Esa línea delgada entre lo que haces, lo que sabes y el ego. No todo es blanco o negro, también existen matices. No hay que juzgar sin conocer, no somos perfectos y no sabemos más que un poco del gran todo. Por último, no todos tenemos las mismas habilidades ni inteligencias desarrolladas por igual. Somos seres humanos, somos personas… todos los días aprendemos algo nuevo. Somos dueños de nuestra propia voz y somos reyes de nuestros propios sueños.
—  Cada uno es único y especial