mayo!

No te olvidé.

No te olvidé, aún recuerdo todas esas manías que me enloquecían, tus defectos encantadores y virtudes dignas de admirar. Recuerdo tu agitada respiración al estar a un lado de mi, tus dulces y suaves labios, tus tiernos besos. Tus consejos y tus regaños, inclusive tus sermones y también tu sarcasmo. Imposible olvidar aquel chico que decía: “no fumes, es malo para tu salud”.. mientras sostenía un cigarro en su mano derecha. Ese chico duro por fuera y tan sensible por dentro. Olvidarte? Te vi llorar, te vi reir, también cantar… te vi feliz, te hice feliz, me hiciste feliz.

No te olvidé, ¿cómo podría hacerlo? Sólo tuve que aprender a seguir sin ti…

—  Continuará..