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Dudé harto si hacer esto porque lo encontraba muy colors, pero decidí que lo voy a hacer igual porque lo considero importante. En estas fotos pretendo mostrar algo que en algún momento me fue tabú: mis dientes chuecos. Desde que cambié losdientes de leche y aparecieron estos otros que me avergonzaban, pero me tranquilizaba pensando que algún día me los iba a “arreglar”. Cuando tuve edad de usar frenillos, no había plata, así que aprendí a sonreír pa’ las fotos con la boca cerrada, y cuando hubo plata, ya no los quería. ¿Por qué? porque decidí que me quiero tal como soy, que me caigo suficientemente bien y me esmero todo lo posible en ser mejor como persona, de modo que ha llegado un punto en que realmente me gustaría que todos pudiéramos dejar de odiar nuestros propios “defectos”, porque no son defectos en realidad, sino, diferencias o cosas que simplemente no se adaptan al modelo canónico de belleza estereotípica, rubia, delgada, alta, de dientes perfectos (que no son ni propios de mi mezcla racial) y piel blanca. No estoy dispuesta a gastar ni dinero ni tiempo ni dolor por encajar en ese cánon, porque no lo apruebo ni lo necesito; ni en mí ni en los demás. Respeto que cualquiera quiera hacerse las modificaciones que quiera, pero creo que tienen que ser para uno mismo, y no para encajar, no porque -como muchos me dijeron- “la apariencia es vital para que te den pega” o “para encontrar pololx”. Ninguna pega ni ningún pololx que me necesite por esas cosas será algo que valga la pena para mí. Dejen de odiar sus cuerpos <3