d’un colonnello e fidanzata con un giovane regista cinematografico con il quale gira un film artigianale, s’innamora di Paul che non la corrisponde, anzi la lascia.

Paul, che con la defunta moglie gestiva un alberghetto di basso livello, riceve nel frattempo la visita della suocera, venuta a seppellire la figlia, e approfondisce la conoscenza di Marcel, garbato amante della moglie e pensionante dell’hotel, che ha una vestaglia uguale alla sua. Si scopre quindi innamorato di Jeanne, e tempo dopo l’intercetta e l’insegue sino a una sala da ballo in cui è in corso una gara di tango.

Qui i due bevono sino a ubriacarsi, mentre Paul racconta a Jeanne i dettagli sulla sua vita, tralasciando il suo nome, proponendole una vita insieme. Ma per Jeanne ormai è finita, e dopo averlo masturbato fugge verso casa sua. Paul ubriaco l’insegue ancora, stavolta sin dentro casa dove lei, terrorizzata, dietro sua richiesta gli rivela il proprio nome e poi l’uccide con la pistola d’ordinanza del padre.

IO RICORDO SEMPRE LA FAMOSA SCENA DEL BURRO…

E quando le nostre labbra si incontrarono, fui certo che avrei potuto vivere cent’anni e visitare tutti i paesi del mondo, ma che niente avrebbe eguagliato l’intensità di quell’istante in cui baciavo per la prima volta la ragazza dei miei sogni pensando che il nostro amore sarebbe durato per sempre.
—  Nicholas Sparks, Ricordati di guardare la luna.