sacudi

Me hallaron desangrada en medio de la avenida. “La asesinaron”, murmuraban unos. “¡Dios tenga piedad de esa pobre muchacha!”, decían otros. La zona fue acordonada y las sirenas sonaban. El jefe de la policía dio parte a los medios, diciendo: “Se trata de una joven de aproximadamente 20 o 25 años, cabello castaño y piel trigueña. Responde al nombre de Ana. De acuerdo con las declaraciones dadas por los vecinos, ella nunca salía a la calle. Pero desde hacía varios días, un extraño frecuentaba su casa, quien al parecer se ganó su confianza. Fijándonos en las cámaras de seguridad, el sujeto llegó en un vehículo hace menos de una hora, al estar ella en la acera, éste pisó el acelerador y por delante se la llevó. Su pronóstico es reservado, necesita de un milagro.”

Sus palabras no fueron del todo erradas. Sí, él se ganó mi confianza. Yo nunca caminaba por las calles del amor, hasta que un día su mirada sacudió mi corazón y fue ahí, cuando para mi desgracia, decidí salir, intentar y arriesgar. Encontré la muerte frente a mi casa, disfrazada de bonitos poemas y sonrisas falsas.

—  CMCD.
esperando pela morte
como um gato
que vai pular
na cama
sinto muita pena de
minha mulher
ela vai ver este
corpo
rijo e
branco
vai sacudi-lo e
talvez
sacudi-lo de novo:
“Henry!”
e Henry não vai
responder.
não é minha morte que me
preocupa, é minha mulher
deixada sozinha com este monte
de coisa
nenhuma.
no entanto,
eu quero que ela
saiba
que dormir
todas as noites
a seu lado
e mesmo as
discussões mais banais
eram coisas
realmente esplêndidas
e as palavras
difíceis
que sempre tive medo de
dizer
podem agora
ser ditas:
eu
te amo.
—  Charles Bukowski.

Ayer un potente terremoto sacudió Nepal y ha causado miles de muertos.

Es repugnante ver como algunos religiosos se aprovechan de la tragedia para llenar de inseguridad y de miedo a los débiles de mente y así convertirlos a su religión. A su diosito bondadoso lo convierten en un dios vengador y genocida según les conviene, y el pobre ignorante acaba con un sentimiento de culpabilidad por haber ayudado a causar el terremoto por su homosexualidad (sin tener nada que ver en ello evidentemente).

In Your Eyes.

- Se terminó mi bebida, Camila.

El crepúsculo se hacía presente. El cielo estaba exuberante en tonos rojos y purpura. Lauren estaba recostada a la puerta del dormitorio de Camila. Esperaba a que la chica se alistara para compartir la noche con fogata y bebidas. Ella miraba las nubes blancas y suaves, yéndose lentamente con el viento, contrarrestando con los colores majestuosos sobre ellas. Pero la única cosa que realmente veía, era un amontonado de cabello negro húmedo, bajando por la espalda hasta la curva de un hermoso trasero. Una cintura fina, vientre liso y suave. Veía labios entreabiertos elevados junto a la cabeza, un cuello expuesto y pechos pequeños y redondos, con senos rosados y tentadores, que ella deseaba saborear.

Lauren sacudió la cabeza para sacar esos pensamientos, como si estuviera mal pensar en Camila de esa forma. Ella repasaba en su memoria cada pequeño minuto en que admiró a Camila en cámara lenta. Y toda vez que se acordaba, una pequeña sonrisa se formaba en sus labios, aunque ella no sabía explicar el por qué. Ya había admirado a tipos antes, estaba con algunos, incluso. Pero no fue como lo fue con Camila. Cuando la besó, fue como si hubiese explotado por dentro. Su mente y su corazón comenzaban a trabajar de una forma rápida y constante, confundiéndola. Cuando la vio desnuda, la deseo más que todo. Dios, la chica era hermosa, y ahora, cada vez que estaba cerca, erizaba su piel.

Camila abrió la puerta sacándola de sus pensamientos. Vestía un short y una sudadera, en sus pies un par de converse.

-¿Nos vamos? –Preguntó Lauren alejándose de la pared.

Camila volvió su mirada hacia ella y le sonrió, una sonrisa tan feliz e inocente, que los labios de Lauren reflejaron la acción.

-Vamos. –Respondió la menor, levantando el brazo y ofreciéndolo en dirección a Lauren.

La morena lo tomó y la dirigió hacia afuera del pequeño balcón. Caminaron por el pasto y se detuvieron cerca del lago, en donde había varias tiendas de campaña, personas acostadas en cobertores o al lado de sus sacos de dormir. Camila usaba su bastón. Caminar en terrenos así era imprevisible, y con el caer de la noche, temía que Lauren no viera algún obstáculo.

-Camila, Lauren. –Saludó Keaton animado, tocando los hombros de cada una desde atrás.

Camila esquivó su toque y le hizo un gesto. El chico se fue hacia el lado de Lauren.

-Hola. –Respondió la mayor, aun siguiendo su camino.

-Tu cabello está hermoso, Lauren. –Elogió él, tomando una mecha y acariciándolo.

-Gracias.

Camila rodó los ojos y se sujetó aún más a Lauren.

-¿Y entonces? ¿Están animadas?

-Tengo un poco de sueño. –Se quejó Camila.

-Ah, detente. Hoy veremos el amanecer. –Dijo él con alegría.

Los hombros de Camila cayeron en desánimo.

-Tú verás el amanecer, Keaton. Yo no voy a ver nada. –Dijo ella.

El chico hizo una careta.

-Lo siento, Camila. No quise decir eso.

-¿No dijiste que ibas a beber hoy, Camz? –Preguntó Lauren, intentando desviar la metida de pata.

-Eso fue temprano, ahora tengo pereza.

-Oh no. –Protestó Lauren, deteniéndose y sentando a Camila en un cobertor cerca de una de las fogatas.- Hoy vamos a tomar. –Completó ella convencida.

Camila dobló su bastón y lo colocó a su lado. Después frotó sus ojos.

-¿Álvaro está por ahí? –Preguntó ella.

Lauren recorrió la mirada alrededor y saludó cuando vio a Álvaro sentado del otro lado de la fogata, el chico desvió la mirada, avergonzado, sin regresar el saludo.

-Está aquí al frente fingiendo que no nos ve. –Respondió Lauren en un tono divertido, viendo a Camila.

Keaton, que estaba sentado a un lado de Lauren, miró de Camila a Álvaro y luego miró a Camila nuevamente, extrañado.

-¿No le hablas a Álvaro, Camila? –Preguntó, su ceño fruncido.

Él había estudiado durante tres años con Camila, y en esos tres años, nunca la vio separada de Álvaro. Ellos sin hablarse parecía algo no común.

Camila rodó los ojos, en un momento pensó que el chico ya se había ido.

-No sé. –Respondió ella, encogiéndose de hombros.

-Deberías hablar con él, Camz. –Aconsejó Lauren.

A ella no le gustaba la culpa que cargaba. “Todo esto es culpa tuya”, murmuraba la voz embriagada de Álvaro en su cabeza. Hoy un recuerdo casi distante.

-¿Hablar de qué, Lauren? Él está fingiendo que no nos está viendo. Si él quisiera hablar conmigo entonces vendría y…

-¿Llamaste? –Camila fue interrumpida por la voz grave de Álvaro.

-Siéntate ahí. –Pidió Lauren, ofreciéndola una sonrisa amigable.

Camila se encogió, presa en su propia vergüenza. Ella ya no tenía más disculpas ahora.

-¿Por qué? –Preguntó Álvaro en un tono bajo.

-Solamente siéntate con nosotros. –Repitió Lauren encogiéndose de hombros, ofreciéndole un lugar.

Álvaro inhaló y se sentó al lado de Camila. La chica sintió su olor de almizcle, masculino. Lo extrañaba y pensó que en todo ese tiempo, ni siquiera sabía por qué ellos habían mantenido esa distancia.

Lauren aplaudió para romper el silencio.

-Bien, Keaton y yo iremos a buscar algo para beber. -¿No, Keaton? –Dijo Lauren sugestiva, queriendo dejar a los dos chicos solos para que se arreglaran.

-¿Sí? –Preguntó Keaton, frunciendo el ceño.

-Vamos. –Confirmó Lauren, levantándose y llevándolo de la mano.

Camila frunció los labios, incómoda en aceptar que Keaton y Lauren se fueran solos.

-Volvemos pronto. –Anunció la mayor, dándole a Camila un beso en la mejilla antes de irse.

Álvaro y Camila se movieron incómodos mientras Lauren se alejaba. Álvaro paseaba su mirada por el lugar, como si tuviera algo mejor qué hacer, y Camila sonaba los nudillos de los dedos.

La menor suspiró y frunció los labios. Su rostro adquirió una expresión de pena y dolor.

-Disculpáme. –Dijo Camila, sin por lo menos saber por qué se disculpaba, tan solo pedía para que funcionara.

Álvaro negó con la cabeza y rodó los ojos.

-¿Por qué? –Preguntó él seriamente.- ¿Por no haber tenido coraje para hablar conmigo, y pedirle a Lauren hacer eso por ti?

-No, All. –Lo interrumpió.

-¿Por qué, entonces? –Volvió él a preguntar, con un tono bajo.

Camila se encogió de hombros.

-No sé. Tantas cosas.

-Entonces comienza por el principio.

Camila aspiró.

-Discúlpame por haberte hablado de esa forma en casa de Austin. –Pidió, direccionando su mirada arrepentida hacia él.

-Mierda Camila, ellos te iban a hacer besar un perro. –Confesó él, indignado.

-¿Qué? –Preguntó Camila en completa confusión.

El chico inclinó su cabeza.

-¿Que, qué? –Preguntó él haciéndose el desentendido.

-¿Qué perro, Álvaro?

El chico frotó su nuca y luego sujetó uno de sus hombros. Solamente la imagen de lo acontecido lo tensaba.

-Cuando te arrastré puerta afuera de la fiesta, Wesley estaba sujetando un perro frente a ti. –Explicó suavemente.

Camila agachó la cabeza. La indignación tomó su rostro. ¿Cómo alguien podía hacer ese tipo de cosas? Álvaro podía jurar que solamente le faltaban las lágrimas para su rostro tener sentido, ya que Camila parecía trastornada.

La chica asintió con la cabeza y suspiró. Recordó las idioteces que le había dicho a su amigo cuando el chico solamente la estaba salvando de una situación más que incómoda. Sí, viéndolo desde ese punto, ella realmente merecía aquel jódete.

-Gracias por haberme sacada de allá. –Agradeció en un hilo de voz.

Álvaro la miró con pena.

-También tengo que pedirte disculpas. Exageré cuando discutí contigo. –Suspiró en lamento.- Pero es que me cambiaste por Lauren tan rápido.

-Es obvio que no, Álvaro. –Protestó Camila.- Yo nunca te cambiaría.

Álvaro dejó a una sonrisa convencida apoderarse de su rostro.

Camila pensó en una forma de explicarle cómo la amistad de ellos funcionaba ahora que no solamente eran los dos. Ella no se daría el trabajo de tener que elegir entre uno o el otro. Ella amaba a los dos, de formas diferentes, y quería la presencia de ambos a su lado.

-Imagina un eclipse,- Comenzó ella, volviéndose de frente y acercándose a su amigo.- la tierra entra frente al sol y la luna desaparece del cielo, pero sigue ahí. Una hora la Tierra sale del frente del sol y ahí da para ver la luna de nuevo. Lo mismo pasa con nosotros. –Completó ella, recordando lo que parecía ser una metáfora perfecta.

Álvaro rio.

-Espera. No estoy entendiendo nada. ¿Qué tiene que ver eso con nosotros? –Preguntó él divertido.

Lauren lo entendería. Pensó Camila.

-Es que si fuéramos un eclipse, Lauren sería la Tierra y tú la luna, ¿entiendes?

-Ah, sí. Y tú serías el sol, ¿reina? –Respondió él bromeado.

-Sí. –Dijo la menor, fingiendo falsa modestia. Los dos rieron.- Pero depende. Si el eclipse es solar, tú eres el sol, rey. –Completó ella imitando el tono de voz que su amigo utilizó antes.

Los dos rieron, y solamente entonces percibieron lo mucho que extrañaban la presencia del otro. Álvaro tomó la mano de Camila cautelosamente y la llevó hacia él, dándole un abrazo. Ella se acogió en su pecho y dejó que la nostalgia se vaciara. Los labios del chico subían en una sonrisa convencida. Los dos se aferraron al confort que sus cuerpos les brindaban. Se abrazaron por un largo tiempo, un abrazo tan cómodo como estar en casa después de un largo viaje.

-¿A dónde será que fue a parar la Tierra? –Preguntó Camila refiriéndose a Lauren.

-Está con el meteoro Keaton. –Respondió Álvaro irónicamente.

Camila rio y se separó del abrazo.

-¿Vamos allá a beber con ellos? –Preguntó la menor.

La sonrisa de Álvaro desapareció.

-Vamos. –Concordó él no muy contento, después de un gran suspiro.

Álvaro caminó con Camila por toda la extensión del lago, después fueron a los dormitorios y baños, detrás de Lauren y Keaton.

Camila escuchaba el zumbido y las risas de otras personas, escuchaba algunas canciones acompañadas por voces embargadas y desafinadas, sentía el calor pasajero, cada vez que pasaban cerca de una fogata. La noche estaba comenzando a enfriarse, y sí, como ya escuchó algunas veces, el alcohol calentaba, entonces ella quería un vaso ligero.

-¿Nada de ellos todavía? –Preguntó Camila acogiéndose más al brazo de Álvaro.

-No.

Mientras él analizaba, Camila lo sujetó para hacer una pausa. Entonces él vio a Keaton y Lauren conversando muy animados cerca de los baños. Lauren estaba recostada a una de las columnas, mientras Keaton gesticulaba y sonreía.

-¿Estás seguro de que no los estás viendo por ningún lugar? –Preguntó nuevamente Camila.

El chico miró de nuevo hacia los dos riendo muy animados.

-No, Mila. –Intentó sonar convincente.- No sé,  tal vez y están saliendo. –Insinuó.

Él estaba agradecido de que Lauren les haya dado un espacio para arreglarse, la conversación de los dos parecía completamente inocente, pero ¿quién podría culparlo de querer un poco de Camila solamente para él?

Camila le dirigió la mirada súbitamente con la mención de que ellos podrían estar juntos. El chico casi se arrepintió de haber insinuado eso.

-¿Tú crees? –Preguntó ella. Su pecho presionándose con la imagen.

Álvaro se encogió de hombros.

-No lo sé, ellos andan muy cercanos últimamente. –Dijo para intentar sustentar la mentira.

Camila bajó la mirada.

-Sabes qué, vamos a beber sin ellos. –Dijo ella, la molestia haciéndola desear aún más algo para quitarle la sobriedad.

Álvaro sonrió.

-¿En dónde tendrán vodka por aquí? –Preguntó él retóricamente, volviendo a mirar el ambiente.

Él llevó a Camila entre algunas personas y se detuvo cuando vio a Alex acostado viendo el cielo y riéndose con el viento. Él obviamente estaba tomado.

-Alex. –Llamó Álvaro cuando llegó al grupo.

El chico dejó de reírse y se sentó precariamente. Volvió a reír cuando su brazo falló como apoyo. Después miró a Álvaro confundido.

-¿En dónde conseguiste bebidas?

Alex sollozó y rio, las personas del grupo acompañándolo. Sin dudas ellos estaban más que embriagados.

-Con Austin. –Dijo el tipo con una sonrisa en el rostro.- Él tiene un stock en su tienda de acampar. Él me cae tan bien. –Afirmó ahora dirigiéndose hacia las personas a su alrededor.

Álvaro negó con la cabeza y continuó hacia la tienda de Austin, llevando a Camila con él.

El chico asomó su cabeza dentro de la tienda de acampar y vio a un Austin soñoliento con un vaso en la mano.

-Hey Austin.

El tipo lo miró tardándose en focalizar e identificar quién era.

-Hey, Álvaro, ¿no? –Preguntó. Su voz embargada por el alcohol.

-Sí, amigo. ¿Tienes vodka aquí?

Austin miró a su alrededor buscando algo, y como en un despertar levantó su saco de dormir, en donde Álvaro pudo ver cuatro litros de bebida cerrada y una ya por la mitad.

-Sí. Pasa. –Lo invitó.

-Espera, vengo con Camila. –Anunció Álvaro, volviéndose hacia la chica que esperaba paciente detrás de él.

Él la bajo y le ayudó a entrar, el fuerte olor impregnando la nariz de Camila.

-Bienvenidos a mi cuartel general. –Dijo Austin muy animado, entregándole dos vasos a Álvaro.

Álvaro puso uno en la mano de Camila, mientras Austin los llenaba con la bebida.

-Austin, ¿viste a Lauren por ahí? –Preguntó Camila.

Álvaro hizo un gesto.

-Sí, la vi. –Afirmó.- Pero ya hace un buen tiempo. Esos dos no se despegan. –Completó terminando de llenar el vaso de Camila.

Los dos chicos se rieron como si fuera una broma normal, la cual Camila no quiso entender.

-¡Salud! –Dijo Austin levantando la botella

-¡Salud! –Respondió Álvaro haciendo lo mismo y bebiendo luego.

[…]

Camila no sabía cuánto tiempo había pasado. Ella casi recordaba cuando terminó acostada en uno de los cobertores que había alrededor de una de las fogatas. Ella ya no sentía frío. Oh sí, realmente el alcohol calentaba. Su boca estaba amarga, sus sentidos le fallaban. Sus ojos pesaban aunque ella no sentía el sueño. Álvaro reía del otro lado de ella, y ella no sabía por qué se reía con él, pero pensar sobre eso le causó más ganas de reírse. Alrededor estaba silencioso, dedujo por eso que ya debía ser bastante tarde.

-All, ¿yo soy bonita? –Preguntó después que las risas cesaron.

Álvaro rio.

-¿Cómo así?

-No sé. ¿Crees que las personas me consideran bonita? –Volvió a preguntar, sin reconocer su propia voz.

Álvaro se volvió hacia ella apoyándose en sus codos. Él estaba embargado por la suave nube de que el alcohol le causó. Podía ver el rostro de confusión de Camila iluminado por las llamas. Su cabello estaba esparcido por el cobertor, su boca carnuda entre sus dientes. Pensó en besarla, pero recordaba la última vez que coqueteó con una chica mientras estaba tomado, y no le gustó el final que tuvo. No lo intentaría de nuevo.

-Yo te encuentro bonita. –Dijo en un susurro.

Camila estalló la lengua en reprobación.

-Tú no cuentas, All. –Dijo la chica. Álvaro gruñó y volvió acostarse.- Estoy hablando así, -Continuó ella asintiendo repetidamente.- ¿Crees que  las otras personas me encuentran atractiva?

Álvaro se acostó, suspiró y llevó su brazo cubriendo su rostro.

-No lo sé, Mila. Nunca me detuve a ver la reacción de las otras personas. Pregúntale a Keaton. –Respondió él molesto y aburrido.

Camila suspiró con la mención de ese nombre. Él había desaparecido con Lauren una vez más. Ella pensó en lo juntos que podían estar. Se preguntó que si Lauren salía con él, ella aún estaría pensando en desistir del intercambio, ya que la chica era lo único que la hacía vacilar en esa decisión.

-Yo no. Él encuentra a Lauren bonita. –Dijo con disgusto.- ¿Me vas a extrañar si hago el intercambio?

Álvaro quitó el brazo de su rostro y volvió a apoyarse en sus codos.

-Mucho.

Camila suspiró.

-Yo también.

-¿Crees que vamos a seguir siendo amigos si te vas?

-Claro. –Afirmó Camia, confiada en lo que decía.

Camila suspiró, se volvió hacia un lado y acomodó el cabello que caía en su rostro. Ella estaba feliz de Álvaro estuviera de vuelta. Se sentía completa cuando tenía al chico y su amistad incondicional. Ellos pasaron muchos días sin hablarse, y ella tenía tanto por contarle. No sabía por dónde empezar. Así que eligió lo que más venía incomodándola los últimos días.

-Necesito contarte algo.

El chico también se acostó de lado con interés. Ninguna buena confesión venía acompañada de la mezcla entre alcohol y la madrugada.

-Cuánta seriedad. –Comentó él.

Camila continuó con la mirada perdida.

-Es que no es tan simple.

-Habla pronto, Camila.

-¿Hay alguien cerca? –Preguntó.

Álvaro levantó la cabeza, que para él pesaba más que lo normal en esas circunstancias. Miró alrededor, pero no veía nada más que adolescentes tomados, babeando en sus sacos de dormir y algunos yéndose a sus dormitorios.

-Todo el mundo está lejos. –Informó él volviendo a su posición anterior.

Camila suspiró nuevamente y una pequeña sonrisa idiota se posó en sus labios. Siempre era la misma reacción cuando pensaba sobre lo mucho que le estaba gustando Lauren.

-Creo que estoy enamorada de Lauren. –Dijo esperando la comprensión de Álvaro.

El rostro de su amigo se volvió serio. Él dejó su vaso caer. Su cuerpo parecía más débil ahora. Camila solamente tenía que estar demasiado tomada para llegar a una conclusión de esas. O él estaba demasiado tomado al punto de no escuchar correctamente. Siempre creyó que tendría una oportunidad con la chica. Ah, a él le gustaba en realidad. Quería protegerla con todo lo que tenía, pero al final ella terminaría enamorada de otra persona. Y lo que más le pegó. Una chica.

-¿Álvaro? –Llamó Camila cuando el silencio se extendió.

-Hola. –Susurró él inconfortable, su mandíbula trancada. Soltó una pequeña risa.- ¿Cómo así que enamorada, Mila? –Preguntó implorando para que sus oídos hayan fallado en alguna parte de la noticia anterior.

Camila sonrió.

-Enamorada de querer estar cerca, de sentir celos, de confundirme y de escuchar canciones románticas solamente para recordar como la persona habla, o como huele. –Dijo despacio y encogiéndose de hombros al final.

Álvaro llevó las dos manos a la cabeza. No sabía qué pensar sobre eso. Cielos, él necesitaba de más bebidas, o tan solo huir como un cobarde.

-¿No vas a decir nada, Alla? –Preguntó inocentemente.

-Se terminó mi bebida, Camila. Voy a buscar más. –Dijo él levantándose.

Camila se levantó también, su ceño fruncido.

-No, All. Espera. –Pidió ella, pero fue ignorada.

Camila solamente pudo escuchar los pasos del chico alejándose. Ella estaba demasiado tomada como para intentar correr detrás de él. Podría hacerlo si pudiera ver y estuviera tomada o sobria, pero ciega. Las dos combinaciones no funcionarían. Y arriesgarse y lastimarse no era una buena idea. Volver a casa herida solamente le probaría a su madre lo incapaz que ella era.

Camila se sentó rendida. El calor de la bebida escapándose, la fogata frente a ella estallando el resto de leña que aún se quemaba. Rogó para que Álvaro regresara. Rogó para que él la abrazara y comprendiera. Pero si ni su mejor amigo aceptaba el hecho de ella estar enamorada de una chica, no quería imaginar la reacción que causaría en sus padres, o en otras personas, en caso de que Lauren sintiera lo mismo. Lo que parecía improbable, ya que ella estaba en algún lugar acompañada de Keaton.

Ella se envolvió en sus propios brazos. Se sentía sola. Sintió ganas de llorar, pero era más fuerte que eso. Apalpó el cobertor en busca de su bastón. Se levantó lentamente y sus entrañas se estremecieron, causándole nauseas. Deseó poder llegar a su dormitorio antes de vomitar todo lo que había tomado. Caminó tambaleándose, tropezando y golpeando con su bastón, una o dos veces, a las personas que dormían al aire libre. Murmuraba disculpas cuando eso pasaba. Estaba bajando hacia los dormitorios cuando escuchó risas provenientes de la piscina. Se preguntó quién estaría tan loco para estar en una piscina a esas horas de la noche, con el frío que hacía. Ella siguió caminando, pero se detuvo abruptamente cuando las risas fueron más altas y pudo reconocer a quién pertenecían. Keaton y Lauren.

Sismo de 5,8 grados sacudió Ecuador

Un sismo de 5,8 grados se registró cerca de las 6 de la mañana del día martes en la provincia del Guayas, Ecuador, a una profundidad de 52.34 km, según informó esta mañana el Instituto Geofísico (IG).

El Instituto señaló que el movimiento ocurrió a las 06:19:52, a una latitud de 2.15 grados, y una Longitud de-79.87. El movimiento se sintió fuerte en Guayaquil, Durán, Riobamba, Quito, Bahía de Caráquez, según los reportes de redes sociales al Geofísico.

A través de http://www.argnoticias.com/mundo/item/29364-sismo-de-5,8-grados-sacudió-ecuador de ARGNoticias.com
Por ésto ocurrió el terremoto en Nepal

El poderoso terremoto que sacudió Nepal sucedió en lo que se conoce como una “falla de empuje”. Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, esto se da cuando una parte de la corteza de la Tierra está siendo empujada debajo de otra.


“Los fundamentos de la geología de la región es que haya una placa tectónica de la India que se empuja y empujó debajo de la placa continental euroasiática, y porque estas dos placas se mueven una hacia la otra, la fuerza se acumuló con el tiempo, dijo John Bellini, geofísico del Centro Nacional de Información de Terremotos del Servicio Geológico de Estados Unidos.

“Es algo que no está en constante movimiento, pero cuando lo hace mover, se crea una sacudida y produce un gran terremoto”, agregó Bellini.

Según este experto, la zona también se enfrentará a más terremotos en el futuro, debido a su ubicación en la que dos placas continentales se están uniendo.

Sin embargo, Bellini dijo que podría haber periodos de tiempo relativamente largos, hasta de dos décadas, ates de que vuelva a suceder.

“Esta área no tiene un historial reciente de un montón de grandes terremotos”, dijo Bellini, “pero los terremotos son responsables de la formación de la cordillera del Himalaya, así históricamente, ha habido un montón de grandes terremotos”.

El ultimo terremoto en Nepal se registró hace más de 80 años.

En el corto plazo, dijo Bellini, “el país puede esperar muchas más réplicas, además de la posibilidad de deslizamientos de tierra debido a la naturaleza montañosa de la región”.

Según este experto, la población va a experimentar, en las próximas semanas y meses, varias replicas.

“La gente de la región tienen que estar consciente que estas réplicas, en particular las más grandes, pueden causar daños adicionales, especialmente a edificios que ya están debilitados”, agregó Bellini.

Por Alex Villareal | VOA


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Every Breath You Take ; closed with Matías

matt-abx

Las noches pasaban y ella no lograba conciliar el sueño, sus ojos le pesaban y sentía que en cualquier momento Morfeo se aprovecharía para llevarla a un mundo en el cual las pesadillas tenían el protagonismo. A veces los cuentos son retumbos y destellos de hechos ciertos. Cuentan lo que ocurrió. Otras veces, los sueños son pedazos de sueños. Cuentan para que ocurra. Su libertad fue tomada prisionera en los últimos días de guerra. Y aguardaba su destino en un mundo aislado del sufrimiento y del dolor. Ese mismo amanecer había escuchado los gritos de una de sus compañeras. Sin embargo, no alejaba la esperanza que algún día volvería a sentirse viva.

Nadie vendría a rescatarla, pertenecía a sus pensamientos derrotados, y sólo podía recordar las memorias que ahora formaban parte de su pasado. La guerra que estaba librándose en su interior era diferente a cualquier otra. Sus sentimientos permanecían en su corazón, pero aquel músculo era ya un abismo. La chica de cabellera dorada sacudió su cabeza un par de veces tratando de hacer a un lado aquel martirio. Se sentía derrotaba, ahora ya no tenía una identidad. ¿Quién podía ser feliz? ¿Esa palabra en realidad tenía sentido alguno? Ni siquiera el alcohol lograba hacerla sentir mejor, su corazón seguramente dejaría de latir, sus piernas dejarían de tener fuerzas y las lágrimas comenzarían a salir formando parte de ella, volviéndose una extensión más de su ser.

Cada vez que se despertaba se sentía sobre un lecho encendido. Las fotos que estaban a un lado de mesa se quedaron solas porque ya no conocía el nombre de aquellas personas que estaban a su lado. De vez en cuando Sahara la escuchaba tararear una canción pretendiendo que todo estaba bien. Ya no se arreglaba, ni siquiera sus labios se pintaba, estaba hecha trizas y parecía ser una muerta viviente que únicamente existía. El maquillaje que portaba había sido su máscara, ¿qué necesidad tenía de usarla ahora? Ya no recibía órdenes, ni si quiera sus padres se molestaban en llamarla. Pero esos días habían quedado atrás, tapados por el humo de una falsa felicidad. La porrista se levantó de la cama y comenzó a buscar entre sus contactos a la única persona que era capaz de verla en ese estado sin juzgarla. “Ya no me siento bien conmigo misma…” “Quiero desaparecer…” “Ya ni siquiera sé quién soy…” Frases como aquellas se adueñaron por completo de sus pensamientos, era un simple cuerpo que rondaba por los pasillos de Bedford tratando de llenar los zapatos de la porrista que anteriormente había sido.

Caminó hasta llegar al espejo que estaba colocado  en la puerta del baño. Una sonrisa se dibujó en el reflejo de la pálida porrista. Ambas se miraron en silencio. Muy pronto una de las dos vencería, no podían compartir por más tiempo el mismo cuerpo. Colgó el teléfono y se escapó de aquel lugar para irse directamente al jardín. Era de noche, y a pesar de las reglas, la porrista necesitaba salir de aquella recámara que constantemente le recordaba que era adoptaba, ¿por qué esa noticia le había pegado tan duro? La respuesta era sencilla, ahora Danielle sentía que ya no pertenecía a ningún lugar. Llegó al jardín esperándolo, agachó el rostro tragando en seco, evitando mostrar todo lo que por dentro la torturaba, todo lo que terminaría asesinándola.

One Shot Calum Hood

  Caminhava espremida entre tanta gente, segurando o copo de refri e o balde de pipoca em mãos. Os LA Lakers jogariam contra os Timberwolves e Noah praticamente me implorou para que o acompanhasse. Chegamos à nossa fileira e tomamos nossos assentos.
  Eu aguardava ansiosa o início da partida. Havíamos feito uma aposta; se os Lakers ganhassem, ele deixaria barba e cabelo crescerem. Já se os caras de Minessota ganhassem, eu teria que cortar meu cabelo.

  Observava o telão durante os flagras da KissCam, era muito fofo ver as pessoas mostrando seus sentimentos para rede nacional. Olhei para Noah, que falava no telefone, mas logo voltei a encarar o telão e fiquei surpresa ao ver que a camera focava em mim em meu namorado.
  - Noah! - toquei seu braço e o sacudi apontando para a tela.
  - Espere, s/a.
  - Mas… nós estamos no KissCam! - ele virou o rosto e continuou a falar no telefone - Você quem pediu.

  Levantei-me da cadeira e sentei no colo do rapaz ao lado. Logo juntei nossas bocas, pronta para a ação. Ouvia as arquibancadas gritando ainda mais histérica.

  O rapaz colocou uma mão em minhas costas e outra e meus cabelos. Fechei os olhos assim que o moreno o fez. Sua língua desuniu meus lábios de modo lento e acomodei minhas mãos em seu pescoço. O beijo tornou-se mais preciso porém o fôlego logo me faltou.
  Distanciei meu rosto do seu minimamente e o encarei. Com era belo!
  - Uau! - dei um risinho e olhei para Noah que nos fitava incrédulo - Hood, Calum Hood, milady.
  - S/n/c, milord.
  Voltei ao meu assento enquanto o alvoroço ainda pairava no estádio.
  - Por que fez isso, s/n?
 - Porque meu namorado é um mongo que me faz passar vergonha.
  - Se te faço passar vergonha, por que ainda está comigo? - tirei minha aliança de compromisso e coloquei sobre sua mão.
  - Não estou mais - olhei para Calum que gargalhava indiscretamente da cara do louro.
  - Ei, s/n, tem compromisso pra amanhã? - neguei para Hood - quer sair comigo?
  - Claro, por que não?
  - E que tal pro resto da vida? - ele acomodou seu braço sobre meus ombros e não pude conter a gargalhada. Vi Noah irritar-se ainda mais com tal ato e correr pra fora do estádio. Frouxo.
  - Pode ser.
  Passamos duas semanas seguintes sendo comentário  de jornais, programas de TV, revistas e tudo o mais. Cal era um cara simpático e modesto, fazia o que fosse preciso para me agradar, diferente de Noah. 

  Talvez esse seja o motivo de eu estar me apaixonando.

La increíble indiferencia del ser humano: Nepal.

La increíble indiferencia del ser humano: Nepal.

Los ciudadanos de Nepal han pasado las peores horas de sus vidas cuando un terremoto de 7,8 grados los sacudió y causó graves daños en dicho territorio.

Voy al grano, en mi entorno es tan notoria la indiferencia frente a lo que está pasando en Nepal, que ya raya en lo inhumano, es decir, nadie habla sobre eso, no nos hemos alarmado o al menos que debatamos la forma en que podemos ayudar a los…

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Pensando en el inmenso terremoto que sacudió a Nepal y ha afectado a tantos, en los que han perdido sus vidas o a seres queridos, en mis hermanos y hermanas en la fe. Cuánto necesitamos el nuevo mundo donde se verán cumplidas la promesa que hallamos en Revelación 21:3,4
#Nepal #terremoto #yanomassufrimiento #nomasdolor #nuevomundo

-Regresa por fin a integrarse a las actividades después de una de esa acostumbradas fiestas locas que suele hacerle el staff(?. Aún camina sacudiéndose el confeti.-  

Animalitos de tres patas

También hay que considerar
que en esta segunda década
del siglo XXI hay, o hubo,
muchos ancianitos que comieron bien,
también los hubo que murieron de hambre
y sin pensión ni aguinaldo
pero hubo muchos que comieron bien
mejor de lo que comí yo
cuando fui ancianito prematuro
y hubo pensionados que tomaron cerveza
un rompopito o un tequilita, pillos.
Pero también hubo quienes pidieron monedas;
o quienes comieron en fondas de medio pelo
y de muy buen pelo. Y hubo otros que
estaban muertos, obvio. Y también hubo quien
despilfarró y caminó sobre nubes
como quien camina sobre muerte.
Algunos otros ancianitos fueron heroicos, no
se sabe cómo, pero heroicos como Kirk
Douglas en Espartaco o como el mismo
Odiseo sacudiéndose la sal al salir del mar
donde estuvo varios días abrazando un tronco.
Hubo ancianitas que cargaron bolsas de fruta
del tamaño de dos o tres Goliats y abrieron mares rojos con dulzura
para curar a sus nietos
delirantes por la fiebre o ahogados
en espantosas hemorragias. Hubo
también, ciertos ancianitos que no hicieron nada
nunca y son felices: suben escaleras lentamente
y miran los atardeceres o los amaneceres o largamente
los mediodías como si el tiempo fuera una esfera de naftalina.

Terremoto en Nepal causa más de 1.800 muertos

Un potente terremoto de 7,9 grados en la escala Richter, sacudió Nepal el sábado 25 de abril del presente año, dejando grandes perdidas humanas, miles de heridos y serias perdidas materiales.

Según las últimas estimaciones oficiales, citadas por la agencia Reuters, más de 1.800 personas han muerto, casi 5.000 están heridos y un patrimonio cultural de valor incalculable ha quedado destrozado en el terremoto.

El epicentro fue a 150 kilómetros al oeste de Katmandú, que afectó también a la India, donde registran más de treinta víctimas mortales, y en Tíbet, donde informan las autoridades chinas sobre la muerte de al menos una docena de personas. La intensidad del terremoto también ocasionó una avalancha en el Everest, que ha causado la muerte a más dieciocho montañeros, según algunos medios locales. 

Países hermanos y a nivel mundial se solidarizan con Nepal, ofreciendo su ayuda. El primer envío de ayuda fue de la india, quienes en el avión militar Hércules han mandado 3,5 toneladas de medicinas, material de asistencia y un equipo de 40 voluntarios expertos en tareas de auxilio. 

Este terremoto representa un duro golpe para Nepal en momentos difíciles. El país que se encuentra encajado entre India y China y sobre algunas de las montañas más altas del mundo, necesita toda nuestra solidaridad.

Resultado del partido Detroit Tigers vs. New York Yankees por las Grandes Ligas 2015

Los Yanquis de Nueva York celebran su victoria por 13-4 sobre los Tigres de Detroit el 22 de abril de 2015, en Detroit. Foto: AP. Ellsbury se sacudió el dolor y caminó a la primera base. Los problemas de Price apenas comenzaban. Bajo copos de nieve, los Yanquis de Nueva York le anotaron seis c…

Leer mas en http://mundo.ga/deportes/resultado-del-partido-detroit-tigers-vs-new-york-yankees-por-las-grandes-ligas-2015/

Meu Anti

Capítulo 62

Pov. Mel

Corri assim que vi o carro bater no Chay, e ele literalmente voar longe.

- Chay, meu amor, por favor, fala comigo. - Eu batia levemente no seu rosto, mas ele nem se movia - Chay, por favor. - O sacudi de leve, e senti duas mãos desconhecidas me afastar pra longe

- Dona, a senhora não pode tocar nele. Pode piorar.

- ELE É MEU NAMORADO. - Gritei, e senti as lágrimas grossas inundarem meu rosto. - LIGA PRA UMA AMBULÂNCIA! RÁPIDO.

- Fique calma, eu já liguei. Eles estão vindo.

- Ele vai ficar bem, não vai? - O rapaz se aproximou do corpo de Chay e tocou seu braço, sentindo seu pulso

- Ele está vivo. Calma!

- Quem o atropelou? - Olhei ao redor

- Fui eu! - Um rapaz jovem veio pra minha frente - Mas eu não tive culpa, ele parou do nada e… - Eu o interrompi

- Não quero saber agora. - Me aproximei de novo de Chay, e seu rosto estava machucado, assim como seu corpo - Meu amor, por favor, acorda. - O choro já tinha me tomado por completo, e eu chegava a soluçar - Chay, não me deixa.

- Dona, não pode mexer nele.

- Eu sei. - Respondi seca, e toquei sua mão de leve - Meu amor, eles já estão chegando. Aguenta só mais um pouco. - Continuei ali, e uns 15 minutos depois a ambulância chegou. Chay foi removido e eu fui com ele. No caminho avisei a sua mãe, que disse que nos encontraria lá.
Me amaldiçoei por ser uma idiota, e rezei a todo instante pra ele ficar bem.