Aparece

Forra del orto" pensé cuando la piba que iba de pie frente a mi en el subte se corrió de lugar al notar que me había parado atrás de ella. “Forra del orto” pensé cuando la mina cruzó la calle al verme venir en la oscuridad, la otra noche. “Forra del orto” murmuré entre dientes cuando la flaca se negó de mala manera a que la ayudara a bajar del bondi lleno, aún cuando yo se lo había ofrecido con toda la amabilidad del mundo.

Forras del orto, perdónenme. Yo no quise ser hombre, salí así. Forras del orto, perdónennos a todos. Perdónennos por ese miedo que les aparece cada vez que salen a la calle y se cruzan con un hombre, como yo, que las apoya en el subte, o que las agrede verbalmente en una cortada vacía, o que les toca el culo en el bondi.

Por favor, no me tengan miedo. Yo no les quiero tocar el culo ni decirles guarangadas.

Pero cómo podrían confiar en un extraño, claro, si todos los días las manosean sus tíos y las violan sus padrastros. ¿Cómo no tenerle miedo a un extraño si todos los días las matan sus novios? ¿Cómo no mandar a la puta a un desconocido que se para a sus espaldas si todos los días sus maridos las cagan a piñas de frente? ¿Cómo no tenerle miedo a un extraño que las ayuda a bajar del bondi si todos los días las chorean y de paso les tocan las tetas?

A mí no me van a matar por contestarle mal a mi marido, ni me van a tocar el culo cuando baje del bondi lleno, ni me van a pedir que muestre la tanguita cuando camine por una calle oscura. Yo no sé qué significa vivir con eso. Yo soy hombre, uno de esos que se crió en los noventa, mirando por la tele cómo Olmedo manoseaba adolescentes, cómo Francella quería cogerse a una colegiala pero le daba culpa porque era menor de edad y eso nos hacía reír a todos, y lo festejábamos. Yo me crié con un Sofovich que trataba de pelotudas a las secretarias y con un Rial que le decía a Beatriz Salomón que el problema no era la infidelidad, sino que el marido la haya cagado con un travesti. Porque eso es de puto. El macho bien macho te caga con otra mina, por supuesto.

A mí me hicieron creer que mi mamá iba a ser mucho más feliz si le compraba una multiprocesadora Ultracomb modernísima y que mi hermana tenía que hacer una fiesta de quince con un vestido enorme, porque eso hacen las mujeres. Por suerte nada de eso funcionó. A mí vieja no le gustan los electrodomésticos, le gustan los libros. A mi hermana no le gustan los vestidos, le gustan las camisas. Y a mí no me gusta que me tengan miedo por ser varón. Ni en el subte, ni en una calle oscura, ni en un bondi lleno. No lo voy a tolerar.

A lo mejor te parezca que todo este asunto feminista que te tiene las bolas llenas no tiene nada que ver con vos. Porque viste cómo son las minas, campeón, son todas unas histéricas de mierda, incapaces de quedarse en casa, como corresponde, a maquillarse los ojos morados. Porque algo habrán hecho para que les peguemos. Hay que ver qué tan larga era la pollera de la putita que violaron la otra siesta y cuántas noches a la semana salía a bailar la zorrita esa que el novio cagó a trompadas. Siento contradecirte, amigo, pero esto también tiene que ver con vos.

Salí a marchar, si sos macho. Por tu vieja, por tu hermana, por tu hija. Salí a marchar, si sos macho, para que las pibas no te tengan más miedo si las cruzás a la noche en una calle vacía. Salí a pelear si sos macho. Ayudá a cambiar la historia si sos macho. Sé un San Martín moderno si sos macho, que si la libertad no es para todos, entonces no alcanza. Que si la libertad no es para todos, no es libertad, es márketing.

— 

Juan Solá - https://www.facebook.com/juanma.florito/posts/10206998748502380?fref=nf

Lo lei en facebook y me pareció importante compartirlo

*Forra del orto*pensé cuando la piba que iba de pie frente a mi en subte se corrió de lugar al notar que me había parado atrás de ella. *Forra del orto* pensé cuando la mina cruzó la calle al verme venir en la oscuridad, la otra noche. *forra del orto* murmuré entre dientes cuando la flaca se negó de mala manera a que la ayudara a bajar del bondi lleno, aún cuando yo se lo había ofrecido con toda la amabilidad del mundo.

Forras del orto, pedonenme. Yo no quise ser hombre, salí así. Forras del orto, perdonennos a todos. Perdonennos por ese miedo que les aparece cada vez que salen a la calle y se cruzan con un hombre, como yo, que las apoya en el subte, o que las agrede verbalmente en una calle vacía, o que les  toca el culo en el bondi. 

Por favor, no me tengan miedo. Yo no les quiero tocar el culo ni decirles guarangadas. 

Pero cómo podrían confiar en un extraño, claro, si todos los días las manosean sus tíos y las violan sus padrastros. ¿Cómo no tenerle miedo a un extraño si todos los días las matan sus novios? ¿Cómo no madar a la puta a un desconocido que se para a sus espaldas si todos los días sus maridos las cagan a piñas de frente? ¿Cómo no tenerle miedo a un extraño que las ayuda a bajar del bondi si todos los días las chorean y de paso les tocan las tetas?

A mi no me van a matar por contestarle mal a mi marido, ni me van a tocar el culo cuando me baje del bondi lleno, ni me van a pedir que muestre la tanguita cuando camine por una calle oscura. Yo no se que significa vivir con eso. Yo soy hombre, uno de esos que se crió en los noventa, mirando por la tele como Olmedo manoseaba adolescentes, Como Francella quería cogerse una colegiala pero sentía culpa porque era menor de edad y eso nos hacía reir a todos. Yo me crié con un Sofovich que trataba de pelotudas a las secretarias y con un Rial que le decía a Beatriz Salomón que el problema no era la infidelidad, sino que el marido la haya cagado con un travesti. Porque eso es de puto. El macho bien macho te caga con otra mina, por supuesto.

A mi me hicieron creer que mi mamá iba a ser mucho más feliz si le compraba una multiprocesadora ultracomb modernísima y que mi hermana tenía que hacer una fiesta de quince con un vestido enorme, porque eso hacen las mujeres. Por suerte nada de eso funcionó. A mi vieja no le gustan los electrodomésticos, le gusta los libros. A mi hermana no le gustan los vestidos, le gustan las camisas. Y a mi no me gusta que me tengan miedo por ser varón. Ni en el subte, ni en una calle oscura, ni en un bondi lleno. No lo voy a tolerar. 

A lo mejor te parezca que que todo este asunto feminista que te tiene las bolas llenas no tiene nada que ver con vos. Porque viste como son las minas, campeón, son todas unas histéricas de mierda, incapaces de quedarse en casa, como corresponde, a maquillarse los ojos morados. Porque algo habrán hecho para que les peguemos. Hay que ver que tan larga era la pollera de la putita que violaron la otra vez, y cuántas noches a la semana salía a bailar la zorrita esa que el novio cagó a trompadas. Siento contradecirte amigo, pero esto también tiene que ver con vos. 

Salí a marchar si sos macho. Por tu vieja, por tu hermana, por tu hija. Salí a marchar, si sos macho, para que las pibas no tengan más miedo si las cruzás a la noche en una calle vacía. Salí a pelear, si sos macho. Ayudá a cambiar la historia, si sos macho. Sé un San Martín moderno, si sos macho, que si la libertad no es para todos, entonces no alcanza. Que si la libertad no es para todos, entonces no es libertad, es marketing.

— 

Juan Solá en Facebook.

“Hoy el reclamo es uno solo: eliminar los casos de femicidios.​ El motor para decir “basta” a la violencia de género fue el caso de Chiara Páez, que estremeció a la ciudad santafesina de Rufino y resonó en todo el país. La ciudad está repleta de carteles que convocan a las 17 a la plaza Sarmiento, justo el lugar donde asesinaron a esta adolescente de 14 años, que mantenía un embarazo de casi cuatro meses.

Su muerte indignó, conmocionó pero también sacudió a la sociedad, que se volcó a reclamar. A partir de allí, un grupo de mujeres comunicadoras difundieron por Twitter la idea de reunirse en el Congreso y el llamado circuló a gran velocidad por las redes. Por eso, en forma de contagio, se replicará a la misma hora en más de 80 ciudades y pueblos para unirse bajo la consigna #NiUnaMenos.

#NiUnaMenos es parte de una frase con la que Susana Chávez Castillo, poeta y activista mexicana, luchó contra los asesinatos de mujeres de su país. Su destino incluso está marcado por la muerte. Ella se encargaba de denunciar maltratos que padecían otras mujeres y en 2011 fue asesinada en represalia. Lo cierto es que en 1995 presentó un poema donde utilizó la expresión “Ni una muerta más”, en reclamo por los crímenes en Ciudad Juárez, considerada la población más violenta de México.

En búsqueda de datos para cuantificar los femicidios, el registro nacional de La Casa del Encuentro asegura que “una mujer muere cada 30 horas”.”

"Gente, nesse grupo sinto que tenho liberdade de expressão e por isso preciso desabafar aqui. Ta rolando a maior polêmica devido ao comercial da boticário, só pelo fato de aparecer casais gays, estou vendo diversos textos preconceituosos (os moralistas das redes, religiosos e afins) condenando a boticário por mostrar a realidade. Me digam até quando as pessoas vão se sentir no direito de mandar no que o outro sente? Até quando vão se recusar a aceitar que toda a forma de amor é válida? Algum pensador famosos (cujo nome eu não lembro) disse que a religião seria o ópio da sociedade. Sinto dizer, mas para algumas pessoas isso se encaixa. Eu tenho minha fé, acredito em Deus sim. Mas sou contra o fanatismo de religiosos que fazem a cabeça de seus seguidores para que não aceitem as diferenças, que abominem o homossexualismo. Quem tem o direito de interferir no amor? Quem? Quem pode obrigar o outro a esconder o que sente apenas para agradar uma sociedade? Quem? Enfim. Ninguém tem o direito de interferir nas escolhas das pessoas por mais diferentes que sejam, por mais loucas... O amor ta aí pra ser vivido, seja da maneira que for, até porque qualquer forma de amor é válida."

- Ana

Eu preciso de amor. Ok, eu sei que todo mundo precisa, eu sei que no momento certo o amor irá aparecer pra mim, mas você não entende, eu preciso de um amor agora. Já não posso aguentar ficar sem ninguém comigo, não dá mais. Meu coração cada dia que passa pede por um amor, pede por uma agitação e eu só consigo oferecer solidão, tristezas e angustias. Eu já não sei o que é amar, não sinto mais aquela sensação de euforia algum tempo. Todo mundo precisa e todo mundo quer, mas quando chegará a minha vez? Ao meu redor muitas e muitas pessoas já estão namorando, andando de mãos dadas com seu par e eu continuo sozinha. Eu não sou de ficar mendigando amor, mas tem momentos que tenho vontade de pedir pra qualquer pessoa me amar, nem que seja por apenas um dia. Pode ser carência? Pode, mas eu sinto é mais do que isso. Eu sinto um vazio, aquele vazio que somente outra pessoa pode preencher. Você pode me dizer “Que bobagem”, mas sim, é uma bobagem, mas uma bobagem que machuca. Eu nem lembro qual foi a última vez que senti meu coração acelerar por alguém, não lembro quando foi que eu amei alguém e senti esse amor de volta. Só Deus sabe o quanto eu aguento passar dias na solidão, sem ter alguém pra compartilhar meus momentos de tristezas e alegrias. Não ter alguém pra poder contar como foi o meu dia, como estava chato aquele domingo e como é difícil segurar as lágrimas em um dia nostálgico. Não ter alguém pra amar, é doloroso sim, porque doí não apenas no coração, mas na alma. Você pode pensar o que quiser de mim, que sou uma menina carente, chata, solitária e eu vou concordar com você, mas o que eu sinto é verdadeiro. Na verdade eu nem sinto nada, deixei de sentir algo á tempo. Eu queria muito poder deixar esse sentimento de solidão pra lá, mas não dá, não é algo que eu possa pegar e jogar no lixo, porque ela fica aqui dentro de mim, martelando e apertando o meu coração. Eu já não sei mais o que fazer, não posso sair pelas ruas com um cartaz escrito “Me ame”, não posso sair pedindo por amor pra qualquer pessoa que seja, eu preciso esperar e isso é algo que não sei fazer, eu não sei esperar. Eu quero tudo pra agora, já, now, mas não, nada é assim. Você até pode me falar “Menina, pare de ser assim, essa carência vai acabar logo”, outra vez eu concordo com você, ela acaba mesmo, mas eu te pergunto: Quando? Acho que você não pode me responder. Ninguém pode. Enquanto isso, meu coração doí. Doí muito. Eu queria saber o que tem de errado comigo, porque com certeza deve ter algo. Porque ninguém consegue gostar de mim? Não sou gostável? É, talvez seja isso. Realmente não sei, mas eu preciso de alguém comigo, eu preciso de alguém me amando, alguém pra mostrar que também tenho o direito de amar. Eu preciso de amor. Será que é pedir demais?
—  Eu só preciso de amor e nada mais.

“Forra del orto” pensé cuando la piba que iba de pie frente a mi en el subte se corrió de lugar al notar que me había parado atrás de ella. “Forra del orto” pensé cuando la mina cruzó la calle al verme venir en la oscuridad, la otra noche. “Forra del orto” murmuré entre dientes cuando la flaca se negó de mala manera a que la ayudara a bajar del bondi lleno, aún cuando yo se lo había ofrecido con toda la amabilidad del mundo.

Forras del orto, perdónenme. Yo no quise ser hombre, salí así. Forras del orto, perdónennos a todos. Perdónennos por ese miedo que les aparece cada vez que salen a la calle y se cruzan con un hombre, como yo, que las apoya en el subte, o que las agrede verbalmente en una cortada vacía, o que les toca el culo en el bondi.

Por favor, no me tengan miedo. Yo no les quiero tocar el culo ni decirles guarangadas.

Pero cómo podrían confiar en un extraño, claro, si todos los días las manosean sus tíos y las violan sus padrastros. ¿Cómo no tenerle miedo a un extraño si todos los días las matan sus novios? ¿Cómo no mandar a la puta a un desconocido que se para a sus espaldas si todos los días sus maridos las cagan a piñas de frente? ¿Cómo no tenerle miedo a un extraño que las ayuda a bajar del bondi si todos los días las chorean y de paso les tocan las tetas?

A mí no me van a matar por contestarle mal a mi marido, ni me van a tocar el culo cuando baje del bondi lleno, ni me van a pedir que muestre la tanguita cuando camine por una calle oscura. Yo no sé qué significa vivir con eso. Yo soy hombre, uno de esos que se crió en los noventa, mirando por la tele cómo Olmedo manoseaba adolescentes, cómo Francella quería cogerse a una colegiala pero le daba culpa porque era menor de edad y eso nos hacía reír a todos, y lo festejábamos. Yo me crié con un Sofovich que trataba de pelotudas a las secretarias y con un Rial que le decía a Beatriz Salomón que el problema no era la infidelidad, sino que el marido la haya cagado con un travesti. Porque eso es de puto. El macho bien macho te caga con otra mina, por supuesto.

A mí me hicieron creer que mi mamá iba a ser mucho más feliz si le compraba una multiprocesadora Ultracomb modernísima y que mi hermana tenía que hacer una fiesta de quince con un vestido enorme, porque eso hacen las mujeres. Por suerte nada de eso funcionó. A mí vieja no le gustan los electrodomésticos, le gustan los libros. A mi hermana no le gustan los vestidos, le gustan las camisas. Y a mí no me gusta que me tengan miedo por ser varón. Ni en el subte, ni en una calle oscura, ni en un bondi lleno. No lo voy a tolerar.

A lo mejor te parezca que todo este asunto feminista que te tiene las bolas llenas no tiene nada que ver con vos. Porque viste cómo son las minas, campeón, son todas unas histéricas de mierda, incapaces de quedarse en casa, como corresponde, a maquillarse los ojos morados. Porque algo habrán hecho para que les peguemos. Hay que ver qué tan larga era la pollera de la putita que violaron la otra siesta y cuántas noches a la semana salía a bailar la zorrita esa que el novio cagó a trompadas. Siento contradecirte, amigo, pero esto también tiene que ver con vos.

Salí a marchar, si sos macho. Por tu vieja, por tu hermana, por tu hija. Salí a marchar, si sos macho, para que las pibas no te tengan más miedo si las cruzás a la noche en una calle vacía. Salí a pelear si sos macho. Ayudá a cambiar la historia si sos macho. Sé un San Martín moderno si sos macho, que si la libertad no es para todos, entonces no alcanza. Que si la libertad no es para todos, no es libertad, es márketing.“

Todos temos um medo. Um segredo. Um coração que já foi partido algumas vezes. Todos temos alguns amigos pra vida inteira. Uma pessoa inesquecível. Pessoas especiais que sempre vão ter um pouco dentro de nós. Uma pessoa que por mais que tentamos esquecer ela insiste em aparecer em nossa mente. Cada um tem dentro de si um lado irônico, engraçado, chato, idiota, serio brincalhão, triste, louco, alegre. Cada um é um pouco criança e um pouco adulto. Na memória temos vários momentos felizes e outros tristes, por que a vida não é feita só de alegria. Cada um tem uma história pra contar, cada um tem seus defeitos e suas qualidades. E se parar pra pensar vivemos em um mundo que ninguém conhece ninguém por inteiro, nem a si próprio
Cada que me haces el amor, aparece un nuevo brillo en mis ojos, mi alma se cura de a poquito y mi corazón se repara, palpitando solo por ti.
—  Miguel Ángel

v-x-n-x-s asked:

Estaba tranquila bajando por el dash hasta que empezó a aparecer tu porno y me di cuenta de que mi abuela estaba atrás de mi>:( djsjdb

dile a tu abuela que me disculpe:c 

anonymous asked:

Parece que estas pasando por un mal momento en el amor😟 o algo así jaja esta anónima te da todo el animo posible para superar todos los obstáculos que se te presenten en tu vida💪

Queeeeee lindaaaaaa))): gracias): y no sé sí sea un mal momento, o un momento): que se yo, me siento como ‘neutra’ no siento que me sienta mal fjdk ni tampoco bien, pero no puedo negar que estoy bien contenta con la 'yo’ de estos meses, solo me hace falta una cosa para estar realmente feliz): jfjdjd ya solo quería decir eso): y si reblogueo cosas emo, sorry, pero llaman mas mi atención porque están por todo mi dash, pero cuando aparece algo divertido siempre le doy Reblog para no ser tan depre jfkdfk eso👌🏻👌🏻💕💕💕

Wow… fue realmente admirable lo de Rubén, digo… La persona que aparecía en esa entrevista no era Rubius, no, era Rubén.
Él sufrió, rechazó dinero, sacrifico amigos, pareas, relaciones que según lo que dio eran importantes para él, fingió una sonrisa para secar nuestras lágrimas.
Cada día lo admiro más, me encantaría algún día tenerlo en frente… abrasarlo, y poder decirle… Gracias, Gracias por todo lo que hiciste por mi, por ayudarme día a día a seguir adelante… de verdad… gracias, porque cuando estuviste mal, de todas formas nos mostrabas tu mejor cara, por eso y muchas otras cosas… gracias…