adolescencia

Perdóname si alguna vez olvido que eres tú la única persona que siempre tendrá acceso ilimitado a mi alma, sé que por mucho que el tiempo y las circunstancias nos separen, yo siempre seré para ti esa niña que moría por verte.
Aprovecho para darte las gracias, también, por haberme salvado de mí muchas más veces de las que yo podría contar, por convencerme para vivir, y rescatar así una importante etapa de mi existencia como lo fue mi infancia y buena parte de mi adolescencia.
Además, quisiera pedirte perdón por no haber tenido límites a la hora de quererte y adularte, se me olvidó que tú, como yo, eres humana y, por tanto, imperfecta.
Discúlpame también por los mil inviernos creados a causa de mi olvido, yo confío en ti tanto como la primera vez, pero he aprendido a guardarme ciertos sufrimientos y sentimientos a base de decepción.
Pese a ello, preciosa, tú sabes que voy a estar siempre para ti porque tú mantienes viva en ti, una parte de mí que nunca morirá gracias a nuestra unión.
Una vez más, linda, gracias por todo. Te quiero mucho.
—  Siempre tuya, Mels.♥
Los adolescentes deberíamos amar las fiestas, no la soledad. Tener amigos, no sólo libros. Preocuparnos poco por las calorías que ingerimos, no maldecir al espejo. Ocupar las navajas para el papel, no para la piel. Ingerir chocolate, no drogas. Estar felices y ansiosos por vivir, no por morir. Qué juventud tan enferma y falsa somos.