juez

Nunca juzgues un libro por su película - J.W. Eagan


Otras frases interesantes:

La lógica procede de la imaginación.

La persona inteligente se recupera de un fracaso la que no lo es nunca se recupera de un éxito.

La vida es larga y el placer es corto.

Dicen que todo lo negro es feo y yo digo que no es verdad porque los besos más bonitos se dan en la oscuridad.

La propiedad es una trampa. Todo lo que tienes te tiene a ti y allí donde mandares siervo serás.

La tecnología debería hacernos la vida mas fácil pero cuando de veras la necesitas no funciona.

Aprender japonés es fácil porque para decir 99 hay que decir: “casi 100”.

En el deporte no gana el más preparado sino el más listo.

Serás tan libre como te atrevas a pedir.

Para descubrir la belleza en una mujer sólo cierra los ojos al mundo abre los ojos al amor mira a su corazón y encuentra desnuda su alma.

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La parte difícil es dejar ir tus sueños… la fácil es soñar otra vez.
La soledad no es estar solo, es estar vacío. - Seneca
Don’t judge someone just because they sin differently than you.
I don’t know where i’m going from here but I promise it wont be boring - David Bowie
“Rights are won only by those who make their voices heard”  Harvey Milk
“Si no vende, no es creativo” - David Ogilvy
No hay distancia que no se pueda recorrer, ni meta que no se pueda alcanzar - Napoleón Bonaparte 
“A goal is a dream with a deadline” - Napoleon Hill
La felicidad es sencillamente buena salud y mala memoria - Albert Schweitzer
Los sueños de un hombre jamás mueren - One Piece

Notas:

Notas: Nunca juzgues un libro por su película - J.W. Eagan - 4.91 de 5 basado en 45 notas.
El juez, sentado frente al asesino y mirándolo a los ojos, que oye hablar todo un rato al criminal con su propia voz (la del juez) y encuentra además en su propio interior todos los matices y capacidades y posibilidades del otro, vuelve ya al momento siguiente a su propia identidad, a ser Juez, se cobija de nuevo rápidamente en la funda de su yo imaginario, cumple con su deber y condena a muerte al asesino.
—  “El lobo estepario” - Hermann Hesse.

Al pie de la Biblia abierta -donde estaba señalado en rojo el versículo que lo explicaría todo- alineó las cartas: a su mujer, al juez, a los amigos. Después bebió el veneno y se acostó.

Nada. A la hora se levantó y miró el frasco. Sí, era el veneno.

¡Estaba tan seguro! Recargó la dosis y bebió otro vaso. Se acostó de nuevo. Otra hora. No moría. Entonces disparó su revólver contra la sien. ¿Qué broma era ésa? Alguien -¿pero quién, cuándo?- alguien le había cambiado el veneno por agua, las balas por cartuchos de fogueo. Disparó contra la sien las otras cuatro balas. Inútil. Cerró la Biblia, recogió las cartas y salió del cuarto en momentos en que el dueño del hotel, mucamos y curiosos acudían alarmados por el estruendo de los cinco estampidos.

Al llegar a su casa se encontró con su mujer envenenada y con sus cinco hijos en el suelo, cada uno con un balazo en la sien.

Tomó el cuchillo de la cocina, se desnudó el vientre y se fue dando cuchilladas. La hoja se hundía en las carnes blandas y luego salía limpia como del agua. 

Las carnes recobraban su lisitud como el agua después que le pescan el pez. Se derramó nafta en la ropa y los fósforos se apagaban chirriando. Corrió hacia el balcón y antes de tirarse pudo ver en la calle el tendal de hombres y mujeres desangrándose por los vientres acuchillados, entre las llamas de la ciudad incendiada.

Enrique Anderson Imbert

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La azotaba, y ella subió un video para que no ascienda como juez

La hija de un juez de Texas (EE UU) publicó un vídeo en Youtube en el que se ve a su padre golpeándola con un cinturón por bajarse un vídeo y música ilegalmente de Internet. El Video puede herir su sensibilidad.

Las golpizas eran algo “habitual” en casa de un juez de EEUU, dice su hija

La hija de un juez de Texas, sur de Estados Unidos, que registró secretamente en video a su padre pegándole cuando ella era adolescente, dijo el jueves que el castigo corporal era algo habitual en su casa.

El video de siete minutos, en que el juez William Adams insulta y azota a su hija Hillary con un cinturón al menos 17 veces en 2004, se propagó como un virus en internet desde que fue subido en línea la semana pasada.

La joven, actualmente de 23 años, dijo al programa “Today” de la cadena NBC que las golpizas sucedían “de forma habitual” y por eso decidió registrarlas.

“Entonces puse mi cámara de video en el armario y cubrí la pequeña luz roja con una bufanda. Aproximadamente media hora después de preparar la cámara para grabar sucedió esto, y era increíble que yo pudiera capturar una cosa así”.

El video ha desatado una protesta pública en Estados Unidos, donde el castigo corporal -ilegal en gran parte de Europa- está permitido dentro de los hogares en los 50 estados.

La grabación muestra a William Adams -ahora bajo investigación policial- golpeando repetidamente a su hija que gritaba tras haber jugado en la computadora. También se ve a su madre golpearla una vez.

En declaraciones a la estación de televisión local KZTV frente a su casa en Rockport, Texas, el juez Adams reconoció ser el hombre que aparece en el video. Añadió que su conducta “no era tan mala como parece en la grabación”.

Al explicar por qué dejó pasar siete años antes de divulgar el video, Hillary Adams dijo a “Today”: “Esperar hasta hoy… me ha permitido distanciarme de las consecuencias”.

Sobre su padre, añadió: “Creo que ha sido castigado lo suficiente con sólo ver que algo como esto se hizo público y creo que él realmente necesita ayuda y rehabilitación. Necesitamos que vea a un terapeuta o algo así”.

03/11/2011