szymborska

  The most romantic thing to ever happen to me online started out the way most things do: without me, and not online.

 Wislawa Szymborska is a Polish poet. She’s a big deal, obviously, but back in ‘96, I thought I had never heard of her, and when I checked out her work, I found this sweet little poem, “Four in the Morning.”
  as soon as I read this poem, I fell for it hard, so hard, I suspected we must have met somewhere before. Had I shared an elevator ride with this poem? Did I flirt with this poem in a coffee shop somewhere? I could not place it, and it bugged me.
  In 2007, I was invited to speak at TED for the second time, and since I was still an authority on nothing, I thought, what if I made a multimedia presentation on a topic so niche it is actually inconsequential or actually cockamamie.
  So my talk had some of my four in the morning examples, but it was this mock conspiracy theory that was un-freaking-canny for me to assemble. It was totally contrived just for that room, just for that moment…
  Just when things were getting pretty interesting, things got really interesting. TED.com launched, later that year, with a bunch of videos from past talks, including mine, and I started receiving “four in the morning” citations from what seemed like every time zone on the planet. Much of it was content I never would have found on my own if I was looking for it, and I was not.
  but I did wonder, is there maybe a cooler way to do this?  So last October, in gentleman scholar tradition, I put the entire collection online as “Museum of Four in the Morning.”
  Less than a week later, I received a poignant tweet. It was brief. It just said,
“Reminds me of an ancient mixtape.” -L.D.
  
As soon as I saw the initials, and the profile pic, I knew immediately, my whole body knew immediately who this was, and I knew immediately what mix tape she was talking about.
  L.D. was my college romance. This is in the early '90s. She became my one that got away. But her mix tape did not get away. with this mix tape is there are seven songs per side, but no song titles. Instead, L.D. has used the U.S. Library of Congress classification system, including page numbers, to leave me clues. I’m sitting there, I got new earbuds, old Walkman…
  “PG” is Slavic literature. “7000” series Polish literature. Z9A24 is a collection of 70 poems. Page 31 is Wislawa Szymborska’s poem paired with Paul Simon’s “Peace Like a River.”

♪ Oh, four in the morning ♪ ♪ I woke up from out of my dream ♪

Watch his TED Talk here

Nulla due volte accade
né accadrà. Per tal ragione
si nasce senza esperienza,
si muore senza assuefazione.
(…)
Non c'è giorno che ritorni,
non due notti tutte uguali,
né due baci somiglianti,
né due sguardi tali e quali.
—  Wisława Szymborska, Nulla due volte accade

Nobel Prize winner Wislawa Szymborska passed away today, at 88 years old. She says it best herself:

A Note 

Life is the only way 

to get covered in leaves, 

catch your breath on the sand, 

rise on wings; 

to be a dog, 

or stroke its warm fur; 

to tell pain 

from everything it’s not; 

to squeeze inside events, 

dawdle in views, 

to seek the least of all possible mistakes. 

An extraordinary chance 

to remember for a moment 

a conversation held 

with the lamp switched off; 

and if only once 

to stumble upon a stone, 

end up soaked in one downpour or another, 

mislay your keys in the grass; 

and to follow a spark on the wind with your eyes; 

and to keep on not knowing 

something important. 

Sono saltati giù dai piani in fiamme

uno, due, ancora qualcuno

sopra, sotto.

La fotografia li ha fissati vivi,

e ora li conserva

sopra la terra verso la terra.

Ognuno è ancora un tutto

con il proprio viso

e il sangue ben nascosto.

C’è abbastanza tempo

perchè si scompiglino i capelli

e dalle tasche cadano

gli spiccioli, le chiavi.

Restano ancora nella sfera dell’aria,

nell’ambito di luoghi

che si sono appena aperti.

Solo due cose posso fare per loro

descrivere quel volo

senza aggiungere l’ultima frase.

– Wislawa Szymborska.

Saltaron hacia abajo desde los pisos en llamas:
uno, dos, todavía unos cuantos
más arriba, más abajo.

La fotografía los mantuvo con vida,
y ahora los conserva
sobre la tierra, hacia la tierra.

Todos siguen siendo un todo
con un rostro individual
y con la sangre escondida.

Hay suficiente tiempo
para que revolotee el cabello
y de los bolsillos caigan
llaves, algunas monedas.

Siguen ahí al alcance del aire,
en el marco de espacios
que justo se acaban de abrir.

Sólo dos cosas puedo hacer por ellos:
describir ese vuelo
y no decir la última palabra.

—  Wislawa Szymborska, Fotografía del 11 de Septiembre.
Hay catálogos de catálogos.
Hay poemas sobre poemas.
Hay obras de teatro sobre actores representadas por actores.
Cartas motivadas por cartas.
Palabras que sirven para explicar palabras.
Cerebros ocupados en estudiar el cerebro.
Hay tristezas contagiosas al igual que la risa.
Hay papeles que provienen de legajos de papeles.
Miradas vistas.
Casos declinados por caso.
Grandes ríos con gran participación de otros pequeños.
Bosques hasta sus bordes desbordados de bosque.
Máquinas destinadas a construir máquinas.
Sueños que de repente nos arrancan del sueño.
Salud necesaria para recuperar la salud.
Escaleras tan hacia abajo como hacia arriba.
Gafas para buscar gafas.
Inspiración y espiración de la respiración.
Y ojalá de vez en cuando
odio al odio.
Porque a fin de cuentas
lo que hay es ignorancia de la ignorancia
y manos ocupadas en lavarse las manos.
—  Wisława Szymborska / Hasta aquí / Reciprocidad.
La maggior parte delle persone non si dà la pena di pensare con la propria testa (o perché non può, o perché non vuole), e di conseguenza, è facilmente preda di suggestioni collettive. Qualcuno ha detto che le persone si istupidiscono all'ingrosso e rinsaviscono al dettaglio. Dunque amiamo e sosteniamo i casi al dettaglio.
—  Wisława Szymborska
Al llegar al capítulo dedicado al café y el té me he detenido de repente, embargada por un aturdimiento de extraordinarias dimensiones. Si en otro tiempo no se conocían estas benditas bebidas, ¿cómo se las arreglaba la literatura sin ellas? ¿Cómo se escribían todas esas grandes obras? ¿Con qué se activaba Platón cuando se despertaba medio atontado por las mañanas? ¿Qué hacían los miembros de la ekklesía cuando la presión atmosférica se hacía insoportable? ¿Cómo se las arreglaban los hipotensos, entre los que probablemente se contaban Teócrito, Horacio o Tácito? ¿Qué bebían para avivar el desfallecimiento de la vena creadora? ¿Vino? El vino es una bebida alcohólica que primero estimula la conversación, luego el canto coral y finalmente el sueño. No crea las condiciones idóneas para el trabajo en soledad. ¿La cerveza? Como es sabido, la cerveza turba la mente. ¿Alguna otra bebida alcohólica más fuerte? Aún menos. Puede que muchas de las grandes obras deban su origen a una fuerte resaca, pero esto es solo porque, cuando tenemos una, nos bebemos un buen tazón de café bien cargado. ¿Hidromiel? ¡Por Dios! ¡Piedad! Ninguna de las bebidas alcohólicas mencionadas anteriormente paraliza las facultades mentales de manera tan fulgurante. Entonces, ¿alguna hierba con efectos narcóticos? Hasta el momento no se conoce ninguna. Además, el precio a pagar por una breve excitación de la imaginación mediante el uso de narcóticos es un embotamiento aún mayor, algo que los autores de todas esas obras, planeadas y cinceladas durante años, no se pueden permitir. Habrá que hacerse a la idea de que cuando a los Tucídides, Aristóteles y Virgilios les invadía el sueño mientras trabajaban, hundían la cabeza en agua fría y, después de eso, resoplaban y volvían al trabajo.
—  Wislawa Szymborska, Siempre lecturas no obligatorias.