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Thinkin out loud Cover- Ian Duhart

@SoudaBrooklyn / themuseumofmodernart: Regram from @t_w_o of the CEPAL building in Santiago, Chile, designed by Emilio Duhart in 1960-66. Over the past few days several cities across Latin America hosted InstaMeets in celebration of the upcoming MoMA exhibition “Latin America in Construction: Architecture 1955–1980” (March 29, 2015–July 19, 2015). The goal of the project is to show the current context of these buildings, and how people see and use them today. In addition to the InstaMeets, the global @Instagram community is invited to share their photos of locations featured in the exhibition using the hashtag #ArquiMoMA. Select photos will be featured on a display in the exhibition galleries and on moma.org. More info at moma.org/arquimoma (link in profile).

Posted by SoudaSouda
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Hawk Jones (1986)

I think this one actually blew my mind. I feel like so much happened and there’s so much to say, but it all seems like a blur now. What have you done to my brain, Hawk Jones?

There’s something so amazing and unnerving about children pretending to be adults. It all seems like your regular ol’ sassy partners and incompetent police chiefs until you’re exposed to an excrutiatingly long scene of flirtation at a milk bar.

For the pre-show, we were treated to a montage of trailers for other crime/kids movies intercut with scenes from a homemade X Files parody video starring Last Blast co-founder Peter Kuplowsky as a wee child in a tuxedo. It was amazing.

Some Girl’s Summary: This about sums it up.

Rol Kyeron

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Kyeron Duhart

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Kyeron Duhart

¿Hola?

May 2 · Sent from Web

Lyche Pandora

Hola.

May 2

Kyeron Duhart

Qué nombre el tuyo.

May 3 · Sent from Web

Lyche Pandora

Su nombre también es curioso,

May 3

Kyeron Duhart

¿Te gusta?

May 3 · Sent from Web

Lyche Pandora

Creo que es bastante peculiar, me gusta.~

May 3

Kyeron Duhart

Me gusta como te ves.

May 3 · Sent from Web

Lyche Pandora

Eres el primero que lo dice… creo que gracias. A mi también me gusta tu apariencia.

May 3

Kyeron Duhart

¿Te gustaría verla más ampliamente? -Bromea, y ríe muy livianamente.- Me gusta ser el primero, y el mejor. Aun para decir las cosas.

May 3 · Sent from Web

Lyche Pandora

Interesante… -Arqueo una ceja con curiosidad a la par de que ladeaba un poco su cabeza.- ¿Quién eres?

May 3

Kyeron Duhart

Me llaman Jackpot. -Sus manos se meten a los bolsillos rapidamente y él se estira. Con una enorme sonrisa en la boca y los ojos cerrados.- Quédate conmigo un rato más y verás por qué me llaman así. ¿Cómo te puedo llamar a ti?

May 3 · Sent from Web

Lyche Pandora

-Observa con cautela el comportamiento ajeno y permanece quieta como de costumbre, encogiéndose un poco de hombros.- Me llaman por Lyche o Pandora, no me importa mucho.

May 3

Kyeron Duhart

¿Sabes? Apuesto que ni a la mitad de las personas a las que les dices tu nombre lo sabe escribir. -Toma cercanía con ella despacio y cauteloso, su umbrío gesticular, la estatura y la prominencia de su cuerpo intimidan, cómo jaguar acercándose en la oscuridad. Apoya su diestra contra la mejilla de ella, acaricia pasmado la zona.- Como conmigo.

May 3 · Sent from Web

Lyche Pandora

¿Tu crees? No es que me importe mucho eso… -Alza la mirada un poco pensativa, luciendo totalmente indefensa sólo por su baja estatura y apariencia infantil que rayaba su figura. No se inmutó ni un poco, de hecho lo encontró curioso.- Eres demasiado alto. -Expreso sin emoción, alzando su mirada para poder ver el rostro ajeno.-

May 3

Kyeron Duhart

Y tú algo baja. Haríamos buena pareja. -Aprecia a detalle la composición afable de sus rasgos faciales, y sigue valorando con su tacto indiscreto la cara contraria. Sus bermejos ojos no paran de tratar de penetrar en los suyos, y tener cierta influencia en ella, aunque sea tan sólo mediante el atractivo.- ¿No es tarde para ti?

May 3 · Sent from Web

Lyche Pandora

-Arqueo una ceja tomándolo como una simple broma, después de todo no entendía de esas cosas.- No creo que la estatura tenga que ver en eso… Y es mejor ser pequeña. -Musitó con un tono bajo, acomodando el cubrebocas que siempre llevaba para cubrir mejor sus facciones, fijando sus orbes de un azul turbio y profundo en los oscuros del ajeno sin sentir mucho, a decir verdad su indiferencia ante el mundo era lo que la caracterizaba.-¿Tarde? Nah…

May 3

Kyeron Duhart

Hay muchas cosas aquí afuera que pudieran ser un peligro para muñecas como tú. -Desafía la capacidad de mantenerse inexpresa de la chica a través de una lamida furtiva en el costado del rostro, la lengua pasó de su mejilla, hasta su oído en un simple abrir y cerrar de ojos. Aprovecha la locación para emitir un murmullo, y un suspiro.- Dicho en el más estricto sentido de lo literal.

May 3 · Sent from Web

Lyche Pandora

-El húmedo tacto la saco un poco de lugar, sin embargo a pesar del leve escalofrío que recorrió su cuerpo el único movimiento que propicio fue un leve alejamiento por reflejo, más confundida que otra cosa.- No me importa mucho tampoco… Y eso fue innecesario. -Expreso de inmediato removiendo la saliva ajena de su rostro con su antebrazo, por suerte aún estaba más que calmada.-

May 3

Kyeron Duhart

¿Y qué calificas como necesario? -Avanza dos pasos por cada uno que ella marca de distancia, de modo que hace evidente que no va a dejarla ir. Más serio, y con un gesto mucho más deductivo fija sus orbes en ella.- No me gustan esos términos. Son demasiado relativos.

May 3 · Sent from Web

Lyche Pandora

Ah… -Miro al horizonte unos segundos sin saber que responder, mierda, odiaba pensar demasiado y ya lo había hecho ese dia.- Sólo no encuentro razón a que lamieras mi cara. -Noto el cambio de mirada, no parecía expresar mucho pero definitivamente era mas comunicativo que ella.- Me da igual.

May 3

Kyeron Duhart

Si te da lo mismo no te importara que lo haga de nuevo. -Antes de probar suerte con eso, coloca cada una de sus gruesas manos sobre los hombros ajenos y les brinda un aletargado masaje.-

May 3 · Sent from Web

Lyche Pandora

-El peso sobre sus hombros le dio una ligera idea de la fuerza ajena, colocando sus propias pequeñas palmas sobre las de el hombre para retirarlas con delicadeza, claro si este no se oponía.- Mmm… No entendería porque, pero seguiría sin importarme mucho.

May 3

Kyeron Duhart

¿Puedo intentar con algo que te importe? -Ahora que las manos de ella habían retirado las suyas, éste pone uno de sus dedos sobre el labio ajeno, y acaricia uno por uno con su suave yema. Tomando cercanía.- Están fríos, como si estuvieras muerta. ~

May 3 · Sent from Web

Lyche Pandora

¿Por qué? -A ella le resultaba curioso que los demás se mostrarán expresivos, pero no creía que su poco tacto fuera un mínimo intrigante en los demás.- Siempre estoy fría, el frío no me molesta. -Musitó tras clavar sus orbes inexpresivo en los ajenos.- Tu mano no lo está tanto.

May 3

Kyeron Duhart

Por que el infierno arde… -Tomó su rostro, se asegura de inmovilizarla para tener exacto el ángulo correcto para apostar su suerte nuevamente, y cobrarle a la chica un beso voraz. Incluso en el inicio torna violento, la lengua juega entre sus labio y los dientes se los muerden con fuerza, basta, como para marcar su boca con la mordida.-

May 3 · Sent from Web

Lyche Pandora

-Sus músculos se abarrotaron de inmediato ante el feroz contacto de labios, ¿era un beso? Ya ni recordaba aquellas cosas. Sus ojos se abrieron de par en par y sintió como le era casi imposible seguir respirando, atragantandose por accidente y comenzando a toser justo cuando pudo librarse del ajeno.- Eso… no tiene sentido…

May 3

Kyeron Duhart

La vida está llena de cosas que no tienen sentido… -Al cortar el beso queda unido a la boca suya a través de un hilo trasnparente de saliva, que él corta al distanciarse a medias. La oye toser, el hombre se precipita ahora a beber del cuello pálido de la chica con besos largos y prolongados, con pellizcos de labios que parecen mordidas. Por su parte, su mano se desliza sin previo aviso hacia sus muslos y los acaricia seductoramente. Confiando en su tacto espectral para incitarla a someterse.- Van en contra de todo lo evidente, desafían el sistema. Son anomalías, me llaman Jackpot por ser una buena, enorme anomalía. -Levanta la misma mano, mostrándole un dado negro, en cada cara los números romanos señalan el valor de cada uno de los seis lados.- Conservalo.

May 3 · Sent from Web

Lyche Pandora

-Rozó sus labiós con las yemas de sus dedos justo donde la marca estaba, y para su suerte el dolor no estaba en su sietema; cerro uno de sus ojos a la par de que retrocedía un minusculo paso. Se ahogo un quejido de sorpresa, asî como su cuerpo entero se paralizo por las cálidas sensaciones que le brindaban aquellos besos recorriendo el frío de su piel. “Anomalía”, la palabra resono en su cabeza mientras trataba de zafarse apoyando sus delicadas manos sobre los hombros ajenos, je… ¿quién lo diría? Ella tampoco era algo que tuviera sentido, que ridículez. - Pero ahora tengo más preguntas que respuestas, las anomalías siempre despiertan la curiosidad… -Dicho esto tomo el pequeño dado, aún más intrigada por su contrario.-

May 3

Kyeron Duhart

La curiosidad es buena, pero debes saber que hay un precio por conocer. -Sus manos, blancas y de largos dedos se ciernen en la cadera contraria, haciéndola voltearse para obtener una vista de la espalda ajena. Él saca provecho al flanco para inhalar el perfume de su cabello, para llenar del aroma de ella sus pulmones mientras toca la cintura contraria divisando cada curva y cada tramo con enorme detalle, cómo ciego leyendo su braile. - ¿Qué tan curiosa te sientes que valga la pena internarse en la oscuridad?

May 3 · Sent from Web

Lyche Pandora

-Sin mucha sorpresa esta vez su cuerpo de giro casi instantaneamente y gracias a la suerte no se tambaleo ni un poco, su cabeza giro solo unos cuentos grados a la vez que cubria casi todo su rostro con un cubrebocas blanco y una “X” en medio. Sus orbes vizualizaban con pudor el rostro ajeno, lúgrube, lleno de misterios que jamás podría revelar. ¿Pero la curiosidad le ganaría la batalla a su indiferencia? ¿Enserio? Que patética se volvió desde que vivía en las calles.- Depende de la recompensa, no es que este tan iluminada. Normalmente las sombras son mi todo… -Susurro lo último con un tono infernal, grueso, solo para escucharlo ella sin pensar. Su cuerpo se dejo caer hacía atrás para chocar con el pecho del hombre y sin ningun pudor levanto su cabeza para clavar su mirada vacía una vez más.- ¿Tienes algo que valga la pena pequeño?

May 3

Kyeron Duhart

Nada pequeño, pero tengo algo que lo vale. -Ahora se inclina en dirección a ella, besa sobre la X dibujada en el cubrebocas, justo donde debería ubicarse los labios. Los toscos brazos del varón no muestran difícultad por arroparla entre ellos, como trampa que se dispara al ser pisada. Su cambio de voz le produjo una sonrisa afilada y curva como luna menguante, cosa que no logra, ni quiere reprimir.- Hay diferencia, entre la sombra y la oscuridad. En la sombra se refugia y se duerme, en la oscuridad se asecha y caza. También se come.

May 4 · Sent from Web

Lyche Pandora

-Tomó los largos brazos ajenos con sus delicados brazos sin poner alguna resistencia esta vez al fugar beso, solo por estar cubiertapor ahora.- Aún así se llevan bastante bien, y dormir es realmente algo bueno. -Entrecerro sus ojos al escucharlo hablar, su grave voz le daba cierta tranqulidad por más loco que sonase, sus labiós finos comenzaron a pronunciar palabras mudas, dejando reposar su cabeza en los brazos ajenos y aspirar un poco de su aroma. Oscuridad, un aroma bastante profundo exhalaba de sus ropas, y esa sonrisa auyentaría cualquier cosa.- Entonces solo me pagar por ese precio, ¿verdad? -Alzó su diestra lo más que pudo hasta llegar a rozar la mejilla contraria con la misma delicadeza que una pluma, clavando su vista como si esperara ver al mismisimo demonio.-

May 4

Kyeron Duhart

Dormir es bueno. -La caricia de ella es cómo un beso al alma, algo que difícilmente se siente pero complace hasta el más minimo poro de piel por el cual ella desliza su dedo. Sin embargo éste le contesta, primero besando con sed su mano, sus nudillos, luego lamiéndole los dedos cual si hubiera miel en ellos, atrapando un entre sus labios para succionarlo húmedamente al vacío de su boca. La diestra se escurre cómo agua, o como sangre por la silueta contraria, se hunde bajo la tela y toca el vientre blanco y desnudo de su chica, amenazando con ir más abajo, con probar suerte bajo la tela de sus oscuras bragas, alcanzando de paso el tibio monte venus, en espera por aceptación.- El precio para almas como tú es ser consumidas por mi, y nunca más liberadas.

May 4 · Sent from Web

Lyche Pandora

-Cada tacto sobre su mno se sentía como un ligero toque a todo su sistema nervioso, la calidez que le brindaba hasta terminar por devorar su propio dedo, dandole una vista un tanto lasciva se mezclaron de inmediato en su más profundo ser. ¿Por qué se sentía así? O mejor dicho ¿qué era todo ese revoltijo de sensaciones olvidadas o desconocidas. Las gemas de su rostro se ocultaron bajo sus parpdos por unos segundos, su cuerpo temblo a pesar de no tener frío ante el suave tacto ajeno, terminando por tensarse un poco ante su proximidad a su más intima zona. Ahogaba sus sonidos bajo su manto, quería seguir siendo indeferente, dejar que las cariciar pintaran su piel sin importarle nada.- Es curioso, ni siquiera se si llego a ser un alma. -Un taco de saliva atraveso su garganta deslizando su diestra sobre la ajena cual mancha de tinta, dudosa hasta el final.- Ya que importa… Tal vez no sea tan malo no estar libre de ti.

May 4

Kyeron Duhart

Sé a que hueles. -Era imposible no sentir cómo el pelinegro arrastra el perfume de la dama hasta su olfato, cómo si robase el alma a través de ello. El tacto no le engaña, le advierte de cómo la piel tirita de ella cuando la tocan, y lo mismo le insta a continuar perpetrando en ella lo que dicte su lascivo juicio. Su cadera danza al compás de un ritmo silente, profano, sugestivo rosándose contra ella, forzándole a sentir el calor que desprende su piel ante el rose, y la vigorosa erección que había despertado. Su mano tiembla por una breve fracción de segundo al ser tocado por la de ella, pequeña, blanca, fría como el aire de las nubes. Le produce escalofríos pero sigue en su negra labor, y se mete más, cuela los dos dedos, índice y anular dentro de su tibio sexo luego de haberla tocado carente de todo pudor con sus dedos, tanteando su piel suave, virgen. Ríe una vez sus largos dedos penetraron en ella pese a la oposición de su sexo por contraerse, fue sencillo como cuchillo cortando grasa, y masajea dentro de ella.- Eres amor, emociones, recuerdos. Y tanta soledad, tanta.

May 4 · Sent from Web

Lyche Pandora

-Un color rosado, palído y casi inexistente se arremolino sobre sus mejillas aún escondidas bajo la tela y la pena, con fuerza mordió su labió inferior sin querer dejar salir un mínimo quejido, gemido o gruñido. El calor que emitía el cuerpo ajeno se colaba por el de ella, como si pe diera algo que busco por innumerables eras, como si algo más se escondiera bajo la lujuría que podía detectar en su ser. Los escalofríos no pararon, intensificandose junto con los temblores fulminados por las manos expertas, su diestra entonces se aferro con fuerza sobre los pliegues de la oscura manga que trataba de sostener, con miedo. El cálido sentimiento de un tibio líquido carmesí se corrió por su sexo, impresionada por tener una sensibilidad tan ridícula. Un jadeo se escapó de entre sus labiós al sentir sus dedos dentro de ella, masajeando y tocando donde nadie más se atrevio antes.- N-no soy emociones… Era una sola, que no necesitaba de nada. -Entrecerro sus ojos apegandose con suaves movimientos al cuerpo ajeno, desconociendo todo en ese momento.

May 4

Kyeron Duhart

-El quejido frena al instante la danza frenética de sus dedos en la boca del útero, se deslizan fuera una vez que siente el líquido escurrir de su boca, sacando la mano de la tela sólo para revelar que es sangre. La imagen del fluido bermejo traza una curva inicua en la boca del mayor, sin pudor la muestra ante los ojos purpúreos de la víctima.- Pandora es mía, dentro y fuera. -Consagró sin escrúpulos lo dicho al meter los dedos en su boca para poder paladear no únicamente la viscosidad vaginal si no también su sangre, y esto parece teñir de un rojo más brillante sus ojos. Empuja despacio su torso, para hacerla inclinarse hacia adelante, y así poder bajar las telas de su cadera, lo suficiente para exponer su sexo blanco y jugoso ante sus ojos.- Sólo yo puedo comer entre sus piernas ~

May 4 · Sent from Web

Lyche Pandora

-Aquellos dedos deslizandose fuera abrieron las puertas al alivio y al deseo por más, sin jamás probar el placer no se arrepentia ni un segundo de jamás disfrutar de afamado dolor. Sus piernas se cerraron con cautela, su cuerpo ardía, un calor inexplicable, su piel fría le quemaba por dentro de una forma inmaculada, borrando los sentidos guardados en su mente de a poco. Una respiración turbia como un arroyo en movimiento tras la lluvia, coloreando sus mejillas un poco más por ver como degustaban sus propios fluidos cual manjar. Antes de que este vuelva a tomar acción retira la gran cruz de sus frís y lugubres labiós, con los que apenas pudo rozar la fina barbilla ajena a la par de que las yemas de sus manos recorrían fugazmente sus mejillas, sin entender un por que.- … Aún no lo entiendo, ¿por qué mis venas arden como los mil demonios? -Expresó con una voz baja, algo aturdida al ser expuesta de tal manera, el rojo líquido ya no fluía tanto y la poca luz qie los iluminaba detonabn su palisa piel, temerosa, aún nueva.-

May 4

Kyeron Duhart

-Su vacía inquisitiva es contestada casi inmediatamente por el hombre, quien se halla ocupado desarmando el cinturón que ata el pantalón a su cadera, haciendo que su cierre tintinee una y otra vez como advertencia a lo que viene a continuación. Él se inclina, portando la negra intención de clavar los dientes en el abultado trasero de la menor, los dientes se incrustan cómo si mordiera bombones, dejando la marca como tatuaje sobre su trasero. Desciende todavía más hasta obtener el mismo nivel de su sexo, - Es apenas el principio, la oscuridad apenas te toca, penetra despacio en el vientre… Te hago mía. -Su boca se encima al la dulce flor íntima contraria, sin dificultad la acuna entre sus labios mientras lame de arriba hacia abajo entre los labios mayores, colándose despacio dentro de ellos como lo hicieron sus dedos, buscando abrirse camino dentro de ella, saboreando cómo nectar divino las mieles que lubrican su sexo, que roba ansioso lamida por lamida, buscando preparar el área para consumar el acto y reclamarla suya.-

May 4 · Sent from Web

Lyche Pandora

-Trato de buscar refugio dentro de su misma mente, buscando una manera de apaciguar su pequeño y frágil cuerpo de porcelana sucumvido al deseo. Tan pronto sintio los dientes clavarse en su trasero con facilidad, hubdiendise como si fuera a romperlo hasta que decide soltarlo, escapando así otro jadeo entre miles ahogados, escondidos. Su rostro tomaba colores que jamás inagino a pesar de no alcanzar el rojo vivo que muchas otras, abriendo un poco sus piernas para dar paso a lo que seguía con ansias. Sus parpados se abrieron de golpe como si una ligera bomba hubiese explotado, sus piernas temblaron como gelatina y un gran gemido, rociado de la lujuria que escondia escapaba de sus labios.- Así que… ¿tuya?… ¡A-ah!~ -No pudo dejar escapar gemido tras gemido, la humeda lengua penetrando su mas íntima zona, el tesoro de muchas, estando completamente mojada por sus propios fluidos que se mesclaban con la saliva ajena y ese tacto tan singular que la empezabn a volver loca. Arqueó un poco su espalda a la vez de que mordía su diestra con fuerza, clavando incisivos con fuerza y exprasiendo de sus dedos el líquido carmesí que recorría sus venas. Podía sentir como sus paredes se contraían a cada lamida, sus piernas flaqueando y a punto de caer, era insoportable.- Uh… ¿Por qué?… -Comentó aún sin entender aquel precio, ¿tan alto era? Su mano temblorosa palpó la cabeza del hombre y acarició sus cabellos como si se tratara de un cachorro, entre jadeos y gruñidos.- S-si sigues así…

May 4

Kyeron Duhart

Grita si te place, nadie va a venir a ayudarte aquí. -Su lengua se precipita con fuerte brío al interior de esos labios, su sensación es tan viscosa y gruesa cómo para hacerse a un lado, y propaga dentro de los primeros centímetros del cuello uterino sus violentas lamidas. Sus manos no quedan en completo desuso, la derecha es empleada para posarse deliberadamente sobre el clítoris y hacer de él su juguete de recreacón, usando las tibias y gentiles yemas para hacer presión en el órgano, acariciando los bordes del filamento carnoso de la menor buscando el quiebre mientras él besa desquiciado su sexo de lengua. Sigue frotando por fuera, por dentro, la mano izquierda se desliza hacia arriba y la toma de uno de sus senos, no sólo con el fin de apretujar el área como si fueran bombones, si no para darle soporte, algo más donde sostenerse considerando la firmeza de su extremidad.- Quiero que sepan que me perteneces, y quiero que tu voz se los diga… -Ríe, con los labios llenos de las mieles de su cuerpo, con su boca repleta de su umbrío perfume batiendo la lengua dentro como daga buscando hacerse el mérito para sacarle gemidos más violentos a su garganta.-

May 4 · Sent from Web

Lyche Pandora

-El inminente cosquilleo hormigueando por cada extremida, el calor, todo le hacía perder la conciencia y las ganas de resistirse a terminar hundida en placer y convertirse en lo que él quisiera. Por poco dejá caer su cuerpo tembloroso rendido ante las mil y un sensaciones que lo atravesaban, más le quedaba resistencia si así podría llamarse. Las llamas recorrían sus venas, sus huesos, avivandoze con los sonoros jadeos y gruñidos ahogados de su gargante, exhalando cual pequeños brotes que se convertían en árboles, su íntima flor devorada por el gran lobo, presa de su propia naturaleza pasiva que recibía a los depredadores sin mucha objeción. Rose tras roce sus sentidos se iban avivando, lamida tras lamida sobre sus pálidas y jugosas carnes hasta que finalmente entro, la húmeda lengua recorriendo su interior y aquellas suaves yemas que recorrían su pequeño organo cual suave flor, con la delicadeza de una pluma, tensando cada parte de su cuerpo y sintiendo como su clítoris rogaba por más y más. Un leve chillido así como un frío espectral tras sentir como su pecho era masajeado aún encima de sus ropajes, su carne blanda temblaba y sus pezones ya duros ardían de igual forma, rogando por salir del apretado ropaje que los cubría. Sus fríos prbes adquirierón un poco de brillo, de su boca los jadeos no dejaban de escurrirse junto con un pequeño hilo de saliva, su aroma mezclado con el de su contrario, dejandose hacer a cualquier capricho ya no por ninguna recompensa más que caer en sus fuertes brazos, su interior se retorcia, su espalda se arqueaba y su diestra dejo de apretujar sus ropajes con fireza para deslizarse con timides por el brazo izquierdo del hombre, dejandolo solo unos segundos para remover con cuidado la cruz que sotenia unida ambas partes de su atuendo superior y brindar mayor libertad a su piel pálida y gélida. Su diestra se apoyo sobre la cabeza ajena como pudo, acariciando con fervor cada cabello cual pétalo de rosa, con la zurda se aferro al brazo izquierdo de nuevo para recorrerlo con un poco de ternura, más que nada para no caer de puro placer a la par de que sus gritos resonaban alrededor, sin nadie que los escuchara pero de gran magnitud. Ya no tenía nada que decir al ahogarse en la perdida total, moviendo con delicadeza un poco sus caderas ante los bestiales ataques.-

May 4

Kyeron Duhart

-Su mano tira de la única prenda que a ella le queda encima, resguardandole los senos cómo tesoros de invaluable valor, y lo era. Toda ella era una gema preciosa que anhela celar para él y nada más. Por medio de un fuerte jalón la atrae consigo, hace que sus pechos choquen por un efímero momento, y sigue por hacerla recostarse boca arriba sobre el suelo. Las manos del hombre de ojos rojos se envuelven en las rodillas ajenas, la longitud de los dedos casi le permite rodear por completo su grosor al separarle las piernas, dejar expuesto y ante sus ojos el órgano rosado y húmedo de la entrepierna al que él resulta débil para no sucumbir a su denso magnetismo que lo induce a concluír con el trabajo. De nuevo hace encajar los labios sobre su sexo, la lengua se introduce por segunda ocasión reclamando su vientre cual si fuera su monarca, abriéndose paso por su tibia angostura. Cada mano se desliza sobre el vientre cual serpiente y sigue en línea recta el sendero por su torso hasta tomar cautivos en cada palma sus mesurados, pero divinos senos los cuales estruja a voluntad, clava en ellos cada dedo, como si fueran dientes masticando un suave y azucarado bombón, él sigue en su afán por quebrar su resistencia, pero tenía que reconocerle algo y es que hasta ahora ha resistido bastante.-

May 4 · Sent from Web

Lyche Pandora

-Una helada recorrió su pecho al ser liberado por fin de esa prisión de colores fríos, mostrando por completo esa figura de porcelana que guardaba sin mucha importancia, convencida de que jamás dejaria desarrollarse como un adulto efímero. Por un momento creyó cruzar de nuevo su mirada perdida en la oscura y llena de secretos del ajeno, apretujando con recelos sus labios y humedeciendo de forma extraña sus orbes densos, dejando que sus piernas se abrieran con algo de facilidad al resisitirse aún a caer.. ¿Pero a caer en qué? Casi podía sentir como su vientre, su útero explotaba de manera desmedida con el suave contacto de la lengua aventurandose por su interior, tomando lasivamente cada fluido viscoso que lubricaba su pequeña flor para un acontecimiento mayor y cada vez más cercano. La sensibilidad en sus pezones era ridícula, el simple rozele sacaron grandes gemidos que no pudo acallar ni envolvienso sus labios entre sus dedos, cubrió su rostro con la diestra al sentir arremolinarse el tibio color rojo que tanta curiosidad le causaba, recorriendo un poco sus piernas de marfíl, acercandolas a su cuerpo mientras sus pezones temblorosos y su carne blanda le hacían gritar.- S-si vas a hacer… a-algo hazlo ya… Mmh… -Musitó entrecortada, evitando ahogar sus palabras en mas jadeos y gruñidos sintiendo la desesperación entrar en su cuerpo, algo caliente nacía en su vientre, en su zona más preciada, no había duda alguna de que explotaría en cualquier momento y, pese a su ferviente deseo de continuar así por lo que restaba del día, quería que terminara y mantener su postura. Su brazo izquierdo recorrió kas facetasque podía alcanzar del contrario, cada cabello, cada tramo de piel similar al papel que rogaban por ser recorridos por su tacto, restorciendose del placer, jadeando, perdiendo casi total conocimiento.-

May 4

Kyeron Duhart

Estás bastante ansiosa. -Parece burla la forma en la que suelta la frase, haciendo sonar el cinturón al removerlo de su ropa. Sigue con sus pantalones, no batalla mucho en apartarlo de sus piernas jalándolo hacia abajo, trabajando en conjunto con sus pies para quitarse así los zapatos y que no brinden estorbos. Una vez que desnuda el área baja sólo le quedó vislumbrar el panorama tan áspero, delicioso, una imagen tan sugestiva que desea tomar captura de ella a través de una foto. Verla desnuda, casi sudando con la entrepierna empapada por fluidos, algunos que ni siquiera eran de ella. Sujetó su duro falo entre las manos, estaba caliente y latía, completamente excitado por el estímulo visual ante sus ojos, y así lo llevó a los muslos de ella. No penetró suave, lo hace con fuerza cómo si impartiera una lección a la chica; que era suya y podía romperla si quería. Su glande se abre paso por las carnes de ella sintiendo cómo en un principio le rechaza y parece hostil, contrayéndose con cada centímetro que penetra en sus carnes, lo que lo hace enloquecer de lleno, apretar los dientes. Una vez que el su caliente glande besara despacio el orificio al fondo todo torna aun más afable, siente ahora cómo si su vientre mismo lo tragara, lo succionara al fondo para no sacarlo de su cuerpo, y él aprovecha ello para seguir acariciando el fondo de su hembra con la punta, buscando hacerle constar de cual era su alcance y su lugar entro de ella. La abraza inmediato, ocultándola entre su amplio torso y sus fornidos brazos mientras cubre de besos su cabeza.- Así está mejor.

May 5 · Sent from Mobile

Lyche Pandora

Un profundo alivio la recorre al dejar de sentir la humeda lengua recorriendo su interior con sumo detalle, como si tratara de gravarlo en sus sentidos. Soltó un gran suspiro seguido de una respiración un tanto difícil, queriendo recuperar su ritmo normal, temerosa por la forma en que la observaba, tal cual un ladrón vislumbrando su botin. Al notar el tamañp ajeno su rostro tomo un poco de preocupción, su corazón palpitaba como loco y ahora la diferencia de tamaños entre ambos parecía más notoria, la gran figura sombría contrastando con su pálido cuerpo, helado y sin conocimiento del calor humano. Sus ojos se abren de inmediato por la repentina penetración de sus carnes, profanando la flor que resguardabadesde siempre, un chillido agudo acompañado de un gemido broto de sus cuerdas vocales por tal agresión, la forma en que sus paredes se cerraban para impedir el paso de la erección inutilmente, como sus propios fluidos lo envolvían con gracia y como el delgado himen que recubría su entrada terminaba de rasgarse dando paso a la última línea de líquido carmesí que resguardaba; podía sentirlo alcanzar su mas ondo escondite, aguantando jadeos, arqueando su espalda y cubriendo la espalda ajena con sus delgadas piernas como reflejo. Sus brazos, sus delicadas yemas recorrieron el pecho del hombre como si fuera agua, buscando soporte en su espalda y queriendo sentir un poco de protección, cada beso aumentaba su sensibilidad y la dejaba en blanco. Sus finos labiós buscaron el grueso cuello ajeno hasta posar sobre el unos pequeños y humedos besos, tímidos ante su primera experiencia y subiendo con delicadeza a su mentón, rosando después la comisura derecha de los labiós cálidos de él, se pego más a él rozando de forma efímera ambos pechos, ya sin poder exhalar nada más que leves gemidos y una respiración agitada.

May 5

Kyeron Duhart

sdasdasdas

( Mierda, van dos veces que te respondo y el bloqueo de fb me lo borra. )

May 6 · Sent from Mobile

Lyche Pandora

|| Fb ya te tiene en mira afakhws. D:

May 6

Kyeron Duhart

Absorto de lo acontece en su entorno era poca la atención que presta a la chica que se remueve en su regazo, haciendo gala de una ternura infantil, de una experiencia notoria y seductora que produce en él una erección todavía más rígida con la cual ocuparle los adentros. La mano diestra se desplaza hacia su espalda, deja caricias en cada segmento en su piel cuidando a cada instante la calidez con la cual las proporciona, siendo hábil en el toque de su cuerpo, constante, expreso en la intención de constar su presencia para ella, su postura cómo dominante y protector. Goza de cada beso que le brinda ella con timidez sobre el cuello, percibiéndola tan ensimismada en el acto que no objeta el gusto suyo por es clase de afectos a los que él contesta besándole su rostro y melena cada que ella se presta para la oportunidad, mimándola afectivamente como a pequeña. La mano restante es poseída por su apuro, por una ansiedad implacable y se desplaza por la espalda sigilosamente delineando cada relieve sobre la espina dorsal, guiándose por ella para descender de lleno hacia el trasero de ella, ignorando desde el inicio los glúteos con el fin de enfocar la atención y el tacto en el ano, acariciando su pequeña hendidura remisamente con el índice, delineando su pequeño contorno, tan cálido, estrecho, percibe su pureza y castidad como lo hace en el resto del cuerpo de su adorable princesa, y no osa en penetrarlo por un raro episodio de respeto. Su cadera apenas muestra señal de vida, esta se mece provocativamente a los costados en espera de que el vientre asuma y se someta a la remarcable longitud y grosor de su verga para penetrarla luego sin rastro de culpa, seduciéndola por mientras a través de un masaje somnoliento y dulce en el fondo de su sexo, usando el glande desnudo para delinear en el útero el rastro del masaje, hurgando mesuradamente en las entrañas de su chica, gozando de cómo ella parece succionarlo al fondo con rabia.-

May 6 · Sent from Mobile

Lyche Pandora

-Los cosquilleos y escalofríos no abandonaron su cuerpo ni un instante, su temperatura corporal ascendió hasta una normal, muy diferente a su piel de hielo que helaba con el contacto, la manera en que su cuerpo se pegaba al de él en ese abrazo lleno de deseo y timidez anudaba cada uno de sus sentidos, aspirando el aroma que le proporcionaba como el mejor que había conocido, endulzada por sus caricias y besos más gentiles delo que esperaba. Ignora como la zurda ajena baja cual serpiente hasta su trasero hasta que un tacto cálido acariciaba su endidura, ante la experiencia de su domador era menos que una novata, perdída entre las llamaa que crecían bajo sus rozaduras, besos, enloqueciendo por completo. Con cuidado deslizo la zurda por el contorno de la gran espalda que la cubría, acariciando y disfrutando del tacto hasta posarse en su nuca, por su parte la diestra subió hasta los oscuros cabellos comparados solo con la oscuridad misma, revolviendo un poco su melena sin saber como brindarle un poco de eso que la comía por dentro. Sus caderas se movieron un poco hacía atras por el cosquilleo y excitación que le provocaba ese lento masaje, rogando por más en un contraste, sus paredes seguían apretando con fuerza el miembro masculino, recio a dejarlo pasar, pero su interior lo jalaba dentro con fireza y envolvía fluidos, incitandolo a consumar el acto. Por su espina dorsal un pequeño escalofrió atraviesa todo, la zurda entonces se posa con suavidad sobre un pómulo de su amante, dando leves movimoenros de arriba a abajo y apreciando cada facción, sus labiós se aventuraron a rozar los ajenos de manera sigilosa y fugaz, separandose solo un poco en solo un parpadeo, deseando perderde en los endulzados besos que su rostro recibía.-

May 6

Kyeron Duhart

-Cada una de sus zarpas se hace cernir sobre cada una de las nalgas contrarias, los dedos se entierran como cuchillos en la piel con tal de dar soporte y asiento a la mujer. Estas incitan a la pelvis contraria a moverse, él alza y baja el trasero con una bestial prisa, fomentando el rose crudo de sus genitales dentro de la niña, volviéndose ajeno a la mesura conforme se excita. Las mieles de su amante se desbordan, empapan su miembro y los testículos al desbordarse en cada encuentro, oyendo cómo los fluídos chasquean al combinarse dentro. Sonríe, triunfal tras la veloz victoria que tuvo al robarse a esta pequeña alma que parte a la mitad en cada azote, martillando sus cervix como bestia, ultrajando el más íntimo y sagrado espacio con el glande latente afilado, perdiédole todo respeto, su calidad como mujer. Su boca se tiende de inmediato al cuello y engancha una mordida, que serviría como recordatorio de esta noche, bosquejando su marca en su cuello cual tatuaje. - Tu trasero, mi Pandora va sobre mi. -Succiona la marca de dientes, pintándola morado en señal de daño, mientras se empuja contra ella para cambiar posturas. Ahora ella había quedado boca arriba sobre el suelo, él encima empujando a todo galope su falo contra su sexo, hundiendo contra el piso la pelvis suy en caada fuerte impcto.-

May 6 · Sent from Mobile

Lyche Pandora

-Un fuerte movimiento en su sexo la hizo sobresaltarse y gemir como nunca antes, sus dedos se clavaron sobre la piel del hombre cual garras encada golpe, desbordante de ezcitación ante los ruidos que producían ambos cuerpos fundiendose en uno. Su sexo envolvía a la gran erección con más mieles cálidad cada vez que entraba y salía con esa hostilidad, empapando la entrepierna de su amante y chorreando por la rapidez en que todo sucedía. Cada respiro seacomoañaba de un tremendo jadeo, despojada de lo único que le daba cierto respeto despues de tanto tiempo entre humanos, mientras el miembro latente y duro seguía azotando su interior, obligandola a mover sus caderas por inercia. Gritó un poco al recostarse de una forma algo brusca y el violaceo tatuaje que adornaba su cuello, un hilo de saliva se desbordo de sus acaramelados labios y sus orbes se tornaron cristalinos. Cada impacto movía todo su cuerpo de forma violenta, sus pechos y cadera subían y bajaban con temor y fuerza sin acanzar el ritmo con que era desvirginada en su totalidad, soltando jadeos cada tanto. Su labió inferior fue mordido por ella, sangrando de inmediato por la fuerza que buscaba resitir los gemidos, ya no había donde esconderse y aún así sus uñas se clavaron de nuevo en la gran espalda del azabache, sin pronunciar otra palabra, inferior a él en muchos sentidos.-

May 6

Kyeron Duhart

(Te debo, pero he estado ocupado. Tan pronto como pueda te contesto, dear. )

May 7 · Sent from Mobile

Lyche Pandora

|| No hay apuro. 

May 7

Kyeron Duhart

— Hace tanto que no sentía esto. — Se le quiebra la voz entre suspiros, su pecho agranda conforme inhala vorazmente el aire para mantener el intempestivo azote vivo. Su espalda se encorva, se le ve disfrutar de las carnes de su presa en el acto, era adictivo cómo droga recorriendo el flujo sanguíneo, sentir cómo su cuerpo diminuto se adapta el suyo y lo rasguña como protesta, era algo que lo desestabiliza, le vuelve rabioso e instintivo, mengua su poco de razón. Su falo sale siempre a la mitad de la hendidura, muestra sobre su piel desnuda cómo destella por el velo de lubricante que ella le deja al recibirlo dentro, y este se reincorpora a ella con una brusquedad aun más cruel que la estocada previa, que la impulsa hacia adelante una vez friega sus muslos, enorme, no presenta dificultad alguna en deslizarse por sus muros por estrechos que se encuentren o salir por mucho que su vientre se esforzara en devorarlo hacia el fondo, no le cuesta partir en dos el coño suave y casto de su compañera, empalándola en cada encuentro con sus cérvix sin temor a romperla. Sus manos se abalanzan a su cabeza, acarician de forma urgente sus cabellos blanquecinos y dejan regadas ahí su necesidad de tacto, postrándose finalmente en las mejilllas, hundiéndolas, lento para invitarla a abrir la boca. —Tengo que hacer ajustes a ti, tu persona, no eres tuya nada más… — Sus ojos parecen todavía más rojos durante la sentencia, cómo si igualasen el color de la carne a flor de piel. Su boca abre, y deja escurrir un hilo de caliente saliva a la boca ajena en tanto la sostiene, casi forzándola a beber de sus labios de la forma tan curiosa, cosa difícil de lograr teniendo en cuenta lo agitado que era el embestirla mientras tanto. — Tu nombre, por ejemplo.

May 8 · Sent from Mobile

Kyeron Duhart

( Lamento la demora, es cosa del trabajo, de hecho me tengo que ir pero no quería irme sin postear. — Nalguea.— Cuídate! Mía. )

May 8 · Sent from Mobile

Lyche Pandora

El agarre sobre la espalda ajena comenzó a ser mas feroz, clavando con desespero sus algo afiladas garras que comenzaban a laserar la carne de su compañero, perdiendo de a poco las fuerzas para sotenerlo al agotarse cada vez más, inhalando grandes bocanadas de aire con dificultad de vez en cuando. Su estrecho y pegajoso interior tenía el color de una frutilla roja, contrayéndose más con cada estampida, renegando y aceptando la erección que le desconectaba de su realidad, la presión que ejercía tanto en sus adentros y entrada era notoria en el duro y palpitante miembro. Guardaba lo más que podía sus gemidos, pero era inevitable no gritar con tremenda penetracion dura y continúa que estaba recibiendo, sentía como algo estaba a punto de ceder en su vientre, renegada a que eso pasara por un segundo de protesta, sus manos bajaron con dificultad rozando y rasguñando cada pequeño espacio de piel que encontraba en su camino, desde su espina dorsal hasta las gruesas muñecas que apretó con algo de fuerza. — Mi nombre esta bien… No necesito ajustes. — Protestó justo después de que un poco de esa saliva caliente y llena de lujuria cayera sobre sus finos labios que luchaba por mantener cerrados al sentir como eran presionados, fijando su vista temerosa en la de el, semejante a la de los demonios, carmesí y misteriosa, algo fría. Las estocadas estocadas no estocadas no se detenían y ella seguía aferrando sus piernas en el torso del aparente mayor, sintió como una pequeña explosión sucedió en sus adentros, sus mieles se desbordaron por ser expulsadas en un segundo, el pegajoso fluido recorrió sus paredes rodeando la erección que dificultaba su paso a la salida, derramando un poco de fluido sobre el suelo tras dejar salir como bestia su falo a cada segundo, cubriendo la verga del hombre cual loción, un gran gemido salió expulsado de sus cuerdas vocales, su ridícula sensibilidad no ayudó en nada por las estimulaciónes pasadas, corriendose mucho antes de que el acto terminará.

May 9

Kyeron Duhart

Durante un par de segundos a todo lo que atiende es a su escandaloso modo de gemir tan en contra de lo que ella representaba hace unos momentos cuando estaba intacta, fría y sólida como obelisco. Siente la piel mucho más sensible que al iniciar, las duras uñas de su víctima ostentan una dura resistencia y logran penetrar en la áspera dermis del pelinegro, dejando marcas por donde sea que pasean, invitándole a sentir en parte una deletérea pero menor porción de flagelo. Su aliento es espeso, caliente como vapor de tetera, y este acaricia el cuello sudado de su víctima mientras él se ensaña por cubrirlo de besos, raudos, incontenibles repletos de locura, pero sobre todo; una devoción profunda hacia ella. Como si por un instante los polos se hubieran revertido y fuera ella quien domine y fuese requerida. Su cintura oscila a lo largo y ancho de sus muslos, se combina el sudor de ambos y los fluidos que ella deja gradualmente conforme se acercaba al fin sirven para humectar el voluminoso cilindro que emplea como verdugo a su tierna y estrecha matriz, con el cual estampa un duro azote, deja en su vientre una pesada carga de lujuria y estrés, sus manos se adhieren a los pechos de la menor para marcar en rojo su presencia en sus mamas hinchadas por el juego erótico, y él sigue embistiendo. Sabe por el modo de gemir y la dilatación de su cuerpo que ella terminaba, sus fluidos se desbordan sin urbanidad o decencia, sin ternura marcando la piel del varón con su perfume al desbordarse incluso en el suelo que usa la pareja de lecho para confortarse. No le quedan motivos para resistir el embate, se impulsa frenéticamente al fondo y de regreso cepillando el terreno carnoso interno cómo si fuera su juguete mientras él impone su amplia fisionomía encima de ella, presiona con alto coraje entre sus piernas lanzando un voraz jadeo en el que aprieta sus blancos dientes, rasguñándole los pechos en venganza, y aviso de que está por terminar. Su miembro se incrusta en el fondo, saborea las últimas caricias del vientre turbulento antes de ceder al escalofrío, uno cruel y desconcertante que corre como carga eléctrica por sus nervios, mientras él inhibe jadeos mordiéndole el cuello a la princesa. Su verga bombea de forma impetuosa el líquido espeso, siniestro y pegajoso que tiene por semilla, lo hace deliberadamente en el útero de su hembra, él la abraza, clava sus dedos en las carnes de ella para sostenerla mientras termina de llenarle el vientre con su esencia blanquecina, depositándole gota a gota toda esa demencia sufrida e impuesta a su cuerpo en una vigorosa explosión, que le deja estático, le roba las fuerzas por un breve instante. Le deja la mente en blanco, obsoleta.

May 10 · Sent from Mobile

Lyche Pandora

Un escalofrío helado recorrió su espina dorsal durante unos segundos, quedando en blanco y sin noción de lo que pasaba por tan solo un efímero momento al seguir siendo embestida de aquella forma a la vez que sus fluidos chorrea banda, fundiéndose ambos cuerpos como uno solo entre sudor y jadeos, lujuria y adicción al otro. Solo puede concentrarse en el calor abundante en su cuello, grandes cosquilleos que atravesaban más que su piel atravesaban cada frenético roce de labios, temblando más que antes, hechizada y pérdida entre las caricias de su hombre. Un color rojizo se apodero de sus pechos pintandolos cual manzanas jugosas por la fuerte presión sobre ellos, uniéndose los largos dedos contrarios sobre estos con facilidad, moldeandolos a su gusto, suaves y pequeños, sus pezones mostraban más sensibilidad que antes, hinchados, temblando ante cada pequeño roce, los tatuajes violetas en su cuello delgado y fino se incrementaban mientras sus manos buscaban aferrarse entre las carnes de el, más visibles ante su extrema palidez, rasgando con más fuerza a medida que su coño era atacado, moldeandose a ka forma de la erección que jugaba con ella. Sus paredes apresan al miembro erecto con más fuerza, invitándole a quedarse dentro por más tiempo justo antes del gran final, deleitándose del néctar que se regaba en su interior. Se abraza de el con algo de frenesí, pegando su cuerpo y hundiéndose entre sus grandes brazos, el líquido caliente y pegajoso subía para llenar su vientre sin pizca de pudor en una corta explosión que término por arrancarle sus fuerzas, llenando cada centímetro de de su interior rojizo, escurriendose con lentitud hasta llegar a la entrada para dejar escapar un poco, desequilibrando sus sentidos al ser marcada por la oscuridad que el ya mencionaba, completamente de su propiedad. Todo a callo en un abrir y cerrar de ojos, el duro azote sobre sus muslos, los ataques a sus senos, las insistentes mordidas teñidas de lujuria en su cuello, todo estaba en calma, escuchaba su propia respiración forzada mientras inflama el pecho con cada bocanada de aire, su aliento hundido en las llamas, a su cuerpo cansado que rogaba por un descanso largo, el agarre de sus manos se debilitó hasta quedar sólo en leves caricias que bajaban con delicadeza, cual pétalo de rosa, rozando la piel dañada y rojiza que dejó atrás, sin poder devolver nada espero el fin, dejando que sus párpados cayeran cual telón por unos segundos, eliminando los gemidos por completo y dejando sólo su respiración similar at la contraria, sus venas aún sentían ese ardor y el tambor de su pecho retumbaba con fuerza, acelerado y buscando paz.

May 10

Kyeron Duhart

— Pareces tan cansada. — Corta el silencio con un murmullo arrullador, sus labios fijan rumbo al oído de su mujer para empezar a besar y morder, juega con el cartílago como si ella fuera un banquete y esta su parte favorita, pasa posteriormente a la parte de atrás tras el oído en donde sólo la besa con estrecha frecuencia. Cada dedo con el que dispone es encomendado para brindar caricias sobre la piel ajena, en la espalda baja aunque oscilan también en ese trasero en el que impuso también dominio con las manos, llevando en sus yemas un claro mensaje “Ahora esto es mío” su carne. Su mujer. A él, por su parte se le ve sonriente, a leguas se nota que no está conforme con sólo esto y que anhela más, se ve por su modo de mirarla que también está determinado a obtenerlo. Aprovecha la cercanía al oído para susurrar, con esa misma malicia. — Pero esto aún está lejos de acabar. — Enseguida enfatiza la advertencia hundiendo alevosamente el miembro en el cuerpo suyo, se punza y hurga en las entrañas de la encantadora princesa en su regazo enviándole el recordatorio a su cuerpo del voluminoso y largo huesped con el que carga en el vientre. Aún no se mueve, se mantiene estático impidiendo que más del fluido escape de su útero. — Te haré un tatuaje cuando terminemos. Espero que no te moleste. ~

May 12 · Sent from Web

Lyche Pandora

Prefiere guardar silencio, guardando cada simple palabra que transitaba por su mente y ese deseo por dejarle en claro que la dejara descansar, olvidando porque acepto en primer lugar. Sus dedos dejaron de acariciar con premura la piel del hombre, solo mantenniendo soporte, no caer ante el deseo de entrar a las tierras de Morfeo a la vez que su resiración volvía a ser normal de a poco, recuperando su gélida temperatura. — Prefiero dormir y no despertar en varios días… — Susurró sin mucha emoción y ajena a lo que este preparaba, sintiendo aún el ardor y como sus paredes seguían apresando con fuerza el miembro de su hombre, reciós a que continuara al contrario de su vientre. — ¿Qué clase de tatuaje?… Además ¿qué ganó yo? — Si bien su memoria era pesima no tenía pudor para preguntar de nuevo, aprovechando la aparente calma reinante entre la noche y su orcuro letargo, ocultos bajo el manto de la noche. Su cuerpo entero estaba solo para el, excepto su esceptica mente que poco entendía de lo que eso implicaba, sus palmas recorrierón cada centimetro de piel que podían alcanzar con un siave rose, similar al de una pluma, llegando hasta los oscuros cabellos que se confundían con las sombras, carbón, un color oscuro profundo. — Bueno, tampoco es como si fuera a doler… —

May 12

Kyeron Duhart

— El tatuaje representará que perteneces a un lugar. — Su lengua, caliente cómo acero fundido se desliza por el cuello de la fémina recogiendo las partículas de sal que transpiró en el acto, comiéndosela literalmente, haciéndolo en ascenso. Se detiene en la clavícula en donde muerde el hueso que resalta por su piel blanca, con prudencia, no haría que duela en ese instante. Las manos abordan el cabello ajeno y se envuelven en él, tirando de sus hebras para elevar su cabeza y dejar al descubierto el cuello en donde besa de regreso. Parece muy absorto en su labor de mimar a la princesa ahora que ambos habían acabado. — Será una carta, el rey de corazones. Casualmente mi inicial, es una K y es esa la letra de la carta. Te la pondré en el vientre. ¿Qué ganarás? Nada que puedas vender en un empeño. — Risas irrumpen en su voz fosca y silente. La atrapa, apegándola a su pecho, ocultándola en ese sitio en el que parece cobrar espacio, Sus dimensiones discrepan bastante, siendo él quien posee la de mayor tamaño, y no es que la estatura nata de la bella fémina ayudase a la comparativa. — Te lo haré yo, sé hacerlos y sé hacerlos bien. Además nadie más te va a poner una mano encima. De

May 12 · Sent from Mobile

Lyche Pandora

La humedad en su cuello seguía provocando un temblor en su cuerpo, apretando sus labiós miemtras dejaba de acariciar los cabellos ajenos. Su vista se perdió, su tacto buscaba rodear el cuerpo del ajeno, casi sin ganas. — No suena tan mal, unos de mis hermanos tiene varios tatuajes y se ven bien, creo. Y creí que tu nombre empezaba con J… — No le molestaba en absoluto, su cabeza se oculta un poco entre el pecho de gran tamaño aumentando la diferencia que ambos tenían, esta se abrazó de el y apegar más su cuerpo al de el, rozando con sus labiós lasuave piel que la rodeaba. — ¿Nadie? Entonces haz lo que quieras. — Infló un poco sus mejillas más extrañada que otra cosa, no lo entendia, pero no le importaba demasiado si lo pensaba, solo le intrigaba y deseaba saber más.

May 13

Kyeron Duhart

— Ese es mi apodo, idiota. — Su miembro aún palpita erecto en el interior de ella, permanece renuente a ceder aún cuando su vientre se haya en un estrecho reposo, parece haberse contraído con mayor celo ahora que alberga el esperma suyo, y él disfruta de esa presión. Une su frente a la suya, dedicándole segundos enteros a verle a los ojos, tratar de penetrar en su mente por medio de sus ojos rojos y feroces, besándole en los labios cada que puede, en cortos encuentros, ninguno perdura más de dos o tres segundos. Amplia la sonrisa tras verla ceder otra vez, a su negara deliberación. — Perfecto. Entonces te haré varios, uno en tu trasero.— La mano es llamada para colocarse en esa nalga, su amplitud fácilmente podía cubrirla, y la masajea. — Que diga que eres mía. Haré de tu cuerpo mi lienzo. Eso para joder,seguro tenrás algo más que querrás grabarte… Tienes tanto espacio, y tu piel es tan blanca.

May 13 · Sent from Web

Lyche Pandora

Frunció el ceño, pero no era la única vez que la llamaban idiota. Fue cuando sus orbes azulados y meramente vaciós a la primera vista se clavaron en esas gemas sanguíneas, penetrando en lo qie creía un alma retorcida, extraña, sin revelar mucho al igual que los suyos y devolviendo cada pequeño beso que provocaban ciertas cosquillas en su estomago, posando sus palmas en los pómulos de él. — No tengo nada que quiera grabar, nunca le tome importancia a eso… Se vera extraña llena de dibujos y palabras… — Bajó un poco su merada pensativa e imaginando que tipo de tatuajes pensaba aquel hombre, aún con esa extraña sensación apoderandose de su vientre y como su pequeño cuerpo era facilmente arisionado, cual pequeña presa ante la gran pantera, sin mover un solo músculo con temor a saber que iba a pasar. — Tu piel tambíen es blanca, ¿por qué no la tatuas? Y a todo esto quierp saber tu nombre.—

May 13

Kyeron Duhart

— Mi nombre real es Kyeron. Pero sólo lo uso en el trabajo. Parte de la razón por la cual no me tatuo tiene que ver con donde trabajo. Y tú estás haciendo muchas preguntas. — Por curiosidad llevó uno de los dedos al pecho de la mujer, y lo hace trazar la areola de su pezón aún erecto con la yema, usándola como si fuera un juguete. Bien podría distinguir el rojo que dejó una mordida en esos blancos pechos de piel cremosa, — ¿Tienes más familia además de tus hermanos? — La levantó finalmente de su regazo, dejándola sentada al lado suyo, aunque no pasaría mucho tiempo para que él se inclinara a recogerla de donde la dejó, echándola por encima de su hombro como todo un saco de carne. Le besa una de sus blancas nalgas una vez la pone encima de él. Y la lleva consigo hasta la cama, en donde la deja caer. Mira cómo los cabellos de ella quedan regados por el rebote en el colchón, y él se pone a su lado. — Te verás como… Una mujer con la que podría salir.

May 13 · Sent from Mobile

Lyche Pandora

— … No le veo el lado malo a cuestionar, pero todos dicen lo mismo, a nadie le gusta ser bombardeado de preguntas tontas. — Tuvo que ahogar un pequeñp jadeo por sentir las cosquillas y el temblor sobre su pezon, al igual que su cuello el blanco de su piel estaba rojizo y un tanto violaceo, nada que no se fuera con el tiempo. Hace tiempo que no se sentía como una simple muñeca de porcelana, facilmente manipulable y sin más termino por descansar su cuerpo en un suave colchon, mirando fijamente al techo y posando sus manos sobre su estomago, recuperando su respiración habitual y ese frío que recorría cada centímetro de su cuerpo. Giró un pocp su cabeza para fijar su mirada en el, ahora lucía calmado y sus cabellos, al igual que su cuerpo, se amoldaban en el colchon sin dificultad. — Solo hermanos podría decirse, pero la mayoría ya no esta, quizás ya no sean “humanos.” Siempre hemos vivido separados. — Decidió ignorar el último comentario mientras giraba su cuerpo para quedar ladeada, apoyando su cabeza en la cama y acariciando un mechon de sus propios cabellos. — Tienes pinta de no tener familia, tu aroma es extraño, como a muerte. —

May 13

Kyeron Duhart

Debe darle el mérito por saber distinguirlo. Esos ojos violáceos que posee no son solo para fascinar el alma por su brillante color, y vaya que se siente profundamente atraído por ellos, cómo gemas que quiere robarse y tener para él egoistamente. El hombre continua, él la empuja despacio de su cadera para recostarla boca abajo, obtiene así una perspectiva clara de su pequeño trasero abatido por los azotes de sus manos, precioso, una obra idónea, un buen monumento a la belleza de una mujer, y él aprovecha para cubrirlo de besos, pecando por la falta de pudor en cada uno, tan cerca de la línea divisora entre los dos que bien podía deslizar entre ella la lengua, nunca atreviéndose de ir más al fondo. — Estoy a mi suerte, no tengo a nadie. Ni nadie me tiene a mi. — Hace sentir como sus manos se apoderan de su cadera, son firmes, autoritarias y pesadas como el concreto, él se posa despacio sobre ella, acomodando su cintura sobre los glúteos de ella sin aplastarla ni un instante. Sólo interpone su ferviente anhelo mientras mira lo largo y ancho de su espalda. Esperando detener la fascinación que se encrespa hacia ella con más flagelo. Sabe cuan cansada se encontraba, pero no es impedimento para poner su pesado miembro entre sus nalgas, acostarlo para tener una pequeña comparativa con ella y la dimensión prominente de su virilidad, y con ella la acaricia despacio. — Hasta ahora he estado bien, no lo he necesitado. ¿Tu necesitas de tu familia?

May 13 · Sent from Mobile

Lyche Pandora

Pensó en dejar que el deseo de dormir se apoderara de su cuerpo y mente sin importarle la posición tan provocativa en la que se encontraba ahora. Sus parpados cayeron y su rostro casi se hunde por completo en ese lienzo acolchado, dejando solo de vista su espalda, frágil y fácil de romper si se proponia, aquellas piernas pequeñas y bien torneadas y como si no le importara nada dejó que los labios de él humedecieran cada centímetro de su ahora colorido trasero, ahogando cada movimiento. — Yo nunca he necesitado de nadie, cada uno tomo su rumbo hace mucho tiempo, solos. Pero no le tengo cuidado, es más fácil así. — Habló entrecortada pues sentía el miembro masculino rozar sus perfectas manzanas con algo de suavidad, sin pena y avisando de un próximo ataque, demasiado grande a simple vista para su pequeño pálido ser. Apoyó sus brazos sobre el colchon para levantar solo la parte delantera de su cuerpo, su torso, girando un poco para seguir buscando el alma ajena entre esas preciosas gemas carmesí que adornaban su rostro, sus cabellos solo un poco más pálidos que su piel cayeron sobre su cuerpo, uno que otro mechon cubrio su rostro mientras soltaba un pequeño bostezo, casi suspirando, los recuerdos de sus hermanos no eran ni gratos ni malos, solo memorias inutiles. — Eres una amolalía muy… ¿rara?… Si vas hacer algo te agradeceria que fuera rápido, realmente quiero dormir un poco…

May 13

Kyeron Duhart

— He cambiado de idea. Ha sido suficiente por ahora — Un suspiro vacía de aire sus pulmones. Estaba cansado y él lo sabe, pero no satisfecho. había de suponer que un momento fuera de ella, su nueva diversión no le mataría. Dejó caer el cuerpo al costado suyo, luego él se ensaña en abrazarla. Rodea su cuerpo entre sus grandes brazos cómo una boa enrollando a la presa para engullirla, solo que él se la come a besos. La marca a lo largo de sus claros mechones, dándose un suspiro. — ¿Qué se supone que hacemos después? Tengo la noche libre, y es obvio que no planeo dejarte ir en un buen rato. Visitemos algún sitio oscuro, donde sólo podamos estar tú y yo. — A su forma solicita una primera cita, sin siquiera preguntar si hay algo más que deba hacer más adelante, le basta con saber que nadie espera por ella en casa, que nadie buscará con urgencia a la mujer si esta no llega. La sola idea le resulta tediosa. Se le ocurría varios lugares, pero determinar en donde no podía en ese instante.

May 13 · Sent from Web

Lyche Pandora

El alivio recorrió su perlado cuerpo para dejarse caer sobre los brazos del hombre con delicadeza, usando su cuerpo para calentarse, apoyando su cabeza en su enorme pecho y dejar que sus parpados volvieran a caer, sin intenciones de abrirse. — ¿Algun lugar oscuro? Hay demasiados de donse elegir… — Musitó embelsemada por el tacto suave y tibio spbre su piel, permaneciendo inmóvil cual presa temerosa, aún extrañada por tantas muestras de aparente cariño. No sabía nada de su acompañante, y este pasaría mucho tiempo sin saber su verdadera naturaleza, eso le causaba cierto interes, pensar en lo que le daría cierta emoción a su día. — Cementerios, casas abandonadas, antiguos escondites de sectas, y muchos otros lugares, demasiado de donde elegir… — Susurro para si misma, nunca fue selectiva, solían pasar horas para quesu cabeza tomara desiciones de ese tipo, optando por el azar.

May 14

Kyeron Duhart

— Conozco una catedral colonial a cuatro horas de esta ciudad. Para cuando lleguemos no faltará mucho para amanecer. — La lengua del mayor se cierne en una de las mejillas ajenas y la arrastra por encima del pequeño destello carmín en ella, dejándole sentir el paso áspero de ella sobre la piel, que humecta por donde sea que recorre. Se aparta tras la lamida, buscando en el suelo las ropas. Toma primero su camisa, la huele antes de ponerla encima suyo, quedaba ajustada, sin dificultad podrían distinguirse sus sólidas formaciones musculares del torso y hombros. Le siguen los boxers y con ello muestra lo poco pudoroso que puede llegar a ser, cómo si no lo hubiera demostrado antes, durante y antes del acto consumado. Una vez que se monta a la negra prenda íntima le sonríe a ella, cínico. Era cómo si le pidiera su opinión de como se le ven puestos, pero no lo dice. — Dicen que el lugar está maldito. Mataron a incontables negros esclavos, a herejes y mujeres ahí. Está dentro de una propiedad privada, te aviso que debemos ser cautelosos.

May 14 · Sent from Mobile

Lyche Pandora

Un escalofrío recorrió su espina dorsal hasta llegar a cada extremidad por el húmedo tacto, dejando un tanto brillante la piel blaquesina rozada. Un pequeño gruñido exhalo de sus cuerdas vocales a la par de que bajaba de la cama cual niña pequeña y buscar sus ropajes, vistirndose como si fuera un día normal. La lencería de color negro carbon fue lo primero, siguiendo por las medías negras que encontro poco después, sin molestarse en fijar su mirada en el azabache y su forma tan particular de actuar. — Si esta alojando espiritus en pena no lo considero maldito, a menos que un demonio haya pasado por ahí. Pero sería interesante encontrar con que terminaban la vida de otros. — Sus movimientos eran lentos y algo pesados por ser algo perezosa y sin ganas de esforzarse más de lo debido, buscando todas las prendas que aún estaban regados en el suelo. — Entonces guardare silencio cuando lleguemos, no es problema. —

May 14 · Seen May 14