Perdón por ser tan hostigante, pero miraba tus ojos y no podía soltarte … No podía, no sabía cuando te volvería a ver, y esa incertidumbre me consumirá en vida. No podía soltarte amor, porque cada vez pienso más en el momento que te irás, y que quizás me olvides, muero amor, muero de sólo imaginar tu ausencia… No puedo soltarte amor, déjame abrazarte 5 minutos más. Déjame recorrer tu espalda con mis dedos. Déjame besarte por milésima vez. Déjame sentir el calor de tu cuerpo, es que amor, ese calor no lo quiero perder. Déjame abrazarte, sin soltarte otra vez, hasta que mis ojos se inunden en palabras de amor, hasta que ya no pueda contener lo que te llevo tanto tiempo queriendo decirte. ¿Lo lees al mirar mis ojos? ¿Ves como se inundan en palabras que retengo antes de que caigan por mis mejillas al despedirme?
Dejarte ir

Dejarte ir es lo segundo más bonito que pueda hacerte. (Debo admitir que no le llega en su belleza a besarte con los ojos cerrados y dejarme llevar por ti.)

Dejarte ir, sin embargo, también tiene su encanto. Dejarte ir es sano, me da un respiro. Me deja incluso una sonrisa.

Y te imagino. Te imagino tal y como me gustaste: tú, siendo tú; tú, de ti y tú, de mí; tú libre, tú siendo libre. Tú volando, tú riendo, tú soñando. Todas aquellas pequeñas cosas de niño que en mí revivían.

Dejarte ir es bello. Dejarte ir es soltarte. Dejarte ir es dejarte feliz. Dejarte ir es hermoso. Dejarte es sanarme el alma.

Dejarte ir, a su modo, es amarte. Dejarte ir es liberarte. Dejarte ir es dejarte libre, para que seas feliz o al menos lo intentes.

Y dejarte libre a ti es también dejarme libre a mí.

Te quiero como para escuchar tu risa toda la noche y dormir en tu pecho, sin sombras ni fantasmas, te quiero como para no soltarte jamas.
El título es tu nombre.
  • Si me muero,
  • que esparzan mis cenizas
  • en el punto más alto de tu cama
  • -que viene a ser algo parecido
  • al vértigo de observar tu cuello
  • cuando me cuelgo del lóbulo de tu oreja
  • y miro ese lunar y esa clavícula
  • y siento la insoportable necesidad de saltar
  • como avión suicida
  • a tus Torres Gemelas-
  • Alquílame tu pecho
  • para quedarme a vivir siempre ahí
  • y que a la vez,
  • nunca sea del todo mío
  • y siempre tenga que convencerte
  • para que sea yo,
  • y nadie más,
  • tu única inquilina.
  • Porque contigo he aprendido
  • que la palabra Libertad
  • tiene su auge más alto
  • cuando me coges de la mano
  • y soy yo quien no quiere soltarte.
  • Poesía no sé,
  • pero Amor, eres tú,
  • y parece mentira que no lo sepas.
  • Te quiero –te digo.
  • Te creo –contestas.
  • Y entonces todo tiente sentido.
  • Como cuando te explico
  • que todo aquello del dolor
  • era un juego peligroso y adictivo
  • al que acabé suplicando de rodillas
  • para que no se fuera
  • aunque nunca llegase a existir.
  • Como cuando te digo
  • que desde que tú,
  • por fin soy yo,
  • sin máscaras ni aditivos,
  • y que por eso ya no necesito matarme
  • sino vivirte
  • para saber qué es la vida
  • y qué la muerte.
  • Como cuando estamos en la cama
  • hablando sin aliento
  • sobre aquel primer beso
  • y acabamos teniendo el mejor polvo de palabras
  • que nunca nadie antes ha leído.
  • -Perdona:
  • tú me conociste como la chica triste
  • que escribía triste sobre cosas tristes,
  • y nunca te la he presentado:
  • La mataste
  • con la primera sonrisa.
  • Ataque al corazón a mano armada.
  • Y ya van ocho meses.
  • Y me duele como nunca la cara
  • de tanto reírte,
  • de tanto sentirte,
  • de tanto besarte.
  • Y cómo querer entonces
  • volver a ser triste,
  • volver a estarlo-
  • Así que si muero,
  • hazme caso,
  • esparce mis cenizas
  • desde el punto más alto de tu cama,
  • y encárgate de que todo el mundo
  • se lleve un poco de lo que soy ahora
  • para que al menos dejen de preguntarse
  • qué es el Amor
  • y empiecen a vivirlo
  • de una maldita vez.
  • Amor es querer enamorarte cada día
  • como un alquiler de latidos
  • en el que siempre acabo siendo yo
  • la ocupa de tus sentimientos.
  • El resto,
  • que se lo pregunten a tu pecho.
Text
Photo
Quote
Link
Chat
Audio
Video