feuerfreiscream

Niña, te viera despertar
aunque el sueño me agotara a diario
te levantara de la mano antes de correr
te llevara por todos lados
cierta tranquilidad besada entre salto y salto

Niña, te abrazara la espalda
aventaras tu todo sobre mí
te tomara invisible desde donde sea
y te pintara hoy tan a color como en mi mente
sólo certeza de kilómetros
imborrables por completo, ni yo, ni nadie

Eso soñé, niña
hace un par de ciudades
un par de desvelos
un par de besos
hace unos cuantos tú y yo menos…

Siento no haber asistido a nuestra cita, pero no, no te he olvidado pequeña, debes saber que ya no asisto ni a mi vida, odio las películas monótonas y las escenas me parecen conocidas, así que no, no me agrada pequeña, estar en la butaca más lejana a la pantalla, sólo me permiten ser otra espectadora la proyección mientras todos aclaman por un mejor guión, pero ¿qué hago? pequeña, si me cambiaron el cargo, si ya no dirijo esta función, si por ahora sólo limpio los restos que dejó el público de hoy, decepcionado por tan melancólica comedia, limpiaré bien pequeña, hoy me retiro a casa, sin paga alguna, sin agradecimientos ni saludos, pero mañana vuelvo a hacerlo mejor aún y quizá, sólo quizá, nos veremos pequeña, nos veremos en el espejo otra vez, felices luego de una larga jornada de dirección, de ese libreto que perdí de las manos hoy.

Aunque enfríe y levante la ola de frío 
mi ácido vaho echando en falta el vino
y como si por si mismo tomase camino
tembloroso mi brazo no va a cooperar
pero el instinto cretino, ansioso, aburrido
me ahuyenta las ganas del paso ensanchar
y me devuelvo las palabras a la boca
aunque huela al hábito frígido de descolgar.