hencer

Querido Sol:

Bienvenido a mi océano, a veces hace frío otras veces es muy cálido. Usted tiene parte de la responsabilidad en ello, bueno en realidad es su responsabilidad; desde que usted llego a este espacio hay tormentas si, pero eso es meramente pasión. Cada vez que cae un rayo y abraza la marea el cielo se tiñe de azul rojizo, si eso existe se llama Ilusión. Estoy muy feliz tan feliz que cada amanecer es un paso para llegar a usted, para que su flama queme mi piel. A la orilla de mi Océano hay cristales, cientos de cristales que las olas arrastran a la arena para contar los días, cuando la luz refleja en ellos las nubes desaparecen y puedo contemplarlo mejor.