Te-creo!

No te enamores de mi
- ¿Por qué no debería?
Te lastimaré
- No creo, ¿Por qué lo harías?
Por qué lastimarte sería realmente fácil y…
- ¿Y qué?
y… demasiado placentero.

Mun:  Claro que sí, haha. :3

Shuu: Ugh. ¿Podrías por favor quedarte quieta? -Gruñó, manteniendose sentado sobre la pelvis de la chica y sosteniendole las manos a la altura de su cabeza, intentando encontrar la posición exacta para encajarle los colmillos y beber de ella.- ¡Agh! ¡Qué molesta eres!

Reiji: -Mantenía a la chica amarrada de manos y pies, la tenía completamente inmóvil y solo para él. Una sonrisa un tanto malévola se curvó en sus labios y fue hasta ella, notando como lo insultaba innumerables veces.- Honestamente, ¿qué pasa con tu vocabulario? Creo que te llevarás una sanción doble por eso. No, no me reproches, tú sola te lo haz buscado.

Ayato: ¡Agh, para ya Chichinashi! ¡Déjate morder! -Gruñó el pelirrojo mientras forcejeaba con la chica, intentando mantenerla quieta, contra la pared, para poder beber de ella.- ¡Oi, oi, a Ore-Sama no se le habla de esa manera! Ahora por eso, te morderé más duro de lo que había pensado.

Kanato: -Estaba intentando inmovilizar a la chica sobre la cama para poder morderla, y a pesar de que ya la había besado antes de someterla, parecía que ella definitivamente no iba a ceder.- ¡Vamos, me harás enojar y a Teddy también! -Y en eso, sin querer la chica soltó un golpe que colisionó contra la mejilla del vampiro, dejándole una marca roja.. …. ¡¿QUIÉN TE HAZ CREÍDO PARA GOLPEARME?! ¡SI PENSABA SER DELICADO YA NO MÁS! ¡NO TE LO PERDONARÉ! ¡¿ME HAZ OÍDO, HUMANA?!

Raito:  -Finalmente, logró someter a  la chica, recostandola sobre la mesa de billar de la sala de juegos, y aunque esta se removía parecía no importarle. al contrario, parecía disfrutarlo al máximo, tanto que un par de gemidos bajitos junto con suspiros se escaparon de sus labios.- Aaah, Bitch-chan, ódiame más, dime más cosas… te morderé donde sientas más y no pararé hasta que supliques. ¡Hmmm~! Que te portes así me pone taaanto~.

Subaru: ¡Tch! ¡Maldición, quédate quieta! -Volvió a gruñir el albino por enésima vez, sujetando a la chica contra su cuerpo en un abrazo que tenía tanta fuerza que le era imposible escapar a ella. De todas maneras, ella no paraba de insultarlo y tratar de empujarlo, cosa que era inútil.- ¡Agh, car*jo, te digo que no va a dolerte! ¡DEJA QUE LO HAGA YA!

Ruki: -La chica se había resistido una primera vez al pelinegro, pero ya no lo haría más. O al menos ya no ahora que la tenía amarrada de las manos, y no podía hacer mucho con las piernas ya que estaba de pie, pero muy exhausta. Ruki caminó al rededor de ella, con una expresión seria y severa.- Espero que así aprendas a no resistirte a mí. -Dijo con simpleza mientras se acercaba, decidido a morder a la vhiva para beber su sangre, cuando ésta le escupió a la cara a manera de ofensa. Por un momento, el Mukami mayor se quedó en shock, limpiando su rostro con un pañuelo, se acercó a paso decidido a la chica y le gruñó contra el oído.- No creas que voy a tener piedad contigo ahora. Prepárate.

 Kou: ¿Eh? -El rubio estaba sorprendido. Nunca nadie lo rechazaba, o al menos era raro quien lo hacía. Su ceño se frunció de inmediato y le tomó con rapidéz por la muñeca para evitar que la chica huyera, tumbandola en el sofá que había en la habitación.- Lo siento, M-Neko-chan, pero a mí nadie me rechaza. -Dijo con una voz en un tono muy bajo, poco usual de él. Simplemente, teniendo inmovilizada a la chica al estar sobre ella, se agachó y encajó sus colmillos en ella sin ningún tipo de piedad.-

Yuma:  -Una carajada se escapó de los labios del Mukami castaño al notar lo desesperada que parecía la chica al lanzarle inútiles manotazos y al maldecirlo a gritos. Era inútil, ella era demasiado pequeña para poder competir con la fuerza y la altura de Yuma.- Hmpf, gritame todo lo que quieras, pegae todo lo que quieras, Mesubuta. Eso no va a impedir que yo beba de ti cuando me de la gana.

Azusa: -La chica aacababa de abofetear a Azusa porque éste había intentado encajarle los colmillos a pesar de que ella había dicho que no y él había insistido en que le dolería pero se sentiría bien.- Nnnngh~, pégame más… Eve… -Soltó un suavecito jadeo y de nuevo insistió en volver a morder a la chica, y ésta volvió a abofetearlo, a lo que el menor Mukami respondió con un jadeo.- A-aaah… así, Eve… Se siente tan bien…

Asi que, chica tienes que ser honesta conmigo, te quiero, se que tienes miedo nena, pero tu no necesitas ser salvada tu solo necesitas a alguien que te entienda y creo que necesito lo mismo, dime lo que quieras, nada queda entre nosotros, nena espero que me des una oportunidad todo lo que quiero es amor y romance, quiero dar todo(quiero darte todo a ti) quiero soñar lo que tu sueñas, ir a donde tu vas, solo tengo una vida y quiero vivirla contigo…..

homosapiosexual asked:

tu eres la única que me manda asks bonitos :c nadie me querrá?

¿Te han estado insultando? 😱😤😡😠😡😡

Creo que sólo los dos verdaderamente nos queremos aquí… A mi tampoco me quiere nadie. 💔😔

Tú y yo, en tu casa o en la mía, ayudándote con tu proyecto final.🎶🍟🍕🍔🍗🍹🍟🍖🍗🍝🍹🍕🍔🍝🍹🌚 💖✨😙😙

Otra vez soñé contigo...

De hace mucho no aparecías en mis sueños.
¿Dónde estabas?
Creo que te extrañé un poco,
aunque detesto reconocerlo.

He estado toda la mañana pensando en ti,
espero que estés bien,
que seas feliz,
aunque ya no pienses en mí.

Después de 9 meses y 347 fotos en Facebook de tu embarazo, no necesitas poner una foto de tu bebé como prueba. Yo te creo
—  .

Ayer te vi, sé que eras tú,
pidiendo fuego en un café
con un hombre mayor,
y tú riendo sin saber porqué,
después de tantos años
no habías cambiado tanto.

Tus ojos parecían decir
que has madurado ya por fin,
pero los gestos te delatan,
reconozco tu perfil,
insegura como ayer,
tan pequeña y tan mujer.

Y yo seguí espiándote,
seguí observándote,
beber aquel café
que sería express con leche fría,
o tal vez te hayan cambiado el gusto
los desengaños.

Pero sé que estas mejor,
te sienta bien el pelo corto
y creo que él pensaría igual
por como estaba,
hipnotizado sin hablar,
lo sé porque antes era yo
quien ocupaba su papel.

Igual que un cuento llega el fin,
os levantasteis y al salir desde la puerta creo que te vi girar la cara y sonreír, guiñaste un ojo y después os perdisteis por Madrid.

Y yo seguí sentado allí,
solo en mi mesa de el café,
había en la barra una mujer
con ojos tristes,
creo que fui a acercarme y pregunté:
¿nos hemos visto alguna vez?

—  Luis Ramiro