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Incomodo - fic Liego

Primero que nada esta historia esta hablada en primera persona por Leo, segundo creo que paradójicamente se encuentra ubicada entre los capítulos 121 y 124? Creo como sea…

Sin más aquí va, acepto tomatazos y todo eso y pues no soy muy buena escribiendo hahaha por cierto me pase de cursi hahaha creo que con tanto amor les causare diabetes pero pues… así me lo imagine todo sorry.

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POV Leo

A pesar de lo aburridas y tediosas que eran las clasesukis que estaba impartiendo a la bola de nacos, perdón alumnos de la nopalera sentía algo de gusto el saber que al menos ahora hacia algo productivo; claro en el pasado también lo hacía, i guess, en fin entre lo más rápido que pude a la casa de los Menchaca observe que tanto lupita y carmileta estaban súper ocupadukis sirviendo y cocinando y ese tipo de cosas, las salude con un gesto rápido y me dirigí a la habitación. Encontrar a Frida estudiando o al menos intentado hacerlo mientras Ana Sofía estaba va de ver esas novelas tercermundistas no me admiro, en fin era algo tan común ahora que me sorprendería no ver a mi madre sentada frente al televisor esperando a que empezaran esos programuchas.

Suspire agotado y comencé a ordenar los papeles de las clases, señalando lo que ya habíamos visto sobre historia de México y lo que podríamos ver en la siguiente clase.  Mientras revisaba papeles para poder descansar del todo note como mi celular vibraba y comenzaba a sonar, lo saque y al ver que el número correspondía a la casa de Wendoline rápidamente salí de la habitación notando la mirada inquisidora de Ana Sofia.

-Entonces mi leo ya terminaste de dar las clases?

-Obvio Diego Armanduki creo que por la hora lo notas no? –le conteste y sonreí, este hombre me pone mal parezco quinceañera cada vez que me habla pensé. (N/A: lo lamento pero cada vez que se miran ponen cara de quinceañera enamorada así que no resistí que el mismo leo lo pensara y/o dijera hahaha)

-A pues pasare un rato por tu canto te parece?

Y antes que pudiera contestarle Diego me había colgado. Me dirija a la terraza a esperar la llegada de Diego Armando, note que aun no podía ser tan tarde como pensaba, debían ser apenas las 6 o 7 de la noche. Cuando menos acorde pude observar como Diego aparecía por una de las esquinas, me apoye en uno de los barandales y observe como este se dirigía a la entrada de la casa, antes de tocar Diego volteo hacia arriba y me saludo, volví a sonreír y le devolví el gesto. Reí más al recordar la escena de romeo y Julieta de Shakespeare.

A los pocos minutos escuche los pasos de alguien, supuse que era Diego

-Oh romeo donde estas que no te veo –no sé porque ni cuando comencé a hablar en voz alta

-Romeo? –Diego Armando esta frente mío levantando una ceja y con cara de no entender mucho ante la frase que había dicho

-Sabes que olvídalo, mataste el momento -fue mi respuesta ante su reacción, tan solo suspire

-Ah, a veces no te entiendo sabes –comento mientras se acercaba mas a mi- dices cosas no se, demasiado raras a veces

-Claro mira quién habla si he sido yo el que ha tenido que entender tu léxico tercermundista dieguki –conteste entre risas

-Pues yo también he estado acostumbrando a tus “palabrukis y frasesukis”  Leo

Creo que este día ando súper despistado no supe cómo pero cuando menos acorde diego estaba muy cerca de mí, creo que entre platica y platica este se había acercado ya había dejado de apoyarme en el barandal para hacerme más al lado de la pared, diego estaba junto a mi observándome

-Andas pensativo eh?

-Algo así, y que tal tu día? –le conteste observándole a los ojos

-Pues tranquilo sigo en busca de chamba –dijo levantando los hombros y recostándose en la pared

-Pues no hay que perder la fe

Ante mi respuesta decidí apoyarme también en la pared al hacerlo sentí como mis dedos rosaban su mano, en un principio mi reacción fue quitarla pero, luego me relaje voltee a ver su mano y luego su rostro, diego tan solo sonrió y me tomo de la mano. Estos gestos se estaban volviendo muy comunes entre nosotros ahora, claro tan solo cuando nos encontrábamos solos, había algo de incomodidad al principio, no mala sino que siento que ninguno de los dos sabia como actuar.

-Te incomoda? –pregunto Diego notando que no había dejado de ver como el había tomado mi mano

-No, en lo absoluto –le conteste mientras entrelazaba nuestros dedos- en realidad me gusta mucho –no pude debitar sonrojarme ante esto

-A mi igual –me contesto mientras posaba su mirada fija en mi y se acercaba mas

-Sabes, deberíamos pasar más tiempo así no? Con todo eso de miguel angel y pues lo de tu padre homofóbico casi no hemos hablado –

-Sí, es cierto – Diego dio un paso y quedamos frente a frente y poso su mano libre a un lado de mi cintura (n/a: cadera?)

-si…

No pude evitarlo y termine de acordar el espacio entre nosotros, con un pequeño beso, en realidad esto está pasando muy seguido entre nosotros desde el viaje a Acapulco y la noche que pues… estuvimos juntos no puedo evitar que con sus acciones termine así, cayendo como hoja de árbol en otoño despacio y tambaleante frente a sus brazos.

El beso al principio fue simple, nos miramos a los ojos y sabíamos que debía continuar; el cosquilleo en los labios es encantador en especial recibir besos así pues provoca estar todo el día pegado pero por desgracia los pulmones piden oxigeno y toca separarse.

Tenía mis manos brazos apoyados en sus hombres y mis manos entrelazadas alrededor de su cuello el tan solo me agarraba de la cintura, con nuestras frentes juntas. Sonreí y el copio mi gesto. Comenzaríamos otra vez cuando de repente

-BAMBINO!

-Pero que! –el susto fue tal que di un brinco y me agarre fuertemente de diego armanduki, Ana Sofía puede ser la reina de la indiscreción cuando se lo propone

-Eh, hola suegra que tal –claro y diego armando se pasa de amable a veces

-bambino desde hace rato te estoy llamando, necesito que me traigas unas pastillas para el dolor de cabeza, ah pero claro como estas con el futbolista cachetón siendo pecaminosos. No escuchas los gritos de ayuda de tua mama –su expresión era de total desapruebo pero por otra parte Diego armando rio ante esto ganándose una mirada fulminante de mi madre

-Madre, sabes que, iré a comprarte tus pastillukis, tal vez así se te baja lo indiscreta –diego volvió a reír tapándose la boca con una mano- Vamos diego a-com-pa-ña-me a comprar a la farmacia –y sin más lo tome de la mano y jale

-No sé por qué vas con el hijo del verdulero puedes ir solo a la farmacia bambino –voltee a ver a mi progenitora hice un gesto de disgusto y seguí jalando a Diego hasta salir de la casa de los Menchaca

Nos dirigimos a la farmacia compramos algunas pastillas para la cefalea entrometida de Ana Sofía, luego pasamos dejándolas por la casa de los Menchaca se las entregue a Frida la cual entre risas y miradas de complicidad con el naco de Tizoc reían al vernos  y nos dirigimos a la casa de Wendoline, diego me había comentado que ella había salido a hacer un domicilio y pues. Podíamos hablar a gusto en su casa.

-Podrías dejar de reírte y verme así Diego Armando

-Lo lamento mi Leo pero jamás pensé que te pondrías así hahaha

-Así como? –observe diego mientras este se sentaba en uno de los sofás

-Pues nunca pensé que te molestaría tanto que nos interrumpieran

-Pu-pues claro que me molesto!… pasar tiempo con mi novio es importante para mí –la última frase la dije en un tono tan bajo que por la expresión de Diego no entendió nada

-Pues para mi si es importante el pasar contigo no? Con tanto problema y todo eso siento que a tu lado estoy tranquilo y muy feliz, pueda ser por lo mucho que me gustas y te quiero que..

-Diego –interrumpí – ya… -pero que malas, por así decirlo costumbres estamos tomando, diego siempre me daba un golpe bajo con sus comentarios que hacen que me ponga rojo como tomate, me senté a su lado y tome su mano entrelazándolas nuevamente.

-Claro Leo –me volvió a besar y el circulo vicioso volvió a comenzar pero esta vez, profundizo mas el beso, acercándose más a mi sentí su cuerpo apoyándose sobre el mío, el beso se hacía mas y mas largo, sentía como mi columna se relajaba y comenzaba a caer sobre el sofá rechinante cubierto con plástico, muy poco romántico y naco para mi claro, el aire volvió a falta y fue la razón por la cual el beso fue interrumpido, again.

Abrí los ojos y observe como diego estaba sumamente cerca de mí, sentía su respiración sobre mi rostro y el vaivén de su pecho sobre el mío, puse una de mis manos sobre su rostro y volvimos besarnos.

Pero como dicen todo lo bueno termina y creo que este día no me ayuda o los planetas se han alineado en mi contra que será no sé, tal vez de tanto que mi madre llama a Madonna esta se aburra y moleste al primero que ve o sea yo, claro frieguen al guapo.

-Vaya, vaya, si es que una sale un rato a ganar unos centavitos y mira lo que se encuentra –Nada más  y nada menos que Wendoline estaba frente a nosotros con unas bolsas que parecían contener comida y quien sabe que

-Wendis! –de la impresión empuje a diego armando lanzando al pobre al suelo mientras me sentaba – ups… sorry dieguki

-Jajajaja, vaya parecen chamacos con las hormonas por el aire ustedes dos –comento la mujer mientras ayudaba a Diego a levantarse

-Ni tanto así mi wendis –le replico diego mientras le sonreía y esta le devolvía la sonrisa

-Saben chicos, se que se quieren y todo eso, es obvio soy la doctora corazón de la nopalera pero vamos, esas cosas no se hace en un sofá no creen?

-Esas cosas? –repitió diego mientras me observaba y yo tan solo me encogía de hombros

-Si quieren expresar su amor así al 100% yo lo respeto y todo pero para eso están los lugares de 5 letras no –la picardía en la sonrisa de la morena era tal que al voltear a ver Dieguki no comprendí

-Wendis… no pienses así o sea si… estábamos pues… cariñosos pero no así, es que –diego estaba sonrojado mientras observaba a otro lado evitando la mirada de la mujer

-Hay chicos –la mujer jalo una de las sillas y la puso frente a nosotros – para la próxima vez busquen algo mas intimo, se que la adrenalina del momento así como diciendo si nos cachan o no debe ser genial pero recuerden siempre usar, mmm creo que ando uno –se dirigió al baño tomo algo y regreso, tomo la mano de diego armando y deposito algo en ella- si? Vamos traje una comida deliciosa déjeme y la sirvo y comemos los tres si?

-Claro? –fue mi respuesta, observe como la mujer salía de la sala y como diego entre rojo y queriendo reírse apretaba fuerte el contenido de su mano mientras con la otra se tapaba la boca

-Se podría saber que te dio wendoline? –pregunte al no ver respuesta de su parte mientras trataba de aparentar enojo

-Claro mi leo, para la próxima guárdalo no? –dijo mientras reía y depositaba sobre en mi mano un pequeño sobre de color azul verde metálico- creo que iré a ayudarle aponer la mesa al a wendis

-Ah? Espera diego armanduki… -quise detenerlo pero fue tarde se había ido detrás de wendoline, así que dedique una mirada a lo que me había entregado, quede helado y perplejo, era ni más ni menos que un condón. No sabía si reírme de la ironía de las cosas o avergonzarme no se qué pasaría por la cabeza de esa mujer al vernos besando pero creo que ella pensó que ya íbamos a cruzar la tercera base.

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Awww soy un asco expresando en letras lo que pienso hahahaha y con lo ultimo del condoncillo fue una peticion hahahaha de una compa que queria que mencionara eso haahaha

Besos gracias por leer. xoxo

youtube

Este capitulo de Que Pobres Tan Ricos estuvo cardiaco xc

drabble #2

Bueno aquí otro fic C:!! Dedicado a Alejandro y Sandra que me pidieron un fic, no se en las noches me inspiro hahaha, bueno es corto y como siempre fresa. Perdón los horrores de ortografía y alguna que otra palabra chueca

Sin más besos

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Y ahí estaba él, el rey de mireyes Leonardo RuizPalacios terminado las clases de arte en la casa de la sub, perdón cultura y tratando de entender varias de las frases que sus destacados alumnos le daban entre risas y agradecimientos por una clase entretenida.

Estaba orgulloso no lo iba a negar que ahora sus alumnos se llevara de maravilla con el, pocas veces tenían riñas ahora y a pesar de usar un léxico algo diferente al de la nopalera los alumnos se estaban acoplando bien.

Aun así, a pesar de todo y que trataba de despabilarse pasando el rato en las clasesukis y todo eso no podía negar que el estrés que sentía se hacía cada vez mayor, por un lado le afligía mucho lo de Miguel Angel y por otro lado estaba su madre, la vedoba tenia días buenos como malos y según la cantidad de alcohol o las ganas de cocinar así eran sus días. Pero obviando todo eso solo había una cosa le llenaba de alegría los días, tardes, noches lo que fuese y era ver a Diego Armando. No podía negar que a pesar de sus negaciones, escusas y demás ahora estaba pedido por el futbolista, lo adoraba y pasar momentos con él lo hacía olvidad sus penas y sus problemas.

Termino de ordenar papeles, limpiar la pizarra y demás y salió directo al lugar donde había quedado con Diego Armando. Era una escuela privada situada a no más de 30 minutos de la casa de la cultura, muy cuidada y algo impresionante al notar un edificio así en la misma colonia. Diego le había dicho que lo esperara en la casa de la cultura para asi no hacer el trayecto de media hora, pero como ese día amaneció de buenas se ofreció a ir a conocer donde trabajaba su novio. Después de pedir instrucciones a uno de los porteros de la escuela se dirigió a la cancha, vio su reloj y noto que eran las 6:20, en unos minutos estarían por terminar las clases de futbol así que busco un lugar con sombra y se sentó a esperar.

Diego daba órdenes a los niños, les mostraba como dirigirse con el balón entre los obstáculos y cosas asi, Leo no podía evitar sonreír a ver como los niños entusiasmados por la clase hacían todo lo que Diego les pedía. No paso mucho tiempo y se escucho un silbido por parte de lo que parecía ser una docente, una chica linda alta de cabello castaño amarrado en dos trenzas y que usaba un uniforme de futbol como el de los niños. LA mujer se dirigió a los niños dio unas indicaciones y concluyo la clase, luego se acerco a Diego le dijo algo y se despido de el con un abrazo y un beso en la mejilla.

Pero claro no cabe destacar que él Leonardo RuizPalacios no se iba a poner celoso, noo claro que no los celos son para personas que desconfían si, claro además SU Diego Armando jamás se fijaría en una mujer como esa, pero claro como el era todo un ruizpalacios no pudo evitar hacer escándalo.

-Diego Armanduki! –claro ese llamado fue muy discreto, no piensen que fue un grito de esquina a esquina de la cancha no que va

-Eh mi Leo que bueno que has venido –le dijo acercándose a el

-Of course Dieguki, te dije que vendría y aquí me tienes

-No pues qué bien, deja y voy a traer mi maleta y nos vamos –y sin más se dirigió a traer su maleta, se termino de despedir de los padres y salieron

-Y cuéntame Diego como te fue en tu primer día de clasesukis –ya se habían subido al auto de diego armando cuando la chica de trenzas se acerco a la puerta del lado de Leonardo y le sonrió

-Hola, disculpa diego pero…

La chica no pudo terminar la frase porque Leonardo si el estudiado en letras y artes subió la ventana de su puerta con el descaro que solo un ruizpalacios puede hacer sin dejar de observar a la chica y diciendo un “vámonos Diego” entre dientes, a lo cual Diego tratando de evitar tirarse una carcajada apretó el botón para bajar la ventana mientras la pobre mujer tenía una cara de sorpresa ante la pequeña escena

-Disculpa que me decías Elena?

-Oh.. ahh… si este, que no se te olvidara traer el cuadro de calendarización para la próxima clase

-Si eso es todo, entonces vámonos Diego Armando –la verdad a Leonardo eso de hablar entre dientes no le queda bien fue lo que pensó diego al observar su reacción con la pobre mujer

-Claro Elena… nos vemos en la próxima clase – y con una sonrisa y una mirada picara la chica se despido de ambos hombres

-Así que “Elena”

-Sí, ella es la maestra de educación física, por cierto esta casada

-Y eso a mi no me importa Diego Armanduki

-Ahh, claro pero no esta de mas aclarar no mi leo – y sin mas soltó una carcajada mientras Leonardo lo observaba con su típica ceja levantada

El transcurso hacia la casa de los Menchaca fue tranquilo, hicieron una parada por un restaurante de comida rápida donde comenzaron a hablar sobre cómo les había ido en sus clases, cosas triviales y cada vez que podía Diego le tiraba indirectas a Leo sobre celos y las miradas asesinas que recibió la pobre Elena. Cuando menos acordaron ya eran casi las 11 de la noche, el tiempo se había pasado volando.

Al llegar a la casa de los Menchaca se encontraron con Lupita y don Chuy que estaban a punto de irse a acostar; se despidieron de ellos mientas don Chuy antes de salir de la habitación se dedicaba a apagar todas las luces luego de eso se sentaron en los sofás pastificados de la sala.

-Vaya si que se pasa el tiempo volando cuando estamos juntos no Leo?

-Si asi es Diego Armanduki en verdad cuando vi mi reloj me quede como omg! Pero que tarde es Ana Sofia dara el grito al cielo!

-Jajaja, bueno Leo, será mejor que me vaya no quiero preocupar a la Wendis así que nos vemos –se despido Diego abrazando a Leo

Cuando diego estaba a punto de soltar a su novio, Leonardo lo abrazo nuevamente pero esta vez deslizando sus brazos detrás de la nuca del menor.

-Es-espera diego armando, hay-hay algo que quiero hacer antes que te vayas – estaba rojo como un tomate y tartamudeaba, Diego tan solo ladeo la cabeza y lo observo asombrado, no estaba de mas decir que era algo raro en leo ya que quien siempre demostraba muestras de cariño era diego

-Aja? – fue la respuesta del pelinegro antes de ser respondido con un beso en los labios. De esos castos y simples que se dan los adolescentes cuando se despiden de sus novios, esos besos tiernos que no duran más de medio segundo y que son tan fugases que a veces crees que no han pasado.

Diego no pudo ocultar el asombro en sus ojos ante esa acción por parte de Leo el cual tan solo se separo y observo con vergüenza al otro, estaba a punto de decir algo cuando Diego lo jalo por la cadera y acerco a el rápidamente. Diego busco rápidamente la mirada de Leo y sin más termino de acortar la distancia entre sus bocas. El beso al principio no correspondido y algo sorpresivo para uno de ellos comenzó a hacerse mas y mas largo y desesperado, como si el estar besándose fuera lo único que importara, Leo poso sus manos en la nuca de Diego y parte de su espalda, por su parte el pelinegro se divertía tocando todo el abdomen y espalda del otro y sin querer… claro sin querer metió la mano dentro de la camisa de Leo, claro andar con la mitad de la camisa desabrochada todo el tiempo no tiene que ver.

El tacto frio de las manos de Diego hizo que Leo diera un brinco pero sin dejar de estar  pegado a el, se observaron, sin mediar palabra y con unas sonrisas picaras sigueron el juego, entre besos y caricias comenzaron a avanzar, Leo no sabía hacia donde lo dirigía Diego en ese juego el cual estaba pero encantado de jugar, la verdad necesitaba algo asi en su vida en esos momentos toda la presión que vivía debía ser evacuada y que mejor manera que tener un sano momento de intimidad con su pareja. Al estar de espaldas y dedicarse a querer desabrochar la camisa del futbolista el Ruizpalacios no noto que habían pasado casi por toda la casa caminado y en verdad en esos momentos no le importaba si la misma madonna bajaba del cielo a decirle cosas.

Leonardo detuvo el paso al notar que había algo que le impedía caminar, una puerta, Diego sin más la abrió y ambos entraron y con sumo cuidado mientras aun tenia agarrado a leo con una mano en la cintura, cerró la puerta. El Ruizpalacios dedico una mirada rápida a lo que era la habitación y noto que era ni más ni menos que el baño de los Menchacas. La verdad el hecho de estar ahí hizo sentir más cómodo a Leo que por milagro de Madonna le había valido un pepino el hecho que alguien hubiese bajado a investigar que tanto hacían.

-Quitatela –fueron las palabras de Diego al comenzar a desabrochar los únicos 2 botones que aun tenia la camisa de leo, en un movimiento rápido el futbolista termino de quitar la camisa del güero tirándola descaradamente al suelo

-Maldita sea Dieguki no veo los botones

Leo comenzaba a frustrarse al intentar desabrochar la camisa de diego cuando de pronto, Pum! se hizo la luz, ambos hombres dieron un salto del susto, Leo se abrazo de diego tratando de esconder su aparente torso desnudo mientras Diego observaba con pánico a la persona o mejor dicho las personas que habían encendido la Luz del cuarto de baño

-Vaya pipirisnay y tu decías que Yo era un naco calenturiento, por cierto Diego Leo deberían preguntar si el baño está ocupado antes de entrar

-O sea… creo que fue el momento y así porque ni siquiera notaron que estábamos aquí –Frida estaba junto a Tizok abrazados y pues aparentemente con las ropas revueltas mientras observaban a la otra pareja de pies a cabeza

-Eh… Hola chicos? – ante la respuesta de Diego tanto Frida y Tizoc habían reído tratando de no hacer escándalo mientras Leo tan solo había levantado su ceja en desaprobación a esto

-Creo que, es hora de que nos vayamos a dormir no sist – dijo Leo mientras tomaba su camisa del suelo intentaba ponérsela a duras penas mientras a cada instante se ponía mas y mas rojo

-Creo que yo también me voy a dormir ya nos vemos mi pipirisnay, cuñado y Diego –y con su silbido característico el joven Menchaca salió del baño

-Yo también ya me voy, no quiero abusar de la amabilidad de la wendis

-Claro Diego, ten cuidado ohh y a bróchate la camisa y asi –le señalo Frida entre risas observando lo desarreglado que estaba el futbolista

-Ahhh si claro –y con algo de vergüenza comenzó a abrocharse la camisa- bueno, ahora si me voy… este nos vemos mi leo

-Si, si, nos vemos al rato Dieguki –Leo aun seguía rojo, con la camisa mal abrochada y despeinado mientras evitaba la mirada divertida de su hermana

-ahh si pero antes –el futbolista se acerco rápidamente a su novio y le planto un beso a lo cual el otro quedo sorprendido – ahora si nos vemos –y salió del baño también

-Hay pero que lindos son ustedes dos, o sea no se los han dicho y así?

-Cállate Frida y agradece que no le diré a nuestra madre que estabas en el baño con el artistuki de barrio ese

-Perdón? Pero quien fue el que estaba súper hormonal, semidesnudo y cariñoso que entro al baño sin tocar y así? –La cara que puso Leo, probablemente quedaría graba en la mente de Frida por toda su vida, si ese tipo de cosas no se olvidarían ni para ella ni mucho menos para un boquiabierto y totalmente rojo Leonardo.

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TA da! Ahhhhh no se quería hacer mas espero les gustara la escena y pues todo lo demás

Me inspiro a estas horas de la noche hahahah, creo que el próximo fic será uno de la época en Acapulco no sé si hacerlo fuerte pero bueno, se aceptan tomatazos y todo lo demás. Besos gracias por leer.

4

En los avances se muestra q…….
Pues la perla se entera de la obviedad de q Diego es gay xD
Lo siento pero es demasiado obvio lo d Diego como q para q ella no se hubiera dado cuenta ~
Ahora resulta q la culpa es de leo…

Pd: cuando se cae al alguna (no digan q leo fue el q la aventó si ella lo ataco primero) mi primera frase fue.. “andele por perra” xD