sabina

A mí me gusta comer de verdad, beber de verdad, besar de verdad, charlar con los amigos de verdad, enamorarme de verdad y cuando pones tanto en todas esas cosas lo más normal es que salgas lleno de cicatrices. Son pruebas de que has vivido. Son como las cornadas de los toreros que se llevan como una medalla. De todos modos el abandono, el desamor, todas esas cosas que hacen sufrir tanto es un terreno donde florecen las mejores canciones. Las canciones más hermosas son las más tristes.
Fracasé otra vez. Me quedé a sólo tres segundos de la línea de meta. Debí entrenar más duro. Estuve a casi nada de lograrlo. Es muy rica la cerveza pero nada recomendable mezclarla con recuerdos y las ganas de calurosas caricias. Fracasé otra vez. Estuve a una pestaña de batir el record de haber pasado suficientes días sin hablarle para invitarla al olvido. Pero fracasé otra vez y ayer le llamé, su respuesta; igual que mi dignidad… no se ha venido a hacer presente.
—  Quetzal Noah
En mi casa no hay nada prohibido
pero no vayas a enamorarte,
con el alba tendrás que marcharte,
para no volver
olvidando que me has conocido
que una vez estuviste en mi cama…
hay caprichos de amor que una dama no debe tener.
—  Joaquín Sabina, Peor para el sol.
Aun creo en los duendes
de vez en cuando en los centauros
los seres que brotan de la luna
las energías del sol
lo faunos, la poesía, los tesoros ocultos
el misterio de la Atlántida
en los textos sagrados
en las leyendas de los pueblos
aun creo en la magia
porque me gusta dar sentido
usar la imaginación
deleitarme con la belleza del pensamiento
privarnos del privilegio de usar la cabeza
es un atentado contra la maravillosa existencia
respiro por las mañanas el aliento del cielo
nada puede hacerme caer y si caigo
tendré mejor equilibrio
¿Por qué queremos tenerlo todo sin disfrutar nada?
La mejor conquista es hacia las tierras de adentro
al origen del calor que genera el movimiento
¿Conoces la chispa que enciende tu sentimiento?
No tengas miedo de explorarte y descubrir
que adentro de tu cuerpo y tus ideas
hay millones de átomos haciendo magia
—  Volviendo al viaje, Quetzal Noah

A mí no me engañan
que no te engañen a ti tampoco
que engañen a otro loco
porque tus ojos son la octava maravilla
cuando tienes la mirada perdida
en el punto infinito de tu habitación

preciosa
tanto que ni te lo crees
cuando te veía dormir
sentía una paz interior abrumadora
contigo era hacer el amor y la guerra a la vez

no me engaña la astrobiología
tienes planetas dentro de tus pupilas
o si no, cómo me explico
el hogar que acogí dentro de ellos
en una tarde cualquiera

no me engaña la física
me abrazabas
y levitaba a la altura de las ilusiones
tenías un aeropuerto en los brazos
y por eso me los abrías tanto
me hacías turista de tu cuerpo
y extranjero del mío
me llevabas a ver mundos y a ver camas
a ver cual de las dos cosas era mejor
aunque cada una de tus pecas era un país a visitar

no me engaña la medicina
tus besos son la mejor píldora
para sanar cualquier herida

ni siquiera me engaña la poesía
ni Bécquer
ni Neruda
ni Sabina
no me engaña ningún poeta
tus cicatrices también son el poema más bonito.

—  Benjamín Griss