de-espaldas

Al fin. Punto

No serás ni la única ni la última.

Ni siquiera llevas el peso encima de haber sido el primer amor en mi huida,

Ni quererme sólo como abrigo.

En realidad no soy lo que esperabas

Y tú no eres lo que un hombre busca en una mujer de espaldas,

Pero prefiero verte de frente y callar lo que siento.

Si, ya sé que no me vienes bien, aunque te vayas siempre y mal.

Quizá seas otro tipo de autodestrucción, ¿y qué?

Yo sólo me limito a llenar el suelo de excusas

Para amortiguar un poco las penas que pesan,

Aunque vaya siempre en dirección contraria al reloj.

El traje de tristezas que te regalé,

Te quedó dos tallas más grandes que tu corazón.

Aunque siempre digas que no tienes nada qué ponerte,

Siempre encuentras tus miedos guardados y llenos de los polvos que nunca te di.

 Al fin, el punto.

No entiendo. Me habías dicho: “No nos vamos a ver más. Somos libres”. Yo me quedé muda mirándote la espalda y te perdiste en la esquina de la estación. ¿Qué esperabas? ¿Que te corriera atrás? ¿Que te llamara a gritos? ¿Para qué quería yo esa libertad que me regalabas? ¿Para qué la quería?
—  "La canción de nosotros" - Eduardo Galeano.
Recuerdo cuando dijiste que eras una de cientos. Yo sonreí y asenté, te daba la razón por tu sonrisa de cuando lo decías, porque me encantaba y porque te amaba hasta el ego. Ahora que camino sólo, con la mirada perdida hacia la luna, haciéndome sentir más solo. El recuerdo me abraza, y te vuelvo a dar la razón, así no estés cerca. Te digo, que nunca te equivocaste, que siempre fuiste la primera, la única… La número uno de cientos.
—  La vuelta al mundo para abrazarte por la espalda - J. Porcupine
Si tuviese que elegir un momento y congelarme,
sería alguna de esas veces en las que dormimos juntos,
agotados pero ansiosos de besarnos la espalda
y dejarnos marcadas las mordidas del crimen.
Encerrarnos por siempre.
Declararnos culpables.
—  Estefanía Mitre