suya

Algún día alguien va a quererte sin maquillaje, despeinada y con ojeras, va a quererte a tal punto que verá en ti todo lo que no vio en otras, va a conocer tus miedos, tus manías, tu forma de sorprenderte con los detalles y tu música favorita. Va a querer mirar películas contigo un domingo por la tarde, te va a llevar a bailar bajo cielos de lluvia, te querrá abrazada en un parque, te presentará delante de sus amigos y les advertirá que eres sólo suya. Algún día alguien se dará cuenta del universo que llevas en la mirada y no querrá dejarte ir. Se dará cuenta del caos que provoca tu sonrisa y dirá que no hay nada más lindo. Algún día alguien va a quererte completa y te darás cuenta de que no todo es como pensabas, que todavía hay quienes se la juegan por estar con alguien. Y que la afortunada eres tú, tanto como él, y que todo este tiempo esperando ha valido la pena.
La miseria espiritual produce la renuncia de sí mismo: crea las miserias sexuales, mentales, políticas, intelectuales, entre otras. Es extraño como el espectáculo de la alienación  del vecino hace sonreír a quien no toma en cuenta la suya.
—  Michel Onfray / Tratado de ateología / Introducción (fragmento)

Me muerde el codo, el ante brazo, la muñeca. Sobre todo la muñeca, y me recuerda a un vampiro sediento de sangre y sexo movido por una salvaje y oscura pulsión. Sigue mordiendo, mis dedos, mis labios, las mejillas incluso. Su mano aprisiona uno de mis pechos, aprieta, duele, mientras sigue mordiéndome el cuello, la clavícula, el hombro y el lóbulo de la oreja. Oigo sus gruñidos en mi oído al clavar los dientes en mi piel. Es inevitable, ya ando húmeda y palpitante, derrotada por la hambruna que despierta entre mis piernas. Me late el vientre y se me mojan las bragas mientras me abandono a él. Al instante estoy desnuda, tiro toda la ropa al suelo junto a la suya y no tarda en penetrarme. Ando perdida, al borde entre el dolor y el placer. Y me corro, como una idiota, aún sin dilatar del todo y entre respiraciones abruptas y convulsiones tras un par de embestidas solamente.

Psique.

bi elimle elbisemin eteğini, diğeriyle elini tutuyorum. ayakkabılarımızı çıkarıp ılık kuma basarak suya koşuyoruz kahkahalar eşliğinde. soğuğu sevmem, ama hızla giriveriyoruz dizlerimize kadar suya, danslar ediyoruz, amaçsızca sahil boyu koşuyoruz, nasıl mutluyuz nasıl.

No es un compañero, es un amigo. Nunca olvidaré todo lo que ha hecho por mí. Gran culpa de lo que estoy haciendo es suya. Siempre me felicita, me da consejos y se alegra por mí. Es difícil encontrar personas así. Nunca escucharás a alguien que tenga una mala palabra de Fernando. Ojalá podamos jugar más juntos.
— 

Alvaro talking about Fernando again

Again an old quote, but I’m just so onboard this ship and in search of material, haha!

reçeli ekmeğe yaymaya çalışırken,
ağzından nefret ettiğim adamın
yüzünde eğreti duran iki parça pembe etin arasından adının çıkmasıyla, bıçağın kucağıma, kucağımın yere, ellerimin suya düşmesi bir oldu. 
suyun tadı değişti. boşluğa düştüm sandım da mermere çevrildi.
paslı bir kilit kapımdan içeri devrildi.

sanki senin o gecenin ayazında yol alan otobüsün benim içimden kalkmış,
ben ellerim göğsümde bu yüzden yere eğilmiş, yeri öpmüştüm.
bana sesini (evimi) hatırlatan her şeyin sonunda,
sarı ve sürekli soğuk yüzümü asfalt karşılamıştı.
böyle bir duyguyu anlatmama imkan yok.
o günden sonra karşıma iki çift lafıyla oturan her ağız yersiz.
reçelli ekmeğin tadı yetersiz.

Adiós preparatoria. Adiós chico de inicial muda.

Hoy escribí con plumón indeleble mi despedida. La gente a mi alrededor parecía melancólica y unida a mi causa. El chico de la inicial muda parecía muerto, sin expresión, como siempre. Mis manos temblaron al acariciar mi pupitre y mis ojos se llenaron de rabia cuando giré mi cabeza para verlo. Tan inmóvil, inocente; tan hijo de la chingada.
Celeste tenía los audífonos puestos y no podía notar lo importante de aquella situación. Proseguí. Abrí el marcador y el olor a thinner inundó el ambiente. El chico se movió un segundo y regresó al reposo. Mis manos dibujaron seguras cada letra: Adiós chico de la inicial muda. Adiós maldito bastardo. Sonreí.
Cerré el marcador y cinco minutos después el timbre marcó la hora de largarse a la mierda. Todo había terminado y el chico de la inicial muda lo sabía. Había dejado de ser suya.

2

A popular evening snack in Nigeria, the art of skewering chicken, beef or fish marinaded with a dry spice mix containing groundnuts, cayenne pepper, ginger, paprika or onion powder was made popular by the Hausa people from whom the delicacy originates. Driving through Lagos in the latter hours of the day, the roadsides are lit up with the barbecue flames of vendors selling this delicious meat snack that very few can resist - myself included.

Photo credit: Pius Utomi Ekpei/AFP/Getty Images & The Kitchen Butterfly