Pero eso sí, si aceptas estar conmigo también estás aceptando mis tiempos, laberintos y encrucijadas; así como yo aceptaré las tuyas. Conmigo nada es lindo; te lo puedo jurar, pero no todo será malo. Cuando pienses que has llegado a la perfección te darás cuenta que aún falta mucho camino por recorrer y es ahí donde sabré quién eres y cuánto me quieres.
Tanto que te quiero
cuando el aliento me falta
y en mis piel hay llagas
vienes tú sin buscarte
sólo conversando con miradas
porque a veces no necesito palabras
sino un atardecer en tus brazos
una noche donde olvides el tiempo
tanto que te quiero
mi corazón se alegra al saberlo
¿Por qué sabes?
A veces ando como moribundo ciego
buscando la luz
cuando aún no abre los ojos  
tanto que te quiero
con mis libros y mis aburrimientos
como las risas y los motivos
llenos estamos de historia y ausencia
lo extraño de todo
es que siempre llegas cuando te necesito
parece que hubiera fuésemos
dos átomos llamándose
con pretextos ausentes de distancia
tanto que te quiero
que tú no lo sabes
pero tener tu alma tan cerquita de mi pecho
me hace caminar de nuevo
—  Preparando las alas, Quetzal Noah