Espiritualidad del anti-imperialismo. Parte I

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El imperio, ídolo omniabarcador

Imperio e imperialismo parecían palabras muertas, pero la realidad las ha resucitado. Hoy no basta hablar de opresión y de capitalismo para describir la postración de las grandes mayorías de este mundo. El Norte y las multinacionales lo someten, como no se había conocido antes. Y muy en especial Estados Unidos. Es el imperio actual.

Impone su voluntad sobre todo el planeta, con un poder inmenso, guiado por el pathos del triunfo, en todos los ámbitos de la realidad y a través de todo: economía que no piensa en el oikos, industria armamentista y su control, comercio inicuo e injusto, información manipulada o mentirosa, guerra cruel, terrorismo con apariencias legales y barbarie sin miramientos, irrespeto y desafío al derecho internacional, violación de los derechos humanos cuando es necesario, destrucción de la naturaleza… A la larga lo más grave es quizás la contaminación del aire que respira el espíritu humano que se impone en el planeta: la exaltación del individualismo y del éxito, como formas superiores de ser humano, y el irresponsable disfrute de la vida como algo que no admite discusión, sin reparar en recursos (de modo que un deportista, cantante o actor de cine puede ganar lo equivalente a un alto porcentaje del presupuesto nacional de una país subsahariano).

 Todo esto asusta, y sin embargo el imperio proclama que es bueno que el mundo sea así. Es buena noticia, eu-aggelion; el advenimiento del fin de la historia, el eschaton; la aldea global, la basileia tou Theou. El ser humano de hoy es afortunado de vivir en este mundo, y el imperio tiene la misión divina de defenderlo y extenderlo.

 No se habla de teocracia, pero el imperio es concebido desde categorías religiosas. Como la divinidad, goza de ultimidad y exclusividad. A la acumulación de poder no se le pueda tildar de peligro que tiende a destruir al débil, sino que es expresión de la realidad divina e instrumento que garantiza su presencia en el mundo. Como la divinidad, también el imperio ofrece salvación, cuya forma suprema es el buen vivir. No admite discusión, y nadie puede impedirlo. Exige una ortodoxia y un culto, y, sobre todo, como Moloch, exige víctimas para subsistir. ¿Y los pobres de este mundo? Sólo les quedan las migajas de Lázaro.

 Asusta la maldad imperial y asusta su desvergüenza. Y entonces viene la pregunta: ¿Y nosotros, qué hacer?

 Otros concretarán los contenidos, teorías y praxis de esa política liberadora. Nosotros nos concentramos en la espiritualidad anti-imperialista, es decir, el viento, el impulso, el espíritu, que mueve a los seres humanos a luchar contra el imperio y transformarlo en el reino de la fraternidad.

Jon Sobrino

Muchos ubican a la autoridad última que gobierna el proceso de globalización y del nuevo orden mundial en los Estados Unidos. Los que sostienen esto ven a los Estados Unidos como el líder mundial y única superpotencia, y sus detractores lo denuncian como un opresor imperialista. Ambos puntos de vista se basan en la suposición de que los Estados Unidos se hayan vestido con el manto de poder mundial que las naciones europeas dejaron caer. Si el siglo diecinueve fue un siglo británico, entonces el siglo veinte ha sido un siglo americano; o, realmente, si la modernidad fue europea, entonces la posmodernidad es americana. La crítica más condenatoria que pueden efectuar es que los Estados Unidos están repitiendo las prácticas de los viejos imperialismos europeos, mientras que los proponentes celebran a los Estados Unidos como un líder mundial más eficiente y benevolente, haciendo bien lo que los europeos hicieron mal. Nuestra hipótesis básica, sin embargo, que una nueva forma imperial de soberanía está emergiendo, contradice ambos puntos de vista. Los Estados Unidos no pueden, e, incluso, ningún Estado-nación puede hoy, constituir el centro de un proyecto imperialista. El imperialismo ha concluido. Ninguna nación será líder mundial, del modo que lo fueron las naciones modernas europeas.
—  Imperio, Antonio Negri
A Glimpse Of A Post Imperial Latin America

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It was a very familiar display.

Different regiments of the Nicaraguan armed forces marched into the Plaza of the Revolution. They moved past an eternal flame, marking the grave of Tómas Borges, and glided past a giant portrait of a young Augusto César Sandino.

Borges was one of the young, student radicals who helped overthrow the U.S.-backed regime of Anastasio Somoza. Sandino, of course, is the symbol of the revolution, the rebel who helped lead a successful guerrilla war against an invading U.S. military starting in the late 1920s. 

There was pomp, there was circumstance. A band played and President Daniel Ortega stepped on stage, understated in a zip-up jacket and a baseball cap.  

Usually, revolutionary leaders like Ortega, Venezuela’s Hugo Chávez and Cuba’s Fidel Castro step to the podium and decry the great evil to the north. They rail against the yanqui imperialista, their rhetoric bouncing across the plaza and sparking a populist fervor. 

But something different happened Wednesday night in that plaza.

"I want to recognize the effort of the United States, of the President of the United States, Barack Obama, and the effort their military makes in our Caribbean," Ortega said. "We are contributing to detain the drug traffic headed into the United States market, which is headed to poison their people. We are contributing with that great nation, with those people. It’s an effort the Nicaraguan people do on principle, on principle. Even if the U.S. didn’t give us a single ship, we’d continue this effort as we’ve been doing it with all certainty. But we appreciate this gesture."

It might all be temporary; it might not mean much. But at the moment it felt like a display of a Latin America coming to terms with a post-Monroe Doctrine world, a Latin America that has stopped worrying about the outsized influence that the super power to the north has wielded in the region. 

Earlier in the week, I spoke to Jacinto Suárez, the foreign minister of the Frente Sandinista de Liberacíon Nacional. 

He said Nicaragua is willing to work with Russia and is willing to work with the United States. 

"This," he said, "is a new world." 

muchas hablan de solidaridad, pero aún así nos hablan en la lengua de los imperialistas, muchas gracias hermana redhester por hablarnos en nuestra lengua materna al unirte con nosotras para solidarizar con nuestra lucha <3

NO extraño México. No. Extraño los tacos de chuleta, los de bistec, los tacos al pastor, los de lengua de Rabaúl y los de mixiote de Soriana. Extraño las alitas los jueves, y los tacos de queso crema que mamá a veces hace para desayunar. Extraño (en pleno invierno de este lado del mundo) el bacalao, el ponche, los romeritos y el pavo con gravy de tamarindo de mamá. Extraño la barbacoa, la birria y las carnitas (sobre todo los domingos). Extraño los nachos con carne de Six Flags, los hotcakes del iHop, las pizzas con queso en la orilla de PizzaHut (los placeres imperialistas). Extraño el sushi de Plaza con mis amigas, los moros con cristianos, los camarones al aguachile, el chicharrón en salsa verde de Ernesto y el pozole de mamá. Extraño las quesadillas, Dios, y las flautas. Extraño las tortas de tamal de rajas, el mole y la tinga. Extraño el arroz rojo de mamá, los Peperami, el Yakult y los Takis. Pero no se confundan, no extraño México. Sólo eso.

Di Battista OK. E ora che si fa? Scendiamo in piazza?

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Sono sostanzialmente d’accordo con quanto scritto da di Battista. Anche se il terrorismo dell’ISIS non è il terrorismo di chi si difende da un’aggressione imperialista e colonialista (come quello degli Algerini durante la guerra d’indipendenza o quello dei Palestinesi oppressi dai Sionisti). L’ISIS è esso stesso – come è stata la banda di Bin Laden - una creatura artificiale dell’imperialismo che le bombe le mette, non alla metropolitana di New York, ma nei mercati sciiti di Baghdad o negli edifici pubblici di Damasco.  Di Battista quindi ha sollevato un problema giusto ma con un esempio non calzante. Bisogna comunque difenderlo dai soliti avvoltoi in malafede, primo tra tutti i pennivendoli di Repubblica.  

Si, ma ora che si fa? A breve ci sarà la discussione in Parlamento per approvare un’altra “missione umanitaria”: una nuova guerra “a difesa dei Yazidi e Cristiani minacciati dal terrorismo”. In realtà una nuova guerra contro la Siria nella quale il terrorismo - anche quello portato avanti dai tagliagole sponsorizzati dal nostro Governo e dal London Group – ha fatto finora 150.000 morti.

E sono previste mobilitazioni.

 Che vogliono fare gli Attivisti Cinque Stelle (ad esempio, quelli napoletani)? Continuare ad appiccicare santini su Facebook come hanno fatto durante l’aggressione a Gaza? O scendere in piazza con chi dice no alle guerre: dalla Palestina, alla Siria, all’Ucraina, all’Iraq?

Francesco Santoianni

www.francescosantoianni.it

Que la alegría rompa la tristeza, la Resistencia Palestina ha triunfado

Que la alegría rompa la tristeza, la Resistencia Palestina ha triunfado

Carlos Aznárez

Que nadie, menos los políticos del régimen terrorista y los imperialistas que suelen aparecer a la hora del triunfo, quiera sacar rédito de lo conseguido

Gaza hierve de multitudes que, por fin, pueden sonreír después de una larga noche de bombardeos permanentes que duraron 50 días y destruyeron gran parte de la infraestructura de la Franja. Hoy mismo, el invasor sionista se fue…

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By @jhonathan288 “Fidel, fidel, que tiene Fidel que los imperialistas no pueden con él!!! 88 años” via @PhotoRepost_app

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