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Hace poco entré en un ciclo de ilustración, mi idea es dedicarme a esto el día de mañana, y para ello debo tener el título oficial que certifique que soy ilustrador. Estos días en clase hemos estado experimentando con tinta, y aquí les dejo dos de los trabajos realizados, un entramado a lineas de Britney Spears, realizado con rotuladores rotring de distintos grosores y un emblocado de Marilyn Monroe. El emblocado consiste en plasmar únicamente la luz y la sombra, como si fuese una mancha.

Espero que les guste ;)

Entramado

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El cuento no es tan sencillo, proviene del tiempo antes de su tiempo juntos envueltos en sábanas, como si en el firmamento tuviera lugar un big Bang del amor que encuentran, que pensaban y no pusieron en practica. Infinidad de veces se vieron reflejados en las pupilas, el concepto magnético que congela los espacios y tiempos, los hace inmortales, los hace perfectos, los vuelve invisibles… tomando por sorpresa sus acciones reprimidas sin ser guiados por instintos, se toman de las manos, se abrazan con cariño, ambos son niños, sin pensar que sus caminos tomaban rumbos con muchos grados de separación. Después que los astros dejaran su juego y ponerlos nuevamente de frente, solo bastaron segundos y que sus cuerpos y mente reconocieran su contrapunto esperando a tomar las armas y atacar los malditos obstáculos que en su momento les impidió ser felices. No sería fácil, enfrentaban por completo hordas de problemas que han sabido lidiar, pero aun queda camino mi amigo, es tan fascinante y enredado tal cual lo son estas líneas, pero si la terminas con paciencia vas comprendiendo que entraman el modelo único el que comienza distante en los extremos, confluyendo en la única línea que nos separa.


Lagarto~

Prabal Gurung x MAC

Se acerca otoño/invierno y está muy bien estrenar nuevo guardarropa pero, ¿qué onda con el maquillaje? También nuestro make up debe recibir la nueva estación con los tonos y texturas adecuadas para la época más nostálgica del año (mi favorita).

Justo para entonces llega la colección del diseñador Prabal Gurung para MAC, con labiales, brillos, delineadores, sombras, polvos bronceadores y brochas en tonos increíbles. Increíble también el diseño de cada pieza, un entramado dorado inspirado en el trabajo de Nick Knight.

Los precios de los items de esta colección van de los 20 a los 70 dólares, los cuáles podrás encontrar a partir del 26 de noviembre en Ultrafemme.

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 En 2011, la ONU declaró el acceso a internet como un derecho humano. Sin embargo el acceso por sí mismo no necesariamente garantiza toda una serie de derechos que se hacen posibles gracias al intercambio de datos en internet. Aleida Calleja hace énfasis en esto último al considerar que a los gobiernos les queda pendiente legislar en esta materia. Al ser una plataforma tan joven, hace falta que se arraiguen las prácticas que en ella se ejercen para poder hacer marcos legales de peso.
Algunos casos como el de PhotoDNA dejan ver el complejo entramado jurídico que hace de internet un espacio que se debe legislar siguiendo una nueva lógica. La herramienta de Microsoft detecta contenido con pornografía infantil en correos y pone la información a disposición de las autoridades. Los detractores de esta tecnología argumentan que la privacidad de la correspondencia en línea se vuelve entonces vulnerable.
¿Qué derechos se ven posibilitados con el uso de internet?

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Viajar con niños: Ciudad medieval de Carcasonne, Francia.

La segunda parada en nuestro viaje a Disneyland París en coche ha sido
la ciudad medieval de Carcasonne, que es la más antigua fortaleza de Europa y probablemente la que en mejor estado se conserva.

Para los niños es toda una experiencia imaginarse caballeros andantes, reyes, princesas y fosos con cocodrilos (y tiburones, según mi peque), bajo el puente levadizo de la entrada del Castillo.

Recomiendo hacer la ruta por dentro a partir de los 7 años de edad, ya que el recorrido dura más de una hora, pero merece la pena porque está totalmente restaurada y en perfecto estado.
Si vais con niños más pequeños, lo ideal es hacer la ruta en el tren que rodea la fortaleza por fuera, donde una locución va explicando los pormenores del monumento.

A los alrededores de la fortaleza hay todo un entramado de hoteles, restaurantes y tiendas donde se pueden comprar armaduras, arcos, espadas de madera, escudos y cascos para los niños con lo que se sentirán auténticos caballeros medievales.
Las calles están llenas de encanto y hay rincones dignos de fotografiar.
A mis mayores les encantó la visita, y el bebé alucinó con el tren.

En este mundo no somos los únicos seres vivos, ni tan siquiera los únicos animales, menos aún los únicos animales sensibles, y ni tan siquiera cerca de ser los únicos con conciencia y sintiencia.
En este pequeño diagrama se encuentra la mayoría de las especies de seres vivos en este planeta y ahí entre todo ese entramado de nombres, en un lugar muy pequeñito que estamos nosotros los “homo sapiens”.

Ubicate, no somos exclusivos y especiales.

Tan sólo una especie más viviendo en este planeta.

No te creas cuentos de superioridad y empieza a vivir la realidad.
El consumo de animales es innecesario y cruel, por lo que necesitamos como sociedad superarlo.

No a la discriminación por especie. Los animales no son algo, sino alguien…

Ellos te hacen falta: los intraemprenedores

(Texto publicado originalmente en el periódico El Universal en abril de 2014) 

Busca que dentro de tu empresa existan aquéllos capaces de innovar, ser creativos y transformar a la organización, vaya, que sean intraempren- dedores 

Si tú ya tienes tu propia empresa, deberías pensar en rodearte de ellos. Son creativos, innovadores; saben sortear el entramado burocrático y romper las reglas a su favor. Se les ha llamado “intraemprendedores” y según los especialistas que han estudiado el fenómeno, son los que más rápidamente transforman a una organización. Tienen las características de los emprendedores pero ellos lo hacen desde el interior.

"Mientras los emprendedores escogen la autonomía y la celebridad, ellos escogen escala e impacto. Mientras los emprendedores prefieren el control, estos individuos tienen la habilidad envidiable de hacer las cosas desde el interior de sistemas masivamente complejos. Ellos son jugadores igual de importantes que los emprendedores, pero detrás de bambalinas", explica un estudio realizado en conjunto por Allianz, IDEO, Skoll Foundation y SustainAbility, algunas de éstas organizaciones dedicadas a impulsar este tipo de emprendimiento.

El término fue utilizado por primera vez a finales de la década de los setenta por Gifford Pinchot, profesor de negocios, emprendedor, y fundador de la primera escuela que impartió un MBA (Maestría en Administración y Negocios) en negocios sustentables, en una investigación realizada en conjunto con su esposa. En este análisis, se plantea la necesidad de que en las grandes corporaciones los empleados comenzaran a realizar actividades propias del emprendimiento. Ahí se acuñó la palabra de “intraemprendedor”.

"La gente tiene un enorme potencial para el bien, la penetración, creatividad y para el trabajo. Gran parte de este potencial se encuentra atrapado dentro de las limitaciones de las grandes organizaciones jerárquicas actuales. El desarrollo del emprendedor es un paso más adelante para liberar individuos y nuestras organizaciones y sociedades deben construir vidas más plenas, ricas y productivas… el intraemprendimiento es una idea a la que le ha llegado el tiempo", dice Pinchot.

Una de las características principales y que de hecho, lo constituyen como un intraemprendedor es la de tener nuevas ideas. “La mayoría de verdaderos innovadores, están detrás de las puertas de las corporaciones gigantescas del mundo”, asegura el análisis hecho por varias organizaciones. Éste los describe como integradores, solucionadores de problemas y facilitadores; suelen tener habilidad política, tacto, facilidad para trabajar en equipo y paciencia, porque para llevar sus proyectos a cabo, necesitan carisma y una “hábil manipulación” del capital intelectual y financiero de la organización.

En tu empresa seguramente hay un intraemprendedor o al menos, no le falta la innovación. De acuerdo con un estudio realizado por un par de profesores de liderazgo y publicado en la Harvard Business Review en el que analizaron una firma de 5 mil empleados, al menos 250 eran innovadores naturales. De éstos, 25 eran grandes intraemprendedores.

Vijay Govindarajan y Jatin Desai, los autores, aseguran que los intraemprendedores ya están en una empresa, y que el detalle está en encontrarlos. “Estos individuos no son siempre parte del talento que es sobresaliente ya en la empresa, ni son rebeldes e inconformistas de manera obvia. Pero son únicos y ciertamente lo opuesto a un hombre de organización. Cuando los encuentres y los apoyes, la magia entrará a tu empresa”, aseguran, ya que éstos pueden transformar la organización más rápido que cualquier otro gracias a que son “pensadores libres y motivados” y “maestros en navegar alrededor de la burocracia y de la inercia política”.

Juan Carlos Bilbao, coordinador de Ciudadanía Económica para Todos de Ashoka, los describe como “gente apasionada, que repiensa las cosas, está incómoda con el statu quo, cuestiona su contexto, no está conforme con lo tradicional, que es altamente visual, se apoya en nuevas herramientas creativas y que ve el valor que surge de apoyarse en aliados no tradicionales como organizaciones sociales porque ve fortalezas”.

La capacidad de captar ayuda de organizaciones sociales lleva a un término que suena fuerte en este ámbito y es el del “intraemprendedor social”. Éste es definido como “alguien que trabaja dentro de grandes organizaciones y desarrolla soluciones prácticas para resolver retos sociales o medioambientales donde el progreso está obstaculizado por las deficiencias del mercado”, de acuerdo con el estudio realizado en conjunto.

¿Cuál es la diferencia entre el intraemprendedor social y el intraemprendedor? Que el primero deja en segundo lugar el objetivo puramente económico, mientras que el acento está puesto en la parte social y medioambiental.

En realidad, estos términos no debieran de ser diferentes y en un futuro, podrían referirse a lo mismo, ya que las empresas cada vez más, presionadas por las exigencias del mercado y de los consumidores, están enfocando sus esfuerzos a ofrecer un valor agregado que vaya en consonancia con el interés social y medioambiental, explica Bilbao.

Un estudio lo demuestra: los productos y las empresas que tendrán éxito en un futuro serán aquéllas que hagan el “bien”, es decir, que además de ofrecer un producto o servicio, tengan como prioridad esta parte social y medioambiental, sostiene un documento de la consultora Havas Media. En este sentido, la muestra realizada arrojó que 80% de los consumidores están preocupados porque las empresas actúen de forma responsable.

Un riesgo siempre latente es que las empresas no identifiquen a tiempo a sus intraemprendedores y éstos abandonen la organización. Según cifras de Tomas Chamorro-Premuzic, profesor de psicología empresarial en la Universidad de Londres, 70% de emprendedores exitosos incubaron sus ideas de negocio mientras estaban empleados por alguien más. Sin embargo, migraron de esas empresas por una falta de buen liderazgo, es decir, porque, entre otras cosas, no fue identificado su talento. Cuando una organización no le da a estos agentes de cambio la posibilidad de desarrollar sus ideas, éstos suelen frustrarse y abandonar a la empresa, explica Bilbao. Sin embargo, poco a poco esta reflexión está permeando a las empresas y las está llevando a transformar la manera de impulsar este tipo de pensamiento porque al final, esto les retribuirá de manera positiva y les permitirá crecer de forma más rápida.

A K

Al cantar de los grillos te amaré con rabia y desespero, con sudor y esmero te apaciguare nocturno; cavilante siempre 2 pasos delante encontrando en tus entrañas sangre y pulsión

Con desenfreno morder el redondel de tu piel; con nostalgia acabare amaneciéndote de manera serena y estruendosa en el tropel del sinsentido que exudan 2 órganos llamados piel

En humedad, que perdida en sequía y calor, asfixia al elefante  que de mis sueños es fiel en andares parsimoniosos

De cantares de albas que nunca han de escucharse

(Cual ruin infame que asesina por instintos de confusión, por placer enredado en entramados de concreto y asfalto

Entre obras que nunca terminan en ser, que destruyen el alma natural del quehacer)

De contagio te daré mi sed de libertad para con ello acompañar mi ira encausada en la pasión del suspiro que en ti encontré

Triste… triste corcel de los 2 únicos colores

Negro y blanco

Espanto que atraviesa el rango y logra sensaciones de lujuria al amanecer

Decaer y sucumbir en tu ombligo, a ello me obligo

Deja ya correr con desenfreno la lujuriosa tempestad que como dintel soporta tu virginidad de espíritu  temeroso del yo desnudo que gritas por recorrer

Penetración, caricias por doquier

Que la geografía te sea indiferente para tocar, oler, rasguñar, morder…

Morder con rabia la rabia por contener

Eso describe el amor desde la piel

HOLA MUNDO

La conexión entre seres humanos es simplemente maravillosa. Impresionante es el hecho de cómo cada persona encaja en un agujero dentro de la homónima y así… conformando el entramado de lo que llamamos empatía, y que por tanto, puede llevar a un nuevo mundo de posibilidades.

La conexión es solo el principio, lo que viene después es mucho mejor —y no necesariamente por que sea una cuestión positiva— y más interesante. Lo que sigue se asemeja a un efecto dominó en acción, bajo una tormenta tropical y un tifón que se avecina. La compleja red de empatía es una fuerza que se desliza entre ficha y ficha, palabra con palabra y gesto con gesto.

Oh, lo siento, he ido muy rápido, tanto que no me ha dado tiempo de presentarme. Mi nombre es Fabio Barceló, algunos me dicen Fab, unos tantos me dicen Barceló —demostrando así que nuestra relación es meramente de compañerismo laboral—, sin embargo, quiero hacerte una petición: quiero que me llames ‘imbécil’. Tal cual has leído, soy un imbécil

Ya que tienes una manera de llamarme, continuemos con la temática que más arriba trataba.

Te parece aburrida, ¿verdad? Mejor hablemos de otra cosa.

No te trataré mal, ni te juzgaré. Ni siquiera sé quién eres, pero para mí es un placer que cualquier persona invierta su tiempo para charlar conmigo.

Este no es un texto como cualquier otro, quiero que lo tomes como si de una charla se tratase. Ahora bien, me gustaría saber tu nombre y si eres hombre o mujer, o un alienígena, quizá. Ahora mismo imagíname como una persona con los ojos vendados. Sólo puedo escucharte, pero no distingo si tu voz es masculina o femenina. Soy un imbécil y los imbéciles no sabemos de eso.

Si quieres saber cómo estoy puedes seguir leyendo esta línea, sino, puedes saltar a la siguiente. Yo me encuentro vivo, escribiendo… digo, hablándote a ti. Estoy vivo y de la única cosa que estoy seguro. Tengo una severa crisis emocional crónica, pero ese no es el punto ahora, amigo oyente —recuerda que estamos en una conversación, tú no estás leyendo—.

¡Vamos! Cuéntame de ti, ¿qué has hecho en estos días? ¿Estudias? ¿Trabajas? ¿Estás en el paro? ¿Cómo has vivido en los últimos meses?

Siento atacarte con tantas preguntas, pero estoy muy interesado en saber sobre ti, de hecho, no sólo quiero saber de ti, quiero tomar tu consejo. Necesito el consejo de alguien y ya que estás aquí quizá podrías ayudarme. Se trata de un texto, quiero escribir un texto, amigo oyente, pero no un texto para mí, no quiero escribir un texto egoísta movido por ideales exclusivamente de mi persona. Quiero escribir algo que no salga de lo cotidiano, que incite por sí mismo al lector a seguir leyendo.

No sé cómo hacer tal cosa, y quizá tú no tienes idea ahora, pero pronto algo se te ocurrirá. Si has llegado hasta este punto, puedo confiar plenamente en tu palabra. De momento hablemos de otra cosa.

¿Te gusta comer? Yo no soy muy bueno cocinando, pero tú podrías hacer algo para mí. A mi me gusta mucho cocinar, a pesar de todo, no sé nada, pero disfruto de embarrar mis manos con ingredientes y ayudar a alguien más en lo que sea que esté preparando. ¿No te gusta ayudar a otros? ¿Consideras que es necesario un modus operandi a la hora de ayudar a una persona? Te hago esta pregunta porque a pesar de que yo no sé cocinar, estoy dispuesto a ayudar a cualquier otra persona a hacerlo. Claro, ese soy yo. No sé si quiera qué opinas al respecto. ¿Harías algo por alguien aunque no supieses qué hacer?

Parece una pregunta trampa, pero no sabes las cosas sino hasta que las intentas. Más vale decir: ‘lo intenté’ a ‘pude haberlo intentado’. No te cierres nunca, amigo oyente. A veces las personas se sienten mejor a sabiendas de que alguien tuvo la intención de tenderles la mano y eso es lo maravilloso de ser humano.

No sé qué más decirte, no tengo más ideas. ¿Sobre qué te gustaría hablar? Ya he tocado los temas que se me han ocurrido pero te noto muy callado, quítate esa cara de soberbia, de sabelotodo, de escéptico. Estás hablando con un idiota, deberías tratar de reírte conmigo — o de mí, tú eliges— y aceptar que estás jodido. Estás jodido, mon cher. ¡JODIDÍSIMO! Y es que no terminaría hoy de decirte cuán jodido estás… porque yo también estoy tan jodido como tú.

Sentarse en una banca de la universidad y ver a las gentes pasar, tan cerca, tan juntos y al mismo tiempo tan distantes y solitarios los unos de los otros. Así tal cual estamos tú y yo. Estamos cerca, estamos teniendo una conversación que puede ser o molesta o bien puede ser amena; es tu decisión. Una pantalla nos separa, querido amigo, nos separa cada letra de esta de esta conversación y nos separa cada persona que transita el pasillo de la universidad, pero sobre todo, nos separa el miedo a separarnos.

Nos separa el miedo a no saber escribir, el miedo a decepcionar a tu lector. Por eso te pedí asesoría, aunque empiezo a creer que no tienes idea de cómo ayudarme. No obstante, lo has hecho. Me has ayudado y te agradezco. No tengo más que ofrecerte salvo la satisfacción de que has colaborado con una pobre alma que yace con los ojos vendados.

Ahora bien, te preguntarás ‘¿De qué carajos estás tú hablando?’

Y me despediré contestándote con la siguiente pregunta:

¿Qué deseas escuchar, mon cher?

El delicado entramado de yeserías y alicatados del Patio de los Leones, de los Palacios Nazaríes de la Alhambra de Granada. Los ornamentos, al tiempo que reflejan las luces entre las filigranas, declaman versos y casidas. Se puede decir que es un palacio hecho de poesía.

Pedaleando entre las piedras

Después de dar muchas vueltas en bicicleta llegué al Ferrocarril, un lugar solitario y rodeado de pasto verde rebelde que crece bajo los tablones y ciertas veces amarra  piedras para no dejarlas salir. 

Como si fuera un cemento natural, mi bicicleta iba pasando por ese entramado de raíces con seguridad de no tropezar. Al tiempo iba escuchando música, un poco de Daft Punk, instant Crush, Moby y su gran canción Extreme Ways, y si mal no recuerdo Le Blogotheq con buenas mezclas. 

Pedal tras pedal solo veía  antigüedades arrojadas al riel, peluches, ropa interior y muebles… al ver solo me imáginaba miles de historias de como pudo llegar cada cosa allí. Ciertamente el ferrocarril es un lugar donde todos van a botar sus malos recuerdos, todo lo que daña y mortifica. 

Acepto que alguna vez arroje mi vida allí, me olvidé de mi hasta ser yo mismo un cargo de conciencia. La verdad nunca me gustaron las armas pero mis palabras hicieron caer miradas que nunca jamás volvieron a sostenerse fijamente. 

Como si cada palabra fuera una cachetada y una sátira a la opinión ajena.

Todo eso pensé mientras mantenía el equilibrio en las piedras, fue una analogía que surgió en medio de tantas cosas viejas y deterioradas. Fue un viaje al pasado visto con una sonrisa. Ya todo superado.

¡Casi que no! Fue la música la que hizo robustecer mi animo frente a tanta porquería. 

Cuando estaba en ese clímax, pareciera que el playlist de mi celular estuviera de acuerdo conmigo al poner Modal Soul de Nujabes. Fue como pasar de 10% de batería a 100% de energía para cantar duro, sin pena de ni mierda, pues había uno que otro loquito durmiendo entre la maleza y al verme pasar solo me mostraban el dedo gordo: Todo bien.

La verdad no hay nada más chévere que ver un loquito sonriendo, es como ampliar el espectro de felicidad hasta el final de los rieles…  solo me daban un silogismo de felicidad infinita.

Después llegué a un potrero con el pasto alto, muy diferente al de los rieles, era difícil andar, pues la espesura verde me llegaba a las rodillas y tuve que dejar la bicicleta retirada de esa maraña.

Simplemente quería acostarme, fumarme un cigarro y ver con claridad lo tacaño que estaba siendo el cielo con ese atardecer.

Estando allí y tratando de rescatar lo poco que quedaba de sol, puede entender que ya todo estaba superado. Ahora puedo decir que nada me preocupa,  la tranquilidad me encontró a mi en medio de recuerdos viejos para llevarme pedaleando por donde a ella se le antoje.  

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