Este es el letrero de un bosque llamado Aokigahara.
El bosque tiene una asociación histórica con demonios de la mitología japonesa, habiendo poemas de 1000 años indicando que el bosque está maldito. En el siglo XIX, cuando las hambrunas y las epidemias llegó a la población japonesa, las familias más pobres abandonaban a los niños y a los ancianos que no podían alimentar. Por este motivo, surgieron historias que afirmaban que el bosque estaba encantado por los fantasmas de los que allí murieron.
Aunque no está prohibido adentrarse al bosque, se colocan multiples carteles y letreros de advertencia en varios idiomas para ayudar a las personas que van a suicidarse, a buscar ayuda de familiares antes de dejarlo todo, que piensen bien en lo que van a hacer, que no todo está perdido, etc. En fin, a mí este bosque se me hace muy bonito.