La princesa deprimida...

Paredes pintadas de un rosa pálido,
piso de cerámica color coral,
no había más que una cama
donde la triste princesa se acostaba a llorar.

Tenía todo para ser feliz,
pero sentía que algo le faltaba,
no eran joyas ni dinero
era amor, de ese, del bueno.

Ella estaba cansada de odiar y ser odiada,
y un día al saltar de la más alta de sus torres
dio su vida por finalizada…

-Versos de una suicida.