j.c

“Christianity is a religion built upon facts. Let us never lose sight of this. It came before mankind at first in this shape. The first preachers did not go up and down the world, proclaiming an elaborate, artificial system of abstruse doctrines and deep principles. They made it their first business to tell men great plain facts. They went about telling a sin-laden world, that the Son of God had come down to earth, and lived for us, and died for us, and risen again. The Gospel, at its first publication, was far more simple than many make it now. It was neither more nor less than the history of Christ.”
— J.C. Ryle (commentary on ‘The Gospel of Luke’)

Los jóvenes necesitan exhortación para ahorrarles sufrimientos y para que empiecen a servir a Dios ya.
El pecado es la madre de los pesares, y ningún pecado parece causar al hombre tantas desgracias y sufrimientos como los pecados de su juventud. Las acciones necias que hizo, el tiempo que perdió, los errores que cometió, las malas compañías con que se juntó, el daño que se causó a sí mismo tanto a su cuerpo como a su alma, las oportunidades de felicidad que despreció, las ocasiones de ser útil que desaprovechó; todas estas cosas causan frecuentemente la amargura que siente en su conciencia el anciano, empaña el atardecer de sus días, y llena las últimas horas de su vida con vergüenza y auto reproche.
- Algunos podrían contarte de su pérdida de salud prematura ocasionada por los pecados de su juventud. La enfermedad hace doler sus miembros, y vivir es un cansancio. Sus músculos se han debilitado tanto que un insecto parece una carga pesada. Sus ojos se han oscurecido prematuramente, y han perdido la fuerza que tenían. El sol de su salud se ha puesto cuando aún es de día, y lloran por su cuerpo consumido. Créeme que esta es una copa amarga para beber.
- Otros podrían contarte cosas tristes de las consecuencias de su holgazanería. Desaprovecharon las grandes oportunidades de aprender. No adquirieron sabiduría durante el tiempo cuando sus mentes mejor podían recibirla, y su memoria tenía la capacidad de retenerla. Y ahora es demasiado tarde, no tienen tiempo para sentarse y aprender. Ahora si tuvieran el tiempo, ya no tienen la misma capacidad de hacerlo. El tiempo perdido jamás se redime. Y esto también es una copa amarga de beber.
- Otros podrían contarte de algún grave error de tomar una decisión equivocada, por lo cual sufrieron las consecuencias por el resto de sus vidas. Quisieron salirse con la suya. No escucharon los buenos consejos. Entablaron una relación que fue la ruina de su felicidad. Por ejemplo, escogieron una profesión para la cual eran totalmente ineptos. Y ahora se dan cuenta de ello. Pero sus ojos se abrieron cuando ya no pueden corregir el error. ¡Oh, esta también es una copa amarga de beber!
Joven querido, cómo anhelo que conozcas únicamente la satisfacción de una conciencia que no está cargada con una lista larga de pecados juveniles. Pues éstas son las heridas que hieren en lo más profundo. Éstas son las flechas que matan el espíritu del hombre. Éstas son la dureza que penetra el alma. Sé misericordioso contigo mismo. Busca a Dios en tu juventud y te ahorrarás muchas lágrimas de amargura.
Esta es la verdad que parece haber sentido Job. Dice: “¿Porque escribes contra mí amarguras, y me haces cargo de los pecados de mi juventud?” (Job 13:26). Y también su amigo Sofar, hablando de los malvados dice: “Sus huesos están llenos de su juventud, más con él en el polvo yacerán” (Job 20:11).
David también parece haberlo sentido cuando le dijo al Señor: “De los pecados de mi juventud, y de mis rebeliones, no te acuerdes” (Salmo 25:7).
Beza, el gran reformador sueco, lo sintió tan intensamente que lo menciona en su testamento diciendo que fue una misericordia especial que, por la gracia de Dios, fuera llamado a apartarse del mundo a la edad de dieciséis años.
Si les preguntaras ahora a los creyentes, creo que todos te dirán lo mismo. “¡Ojalá pudiera vivir mi juventud de nuevo!” “¡Ojalá hubiera vivido el principio de mi vida en una manera mejor! ¡Ojalá no hubiera formado malos hábitos en la primavera de mis años!”
Joven, si puedo, quiero ahorrarte este pesar. El infierno mismo es una verdad que muchos conocen cuando ya es demasiado tarde. Sé sabio a tiempo. Lo que en la juventud siembras, en la vejez cegarás. No le des la época más preciosa de tu vida a lo que no te confortará en tu final. Mejor siembra en rectitud: cultiva la tierra fértil, no siembres entre espinas.
— 

J.C. Ryle


Muy buen cosejo, les recomiendo que lo lean *:)

¡Dios les bendiga!

'The world knows little of Christ, beyond what it sees of Him in His people. Oh, what plain clearly written epistles they ought to be! A holy believer is a walking sermon. He preaches far more than a minister does, for he preaches all the week round. Such a one does good indeed by his life, and after death what great broad evidences he leaves behind him! We carry him to the grave without one unpleasant doubt! Oh, the value and the power of a growing Christian! The Lord make you and me such!' 
— J.C. Ryle/D.L. Moody

I’m often conflicted as to why someone would hurt her. She has the biggest eyes, illuminated by her sincere kindness. If you look into them, no matter who you are, you see your reflection. A virtue of her selflessness. She puts the world before herself. And for the world she puts on a smile. She welcomes life as it comes and escorts it out as it goes. No time for holding on to something gone in her agenda. She seems complex, a characteristic of those who have it all figured out. Or those who have discovered their worth. She is a milestone in every life she is involved in. And I can’t wait for the day she becomes someone’s glorious destination.
—  J.C.