extremosdelacordura

Me pregunto muchas veces porqué soy así, porque tengo que ser tan consciente de que la vida es una mierda, que tal como la vivimos, tal como la sociedad nos impone una rutina, unas obligaciones, unas normas, unas prohibiciones, es difícil vivir, es un sinsentido, esto no es vida, y a veces pienso que para vivir así, mejor no vivir.Hay quién se pone metas, objetivos, cree en algo: en un dios, en el amor, pero es difícil creer en algo, sino crees siquiera en ti mismo y en que tiene algún sentido el que cada día te levantes, vayas al trabajo, te conviertas en una especie de máquina durante unas ocho horas y luego vuelta a casa, y así día tras día. Nadie está contento y sin embargo no hacemos nada por cambiar las cosas porque no sabemos qué es lo que podemos hacer, no sabemos cual es la solución porque no la hay, la única solución, y aunque parezca absurda, es vivir en una dulce ignorancia, ser un iluso, un estúpido que no piensa ni ve más allá que lo que alcance su mirada. No aspirar a nada más que las migajas del pastel que caigan en tus manos, y ya está, ser un conformista, sin apenas voluntad ni decisión, una especie de marioneta que ni de moverse se preocupa porque ya hay otros que se encargan de ello.
—  Cioran Emil / Tormentos / En plena tempestad  (fragmento)
Lo peor es que te preguntas de dónde vas a sacar bastantes fuerzas la mañana siguiente para seguir haciendo lo que has hecho la víspera y desde hace ya tanto tiempo, de dónde vas a sacar fuerzas para ese trajinar absurdo, para esos mil proyectos que nunca salen bien, esos intentos por salir de la necesidad agobiante, intentos siempre abortados, y todo ello para acabar convenciéndote una vez más de que el destino es invencible, de que hay que volver a caer al pie de la muralla, todas las noches, con la angustia del día siguiente, cada vez más precario, más sórdido.
—   Louis-Ferdinand Céline / Viaje al fin de la noche (fragmento)
Desde tiempo atrás, había adquirido la costumbre de dar todos los días un largo paseo, hiciese el tiempo que hiciese, y en estos paseos pensativos gozaba a veces una felicidad singular, una felicidad llena de melancolía, de desprecio al Mundo y a mí mismo.
—  Hesse Hermann / Demian (fragmento) 
Mi historia no es agradable, ni dulce, ni armoniosa, como las historias inventadas; tiene el sabor de la insensatez y la confusión, de la locura y el sueño, como la vida de todos los hombres que ya no quieren seguir mintiendose a sí mismos
—  Hesse Hermann / Demian / Introducción ( fragmento)