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    La primera imagen muestra una de las horrendas colas que se producen a diario en el Macro. Junto a las de los supermercados Sto Tomé y Bicentenario son de las más grandes que tenemos en la ciudad. Desde hace un mes las personas pernoctan a las puertas del establecimiento.

   La segunda foto muestra una de las colas “institucionales”, en este caso en una oficina del SENIAT en San Félix.  Pagar impuestos, hacer gestiones ante la alcaldía, sacar cédula o pasaporte en el SAIME entre otras muchas gestiones requieren de enormes niveles de paciencia.

   La cola del gas es otro clásico que tenemos en San Félix y Puerto Ordaz. Ir por la mañana a primera hora sirve para acortarla.

  El régimen nos recuerda las colas de 2002, donde en pleno paro petrolero escaseaba el gas y la gasolina. El paquete de leche en polvo que se distribuye en la Red Mercal y Bicentenario sirven como soporte propagandístico al respecto. Tal y como vemos en la cuarta imagen.

  En la última foto se muestra una interpretación del fenómeno de las colas que cada vez asedia más sectores y productos. La pintada lleva un par de meses en un muro de las Garzas en la Av. Atlántico de Puerto Ordaz.

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Ecuador to open Amazon’s Yasuni basin to oil drilling

«Ecuador, OPEC’s smallest member, had planned to forgo opening the Yasuni basin, its more than 800 million barrels of crude and $7.2 billion in income from beneath the jungle floor as part of the conservation plan.

It was aimed at protecting wildlife - a single hectare (2.47 acres) of the Yasuni national park contains more tree species than in all of North America - and the livelihoods of indigenous peoples who fear oil drilling would damage their ancestral homeland.»

Taken from Reuters.

last night this regime showed shamelessly (at last) its true face. rafael correa, internationally seen as a leftist president (an earthworm is more leftist than he is), has decided to stop protecting the yasuni national park and open it to oil exploitation. he blames other countries about the lack of interest, absurd argument. all his movement say “we can no longer sit in a gold sac and still be poor”, right wing argument, plus, it’s a total contradiction to what they say they are (a progresist left wing goverment). and specially correa, giving those fascist arguments about the “pride and sovereignty of the nation”… that’s called nationalism! capitalistas disfrazados de izquierdosos! you all are the same as the previous administrations.

now, about yasuni: there it lies an invaluable richness, not only for the infinite number of plants and animal species that live there, but also cause its home of (maybe) the last not-contacted people of ecuador: the taromenani. due to the nearby oil exploitation there have been many killings between tribes, to be more precise, between the ones who have been contacted (first by US evangelization missions, then by the oil industry and the army)  and the ones that haven’t been “contacted” yet. for more info about the TAROMENANI i strongly recommend watching this documentary (only spanish).

APRENDAMOS DE LA HISTORIA, Reflexión Sobre la Realidad Venezolana.

APRENDAMOS DE LA HISTORIA, Reflexión Sobre la Realidad Venezolana.

Para comprender la situación de crisis en Venezuela, sus causas, consecuencias, y como resolverla; se precisa un análisis objetivo, imparcial; y la toma de decisiones con iguales criterios.

A simple vista, la coyuntura de crisis es producto de la gestión de los órganos del Poder Público, fundamentalmente del Poder Ejecutivo; el desempeño de la oposición agrupada en la denominada Mesa de la Unidad…

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  Antes de ir a la oficina mi jefe, que me acercaba al trabajo, tenía algo pendiente, buscar gas. Así que nuestra primera reunión de la semana se produjo en un entorno peculiar; un montón de tipos haciendo cola a las ocho de la mañana cargados de bombonas de gas. 

   Nosotros estabamos en la cola de las bombonas medianas, del otro lado, estaba la cola de las bombonas pequeñas. El proceder es sencillo. Los camiones cargan las bombonas llenas en el interior de la planta, las transportan hasta la puerta donde venden una parte de ellas y la otra parte la distribuyen en los domicilios. En cualquier caso el precio de la bombona llena siempre es el mismo, 10 bolivares.

    Para que a uno le lleven la bombona a casa solo necesita tener un contrato firmado, llamar a la empresa y esperar a que lleguen los repartidores. El pequeño problema es que estos no suelen aparecer, a 10 bs la botella (un panecillo cuesta 6 bs, un kilo de tomate o melon 30bs) el reparto de gas es sumamente deficitario.

    Así que hay que cargar la bombona personalmente y se tiene dos opciones, tener suerte y encontrar un camión en la calle en el que poder comprarla con sobreprecio (hasta 10 y 15 veces su valor oficial) o ir a hacer la cola a la planta de llenado y confiar en que no haya mucha gente.

   De esta forma uno ve a personas en carros, motos, taxis, perreras e incluso bicicletas transportando bombonas de gas de la planta de llenado hasta la casa.  Solo los negocios con bombonas grandes y que reparten abundantes propinas siguen teniendo una distribución minimamente confiable.

   Tuvimos suerte, no esperamos mucho. Los 45 minutos al sol los aprovechamos para celular en mano repasar la lista de clientes repartidos, analizar los que faltan, rezar para que nos llegue otra gandola, tranquilizar a unos cuantos clientes por teléfono y pensar en lo jodido que está todo.

     

Contexto: trabajo en un politécnico.

Anoche, lista para terminar la jornada de trabajo llegó a la oficina una señora desesperada.
Había llamado a su hija y le había contestado el que sería el ladrón diciéndole que él tenía el celular y que la habían apuñalado y dejado en un terreno por Galerías.
La señora fue insistente, llamó varias veces y la respuesta fue la misma, el ladrón la instó a dejar de llamar.

Llegó a la oficina desesperada, quería saber si su hija había asistido a clases, se le facilitó el salón donde debería estar y fue acompañada por una trabajadora de la institución. No supe más.

Yo solo imagino el desespero en el que estaría esa señora al querer saber dónde estaba su hija. A eso hemos llegado, a jugar con la vida del otro, a quitarle lo poco que ha obtenido con su trabajo.

¿Qué pasará con este país ignorante de valores?

Espero que vivamos para contarlo.

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LOS JEFES DEL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI SON ANTISEMITAS

LOS JEFES DEL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI SON ANTISEMITAS

Por Ricardo Puentes Melo   

El aumento de las acciones antisemitas en Venezuela y en Latinoamérica tiene dos orígenes: el más visible es la línea de gobierno castro-comunista que adoptó Hugo Chávez y su alianza estrecha con el régimen iraní de Mahmoud Ahmadinejad 

La declaración de Evo Morales del 30 de julio de 2014 contra Israel durante la guerra en la Franja de Gaza revela que el antisemitismo…

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¿A quién le quieres vender?

   -“¿A quién le quieres vender?”- me preguntan desde el otro lado del escritorio.

   Viernes por la tarde. La pregunta de mi jefe resuena en la oficina.  Me reclino hacia atrás mientras me acerco el café y agarro una de las palmeritas recién traídas de la panadería. Saco una hoja en blanco, veo la carpeta de clientes de reojo,  vuelve a sonar el celular. Reconozco en la pantalla el nombre de un cliente, decido silenciar el teléfono.

   A quién le quiero vender, buena pregunta. Ha llegado poca mercancía, en vez de una gandola esta vez solo nos han enviado un camión. Por lo visto ningún camionero quiere correr el riesgo de quedarse dos días esperando a las puertas de la ciudad.  Las trancas de los trabajadores de Sidor hace unas semanas se conocieron en todo el país. Todos sabemos que pueden repetirse en cualquier momento. No es la única novedad, después de más de dos meses por fin nos ha llegado algo de producto en bolsas pequeñas.  

   La escasez de mercancía es tan grande que a estas alturas la mayor parte de mis clientes están desesperados. Allá dónde voy mis productos están desaparecidos, parece que nunca estuve por ahí. Triste visión para un vendedor, tanto trabajo, para al final ver desaparecer mi marca de todos los estantes. Cuando a un cliente le enviamos 50 o 60 sacos a los tres días me está llamando diciendo que quiere más. Nuestro galpón lleva tiempo vacío, los almacenes y  estantes de mis clientes también lo están. Mi celular suena como unas 10 veces al día: “hermano me tienes abandonado”, “¿qué pasa con lo mío?, “viejo no me llega nada”, “no tengo nada para vender”. Y así uno tras otro. En la Venezuela de 2014 los clientes persiguen a los vendedores.

  Hice un cálculo por encima de lo que necesitaríamos para normalizar la situación un poco. Nos harían falta unas seis gandolas para nuestros clientes y otras dos para nuestro almacén. Ocho gandolas en una semana para normalizar el mercado y volver a trabajar bien. Nuestra realidad es que con suerte nos llegan cuatro al mes.

   Ante el escritorio de mi jefe me dispongo a hacer la lista de reparto. La pregunta resuena en mi interior: -“¿A quién le quieres vender?”.  Y empiezo a apuntar nombres y cantidades. Intento ser equilibrado. Claro que de pronto  le doy algo más a los que son un poco más panas, con los que me llevo mejor. No me puedo olvidar de los que son buenos clientes, ni de los que siempre me han tratado bien y son puntuales en sus pagos. Poco a poco, los antipáticos, los malapaga, los prepotentes y los defensores de este desastre económico van quedando relegados a la parte inferior de las listas. Les toca menos o quedan fuera. Mi lista marca la diferencia entre los que seguirán vendiendo y los que dejarán de facturar.  

   Ese listado es nuestra cola, nuestra lista de espera.  Nuestros clientes a su vez tienen sus listas de clientes a los que llaman cuando les llega el producto, también ellos tienen sus clientes favoritos. Nuestra cola, al contrario de las que proliferan en nuestra ciudad todos los días, es invisible.

   Ya no soy vendedor. No tengo capacidad de aumentar mis comisiones, ni de ampliar la cartera de clientes, tampoco de introducir nuevos productos.  Ahora decido desde un escritorio quién va a recibir mercancía y quién no. Reparto paciencia y excusas por el celular. Me he convertido en un funcionario sin estado. El estado venezolano tiene a 2,8 millones de personas a su servicio. El resto nos vamos convirtiendo en funcionarios progresivamente.

   La economía de la escasez en la que estamos sumergidos está haciendo su efecto. Nos vamos convirtiendo en trabajadores de un entramado despótico e insolidario, tremendamente corrupto. El socialismo del siglo XXI va permeando. El mal llamado socialismo de este estado totalitario va goteando por cada una de las ramas de esta sociedad. En cada administración, en cada alcabala, en las redacciones, en los supermercados, en las clínicas, en los bancos, en los hoteles, en los registros, en los juzgados, en las empresas de mensajería… en la gran distribución.

   No soy ajeno a eso. Al final de la tarde por supuesto no hay suficiente mercancía para todo el mundo. Hay seis clientes que se quedan fuera. Yo decidí cuales. Mis razones tengo.

Karl Marx murió como una persona apátrida; sus familiares y amigos en Londres enterraron su cuerpo en el cementerio de Highgate de Londres, el 17 de marzo de 1883. Hubo entre nueve a once personas en su funeral
—  Para las personas que piensan en la palabra “apátrida” de otras maneras. El padre del Comunismo murió igual que la gente que actualmente es considerada “apátrida” por el gobierno. El país que lo parió le dio la completa espalda.
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